Una joven que trabaja como limpiadora en una fábrica de pizzas tiene un hambre voraz de experiencias sexuales. Intentará cubrir sus carencias emocionales acostándose con todo tipo de hombres para así, tal vez, lograr aplacar la sed de felicidad que le corroe el alma. Cuerpo tras cuerpo intentará comprenderse a ella misma y alcanzar, como última meta, la felicidad.
Con la fuerza, sensualidad y frescura que ya demostró en su primera novela, El último patriarca, Najat El Hachmi vuelve a confirmar que es una de las voces más interesantes y originales de su generación. Una gran autora que ha llegado, sin duda alguna, para quedarse. Una esplendorosa fiesta para los sentidos, no dudes que la disfrutarás.
«Pero me espero, no tengo prisa. Sé que es así como debe ser, que poco a poco nos iremos conociendo y un día vendrá el sexo después del amor y será un sexo maravilloso, ¿sabes por qué? Porque será un sexo humano, de ternura.»
At the age of 8, Najat El Hachmi immigrated with her family to Catalonia, Spain. She studied Arab literature at the University of Barcelona. She began writing when she was twelve years old and has continued ever since, first as entertainment, and later as a means to express concerns or to reflect and re-create her own reality, in the (at least) two cultures to which she belongs. Her first book, Jo també sóc catalana (I am also Catalan, 2004), was strictly autobiographical, dealing with the issue of identity, and the growth of her sense of belonging to her new country. In 2008, she won one of the most prestigious award in Catalan letters, the Ramon Llull prize, for her novel L'últim patriarca (The Last Patriarch).
Un libro que invita a reflexionar sobre la libertad sexual en la mujer, que al revés de lo que nos han contando va de poder decir que no más que decir a todos que si. "Me decía que aquello era la libertad absoluta, que estaba haciendo lo que quería, mucho más que otras mujeres reprimidas" Me gustaría saber más del antes, de los antecedentes y la historia que la convirtió en una cazadora.
Hacía tiempo que tenía ganas de leer alguna novela de Najat El Hachmi, cuya pluma conocía por sus artículos y columnas de opinión. Ufff… La protagonista de La cazadora de cuerpos tiene un TOC que la empuja al sexo sórdido y tóxico con hombres de todas clases y siempre mala condición. El mío me impone terminar libro que empiezo. Voilà, ¡aquí estamos! No soy una lectora que sólo me interese por y disfrute con historias y personajes con los que pueda identificarme o comprender. Para nada. Más bien me suele suceder lo contrario. Me gustan las historias que me sacuden, que me hacen plantearme otras formas de ser, sentir y ver el mundo. Otras veces simplemente me dejo llevar por experimentos, formas diferentes de contar por extrañas, enrevesadas o “raruras” que parezcan: lo que se cuenta pasa a un segundo plano. ¡Ay, pero -lo mire por donde lo mire- qué poco me ha gustado esta novela! Lo escribo -de verdad- con pesar, porque su autora me parece una voz de interés. Y que conste que le daré otra oportunidad como novelista. ¡Qué le voy a hacer si no fue El último patriarca lo que el destino me puso al alcance en una librería de segunda mano! Najat El Hachmi escribe muy bien y La cazadora de cuerpos no vendría a ser la excepción que confirma la regla. La mitad de la obra constituye una colección de reflexiones y descripciones de sucesivos encuentros sexuales, con sus prolegómenos, que podrían funcionar bien como relatos cortos. A partir del tercero se hace bola. La protagonista y el lector entran en bucle. Cada uno de los encuentros es distinto, con un mismo patrón de conducta. Pero, no consiguen enriquecer o hacer más compleja a la cazadora de cuerpos de hombres, una mujer con graves problemas de autoestima -a todas luces-desde la primera página. Y tampoco permiten contornear mejor los perfiles de los cuerpos masculinos que tratan de imponer orgasmos y que son, a la postre, clichés con tres patas desfilando de principio a final. Ni siquiera me parece que esta obra se pueda recomendar como literatura erótica (dicho sea de paso, tampoco creo que sea la intención de la autora). La segunda parte tampoco mejora la cosa. Y qué decir del final con nuestra protagonista, gracias a su empleador/escritor/ terapeuta, abriendo una puerta al amor/ sexo como expresión de afecto: pues que termina de arreglar el cuadro de comedor. Tengo que hacerme mirar lo de mi TOC. Quizás haya también esperanza para mí, como la hay para la cazadora de cuerpos.
