Novela corta sobre conexiones narrativas, con estructura de montaje superpuesto y de metáforas precisas y extrañas, "Oktubre" es una pequeña joya de relojería a punto de explotar.
El reto al que se enfrentaba Carolina Bello no era fácil y lo superó con gloria: no solo implicaba tomar un icono del rock como "Oktubre" de los Redondos, sino que se enfrentaba a todo el ritual místico que acompaña los conciertos de ese personaje que va mas allá de lo real: el Indio Solari. Bello, usando en la narración la técnica de montaje cinematográfico de Eisenstein, construye una historia en la que se superponen capas de irrealidad de manera tan sutil, que permite entender e imaginar (al mismo tiempo) un amplio panorama conectado de 1986. Así, en este libro se entrecruzan por medio de cartas, narración clásica, recortes de periódicos y fotos, los delicados pero inevitables lazos que conectan la tragedia de Chernobyl, la represión en Argentina y en Rusia y los recitales de los Redonditos de Ricota. En medio de todos estos hilos, aparece un profundo análisis detallado de las canciones, el arte y el movimiento social y musical que permitió el que este disco "decodifique una época". Por otro lado, Bello también hace uso de esas metáforas extrañadas propias de las letras de Solari y las ubica en un plano de intimismo que permite al mismo tiempo una novela llena de detalles, guiños y referencias (a lo Solari); y una fluidez casi mágica (como los conciertos de los Redondos).
"Oktubre" es una gran sorpresa, una muy buena novela y un arriesgado experimento, que permite tanto una nueva mirada para los viejos fans de la banda, como un acercamiento inicial para quienes están a punto de conocer la poesía que marcó/marca una época. Qué hermosa sorpresa fue leer a Carolina Bello.