"En estas cartas entregaré al hombre que sobrepasó mil veces mis expectativas, por ser tan solo eso, un hombre, pero uno perseverante en la construcción de sus sueños, un hombre que, enamorado de la libertad, se le rebeló a la misma rebeldía y fue capaz de romper sus propios esquemas. Ese es el padre que descubrí. En estas cartas él está vivo y presente, quien habla es Carlos Pizarro, conocido y recordado por muchos desde la distancia de los tiempos, quien a pesar de despertar odios o simpatías, pocas personas conocen. Aquí podrán encontrarlo luchando en su empeño por darle un nuevo sentido a su país, intentando cambiarle el rumbo, enfrentando sus fantasmas y demonios, tratando de interpretar al ser humano, de retornarle dignidad al humilde, al desposeído y, en su oficio, mitigar las desdichas del prójimo, sufriendo por los perseguidos, para convertirse finalmente en uno de ellos". María José Pizarro
Las cartas de amor que Carlos Pizarro envía a su esposa y a su hija lo muestran como un hombre amoroso y familiar, sin embargo, su familia se extiende a cada colombiano y lo expresa en su lucha revolucionaria. Un poeta, sensible y humano que pudo llegar a altos cargos en el gobierno de no ser por la mano negra de la oligarquía Colombiana. La lucha sigue.