Un libro que está hecho en tres actos. Al principio, nos relatas las aventuras sin límite de un personaje que apenas conocemos. No sabemos nada de la protagonista y poco a poco, en cada uno de sus encuentros sexuales podemos intuir como está creada. Un pequeño recopilatorio que la propia autora relata como "La colección", son encuentros con diferentes cuerpos que harán madurar a la protagonista.
La segunda parte del libro es la más intimista. Ya nos encontramos con un personaje capaz de expresarse más allá de lo sexual y profundiza un poco más en sus miedos y necesidades, buscando entender su propio espacio en el mundo. De la mano de uno de sus clientes, establecerá un camino en sus pensamientos, razonando la naturaleza que le ha llevado a ser quien es y en como se ha relacionado con los demás hombres.
Finalmente, la confesión que se hace así misma, juntando todas las piezas de su vida y dando forma al deseo que siempre ha tenido escondido en su cuerpo. Encuentra un anhelo que la hace tener esperanzas sobre si misma, obteniendo control de la mujer que es, sin miedo a los hombres que ha ido coleccionando.
La verdad es que viendo en global el libro, es como si uno fuese el psicólogo sentado y escuchando, tomando notas, mientras ella nos cuenta su vida como un torrente sin fin. Una especie de terapia que nos obliga hacer la autora, escuchar y sin poder meter baza, para desentrañar cada uno de los matices de nuestra paciente. Aunque el libro termina, uno espera concertar cita para la siguiente sesión.
Me gustó la autora cuando hizo una entrevista en la radio. Su forma de expresarse, su forma de ver y sentir la vida. Era un lago calmado con miles de detalles, con una flora y fauna llena de vida. Esa impresión me ha llevado a sus libros, que quiero seguir leyendo, por su capacidad de expresar lo bonito y duro de la vida.
"Me siento ligera, casi etérea, y aunque no se lo crea soy feliz así, sin ocupar tanto espacio, sin molestar a los demás ni molestarme a mí."
Siempre me han gustado las historias como concepto, lo que en inglés se llamaría "storytelling" y que no sé cómo describir en castellano porque no es mi área de estudio y no quiero dedicarle el tiempo ahora mismo a buscar una manera mejor de describirlo porque estoy escribiendo algo que voy a publicar en internet y lo van a leer como tres personas distintas.
Y digo todo esto porque, aunque suela preferir libros con más "trama", nunca puedo separar mi cabeza de lo que me imagino que es el proceso mental de la persona que lo escribe mientras lo hace, y eso hace que me cuesten este tipo de libros que prácticamente funcionan como un diálogo interno. En ese sentido, leerlo se me ha hecho algo demasiado íntimo, y a la vez no he podido evitar juzgar a la protagonista y a la escritora de paso.
Sé que tampoco digo nada nuevo porque prácticamente todo lo que se me ha pasado por la cabeza ha sido comentado por la escritora en la nota del final del libro en la edición que he leído de 2026. Y no he podido evitar fijarme en que me daba rabia que nombrase ciertas cosas que me había sentido especialmente inteligente por haber pillado, como si se tratase de un examen.
La novela es una agonía sobre el peligro de caer en la trampa de percibirse a una misma desde el exterior y asumir que esa proyección es la realidad, además de la importancia de entenderse a una misma y a sus deseos sin caer en el microanálisis que nos impide aceptar la más mínima imperfección o incongruencia y seguir con nuestra vida de una manera más sana que si confundimos el hacer caso a cada impulso en cada momento con libertad. O eso me ha parecido a mí, no lo sé.
He pegado toda esa chapa al principio del post para intentar ilustrar que creo que ese sobranalisis es una costumbre que tengo muy arraigada en mí misma. ¿Ha sido útil e ilustrativo? No lo sé. ¿Es esto lo que sienten las blogueras de recetas escribiendo una anécdota de 1000 palabras antes de su receta de galletas? Es posible. ¿Estoy intentando terminar con un chiste porque estoy juzgando mi intento de intelectualidad desde fuera como cringe? No lo descarto.
P.D.: Gracias Iratxe por la recomendación y por dejarme el libro <3
It's easy to feel like this book is a guilty pleasure, especially in the first third where the narrator, Isabel, simply describes half a dozen or so times she had sex with complete strangers. Still, I don't think a book is necessarily frivolous just because it's all about sex, and so with this. Najat El Hachmi isn't afraid to describe sex that's really bad, just as she criticises the dominant Western sexual culture and discusses alienation quite powerfully.
