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Homo videns La sociedad teledirigida Giovanni Sartori Nos encontramos en plena revolución multimedia. El homo sapiens, producto de la cultura escrita, se está transformando en un homo videns para el cual la palabra ha sido destronada por la imagen. Y en todo ello la televisión cumple un papel determinante. La primacía de lo visible sobre lo inteligible lleva a un ver sin entender que ha acabado con el pensamiento abstracto, con las ideas claras y distintas. Ésta es la premisa fundamental a partir de la cual el gran pensador italiano Giovanni Sartori examina en esta obra #ya clásica y, sin embargo, hoy más actual que nunca# la vídeo-política y el poder político de la televisión; la conversión del vídeo-niño en un adulto sordo de por vida a los estímulos de la lectura y del saber transmitidos por la cultura escrita; la formación de la opinión pública, y la cantidad de saber que pasa #y no pasa# a través de los canales de comunicación de masas. Ante el avance imparable de la edad multimedia ¿aparecerá una nueva forma de pensar, un postpensamiento acorde a la nueva cultura audiovisual?
208 pages, Mass Market Paperback
First published January 1, 1997
Leer, y tener algo que leer, fue hasta finales del siglo XV un privilegio de poquísimos doctos. El Homo sapiens que multiplica el propio saber es, pues, el llamado hombre de Gutenberg.
Es cierto que la Biblia impresa por Gutenberg entre 1942 y 1945 tuvo una tirada de 200 copias. Pero aquellas 200 copias se podrían reimprimir.
Por encima de todo, la verdad es que la televisión es la primera escuela del niño (la escuela divertida que precede a la escuela aburrida).
Ésta es la transformación del broacasting, un casting "amplio", en el narrowcasting, un casting "estrecho". Inicialmente fue en la radio, Ahora se repite en la televisión.
Pero la democracia representativa no se caracteriza como un gobierno del saber sino como un gobierno de la opinión, que se fundamenta en un público sentir de res publica. Lo que equivale a decir que a la democracia representativa le es suficiente, para existir y funcionar, con el hecho de que el público tenga opiniones suyas; nada más, pero, atención, nada menos.
Cuanto más descabellada es una tesis, más se promociona y se difunde. Las mentes vacías se especializan en los extremismos intelectual y, de este modo, adquieren notoriedad (difundiendo, se entiende, vaciedades). El resultado de ello es una formidable selección a la inversa. Destacan charlatanes, los pensadores mediocres, los que buscan la novedad a toda costa, y quedan en la sombra las personas serias, las que de verdad piensan.
Lo que nos espera es una soledad electrónica: el televisor que reduce el mínimo las interacciones domésticas, y luego internet que las transfiere y transforma en interacciones entre personas lejanas, por medio de la máquina.