Me gustó muchísimo más que la mansión de las furias, para empezar.
Louisa creció mucho y la interacción con sus alrededores también mejoró para bien.
Madeleine logró que este libro fuera algo que se lee sin parar, con sin sinfín de elementos que logran conjugar una historia que se narra con excelencia, su mejor libro hasta ahora.
La corte y como está conformada fue una cosa super interesante, y la forma en la que se juega el bien y el mal es adorable, algo que se disfruta por su complejidad.
El señor Morningside me atrapó, tan exótico que es imposible no sentir curiosidad por lo que hará.
La idea de la carpa fue de lo mejor que he leído, muy creativo, fue como un desfile de excentricidades y seres extraños traídos a la vida como por arte de magia.
El pasado de Louisa es otro acierto, embona perfecto con la historia y nos deja perplejos ante lo que significa.
La parte como introducción/diccionario no me encantó, fue la parte tediosa pero tampoco fue tan desagradable.
Muero por saber lo que pasará, necesito el tercer libro.