The book does have a somewhat weird format; most of the book takes the form of Isabel talking to the middle-aged, male writer for whom she cleans. He advises her about what he thinks she should do, but that actual advice – anything he says to her between these monologues – isn't in the book. However, the second part is a bit different because there are sections in the third-person describing the writer's daily routines alongside Isabel's monologue, which are italicised for this part. It comes across a bit experimental and I'm not sure what the reasoning is behind it, but I didn't exactly mind, either.
Mostly, though, I love the audacity of, having already written the requisite "migrant experience story", deciding that the haters can go fuck themselves because you want to write about sex in Catalonia now. I mean, why not? But you still can't say it's that common! I'm excited for any further books El Hachmi puts out.
PS: here's The Independent's review of The Body Hunter. It's not bad, and for the most part I agree with it, but I do disagree with the idea that in the end it's a "conventional morality tale" (even if only "to some degree"), because in it "promiscuous sex does not bring happiness". It's not moralising to admit that for the majority of people it does not, and especially for the majority of heterosexual women, who have to deal with men who don't bother to make sex enjoyable for them and don't have much respect for them, either. I just found it realistic and logical that meaningless sex with strangers just didn't have much effect on Isabel's loneliness or alienation. But hey…
I really wanted to like this book, but the fact that it took me over four months to complete is pretty indicative of how much I enjoyed it.
In the end I'm not really sure why I finished it, perhaps because it felt like I'd invested so much into it in the beginning. Whatever it was, I plodded along as though reading this book was a chore and found few positive things to say about it.
The structure of the novel is strange, and in my opinion, does not work. It begins with the first third of the book containing the main character's recollections of sleeping with many different men. It was repetitive and not particularly insightful.
The middle section was more or less like a normal narrative, and the final third of the book was a little more 'stream of consciousness,' weaving through the character's reflections on her past and advice given to her by a character that felt terribly out of place.
I didn't find this to be a quality text and frankly, it was a great disappointment.
Emocionant, realista, impactant....Aquesta lectura desperta els sentiments de qualsevol dona, però també de qualsevol home amb una mica d'empatía. ÉS un llibre per als creients en l'amor i en el desamor. Una lectura moderna que obre els ulls als que s'atreveixen a adormir-se dalt del núvol.
La primera parte de la novela me pareció interesante, sórdida y desafiante, pero a medida que iba leyendo, dejo de tener interés. De lo más flojo que he leído de la autora
El primer libro que leo de Najat, y me ha gustado mucho cómo ha abordado la historia de esta muchacha. No sabemos su nombre, tampoco su edad, lo único que conocemos es su profesión y su historial personal de conquistas. He de decir que como mujer y como persona no apruebo ese tipo de comportamientos, vengan de mujeres o de hombres, porque ese tipo de comportamiento puede dar lugar a problemas serios de salud mental (cuántas mujeres, cuántos hombres han acabado en el ala de psiquiatría con depresiones, intentos de bajarse de la vida, abuso y dependencia de sustancias estupefacientes por problemas de la mente). Que pueden ser consensuados, te lo compro, así está escrito en la novela y en la realidad en muchos casos será así, pero... dónde dejas tu valor como persona? Tu autoestima donde queda, solo para sentirte objeto de usar y tirar? No sé, eso no es sano ni aunque lo hayas madurado la idea día tras día tras día tras día. Llega un momento que quieres asentar tu cabeza, dejar de dar vueltas, de planear, y asentarte, quedarte estático, vivir la experiencia del amor con alguien que cuando te mira, sabes que sería capaz de hacer cualquier cosa por hacerte sonreír. Por suerte, sin hacer mucho spoiler, el libro acaba con un final feliz, o al menos es lo que opino. Probablemente quede de tradicional diciendo esto, pero por experiencia de la vida y de personas que tengo a mi alrededor, la vida es más bonita cuando te enamoras todos los días de la misma persona.
«Una novela sobre sexo pero no erótica», como la define la propia Najat El Hachmi en la nota de la autora. Es la historia de una consumidora compulsiva de cuerpos que se va autodestruyendo en un proceso que ella creía liberador. Una historia que va de lo sórdido a lo doloroso. Me ha interesado más el trasfondo de lo que la autora quiere contar que la novela en sí. En ese sentido, la nota de la autora me ha parecido especialmente interesante, y lo resume muy bien: «La moral tradicional no es buena para las mujeres porque niega nuestro deseo y lo relega a la esfera de lo lícito […], pero el modelo de liberación sexual que se ha impuesto tampoco parece ser satisfactorio para muchas de nosotras». Como cierre, tanto de la novela como de la propia nota, me quedo con una frase: «Todavía existe una revolución sexual pendiente».
🔵El Hachmi ens proposa la història personal d’una dona anònima a través de relats sexuals independents, bàsicament en primera persona, amb diversos homes.
🔵El llibre, per mi, compta amb dues (o tres) parts evidents: 1-Aquests relats sexuals. 2-La combinació de la relació dialèctica de la protagonista amb un escriptor a qui neteja la casa, amb la narració d’un parell de casos amb amants particulars. 3-El final de la part 2 on tot agafa un altre caire.
🔵Segurament no estic capacitat, per raons evidents (i parlant des d’una posició instintiva), per parlar amb ple dret i coneixement sobre el paper de la dona respecte del sexe, principalment heterosexual, cosa que demana aquest llibre. Només diré que l’he trobat un exercici de llibertat (i alliberació) sexual femenina i un trencament del prejudici de la dona únicament receptora i passiva, i que en aquest sentit el que més m’ha agradat és el desenllaç, perquè suposo que es pot ser actiu/va de moltes formes.
🔵Tot i estar escrit en prosa, l’agafaria, si encara no me l’hagués llegit, com un llibre de poesia. Per què? 1-No es tracta d’una lectura ràpida. Tot el llibre, escrit amb llenguatge majoritàriament senzill i ben cuidat, fins i tot el poc diàleg que hi ha, és descripció profunda d’esdeveniments i sentiments, procés lector que em recorda al de la poesia. 2-Cada relat pot ser pres com una peça única, de gaudi.
(Enteneu que també parlo poèticament).
🔵Tot llibre sol deixar preguntes quan l’acabes. Les meves són: 1-Hi ha component autobiogràfic? (relacionat amb “Diari d’una nimfòmana”, llibre al qual m’ha recordat). 2-El missatge de l’obra és el final?
Ella consumeix cossos, o potser els cossos la consumeixen a ella. Aquesta novela convida a la reflexió sobre l'alliberament sexual de la dona, o l'opressió. Sobre la importància d'estimar-se a una mateixa, sobre ser escoltada pels altres i per una mateixa també. És una història que es llegeix fàcil, però (segons la meva opinió) perd força en el punt clau: què la porta a consumir cossos? a consumir-se a ella? trobo que l'autora ho deixa massa a l'aire... el gir cap a la segona part és massa ràpid, com si de cop ja estigués tot fet, i com a lectora he sentit que m'havia perdut alguna cosa. Tot i així, està prou bé.
Llegó a este libro pensando que era algún tipo de thriller, pero gran sorpresa me di cuando resultó un extraño relato erótico que va evolucionando a ser un recorrido de autodescubrimiento de una chica que a través de su sexualidad genera consciencia de si misma; algo así como los pasos que un adicto va pasando para aceptar su situación. Me costó terminarla para ser franco, y aunque su escritura no es del todo aburrida si deja con un gusto a soporifero.
This entire review has been hidden because of spoilers.
M’ha agradat més la primera part del llibre que tota la resta. Però és innegable que l’autora sap fer reflexionar sobre el sexe per sexe, de com creient que en caçar cossos es poden omplir buits sentimentals i emocionals.
Me ha costado meterme en la cabeza de la protagonista, pero el mensaje de trasfondo es muy interesante. Refleja realidades más presentes de las que vemos, por lo que plantea cuestiones que a veces asumimos como normalidad.
Com diu la pròpia autora, es tracta d'una novel·la sobre sexe, però no eròtica. Una reflexió sobre el desig, el cos, la llibertat i els rols de gènere en la sexualitat. Sobre els sentiments, l'amor i, sobretot, sobre l'amor propi.
Najat es increíble, todo lo que escribe me llega de una forma increíble. Un lujo leerla del que pienso seguir haciendo uso. La cazadora de cuerpos, aunque parece una historia sencilla narra un gran mensaje de contradicción, reivindicación, fuerza y vulnerabilidad a partes iguales
Los primeros capitulos son entretenidos, pero todo el final... Por favor que bodrio!!! Reiterativo s más no poder, podría haber durado 1/4 de su extensión
This entire review has been hidden because of spoilers.
ps ok. Al principio repetitivo, luego tiene una parte que está bien y luego vuelve a ser repetitivo, pero engancha... Es como un reality, tiene temas que si empiezas vas a tener que acabarlo porque te enganchas pero nada profundo ni nada que te vayas a acordar