Segunda entrega de la serie de novela histórica de Fernando Martínez Laínez en la que relata la historia novelada de uno de los ejércitos más importantes de todos los los Tercios de Flandes. Una obra con una labor de documentación impresionante y de rigor histórico colosal
Este segundo volumen de la trilogía «La senda de los Tercios» se centra en la batalla de Nordlingen (1634), en la que las tropas delcardenal-infante don Fernando aplastaron al ejército luterano sueco, considerado hasta entonces invencible, en la Guerra de los Treinta Años.
La crítica ha «Fernando Martínez Laínez regresa con su últimanovela a uno de los periodos que mejor conoce, el siglo XVII español.» Óscar Medel, La Aventura de la Historia
Nordlingen, 1634 los tercios españoles capitaneados por el cardenal infante don Fernando se enfrentaban al ejército luterano sueco, que por aquel entonces se consideraba invencible. Esta batalla, enmarcada en la guerra de los treinta años pudo ser decisiva, pero como al final se perdió la guerra pasó al ostracismo de nuestra historia. Y es que en España, en los planes de educación tan castigados y denostados por cualquiera de los políticos que nos gobiernan, o desgobiernan según se mire, la guerra de los treinta años o las guerras de Flandes en general pasan de puntillas. Dice el autor de esta gran novela histórica que es "La batalla" que en esos tiempos nuestros dirigentes fallaron, pero el pueblo aguantó. Y es que los tercios sostuvieron durante dos siglos a todos los políticos y reyes estúpidos que nos tocaron en desgracia, mal pagados y muchas veces abandonados mantuvieron al imperio a flote. Un imperio que se desangraba con tanta guerra de religión estúpida, tanto rey putero y vividor y todos esos advenedizos y corruptos que pululaban por la corte. El protagonista de esta novela es el cardenal infante don Fernando, hermano del rey Felipe IV que fue un rey abulico, putero y vividor. Una pena que su hermano Fernando no fuese el heredero. Y así España, acuciada por acreedores de media Europa sólo se sostenía por el oro y la plata de América y por la fuerza y el poder militar de los tercios que fueron la mejor infantería de su época, sólo comparable con las legiones de Roma. "La batalla" es como ya he dicho una gran novela histórica en la que no sólo se nos cuenta la hazaña de la victoria en Nordlingen, sino que su autor nos cuenta las intrigas históricas contra España por parte de casi todas las naciones europeas, la Francia de Richelieu, Suecia, los luteranos alemanes y de los Países bajos y la puta que los parió. Esto, unido a la corrupción de una clase política , la iglesia y la nobleza de España hizo que poco a poco se fuera poniendo el sol en un imperio que de haber tenido mejores gobernantes quizás hubiese tenido un mejor futuro, pero como dijo Arturo Pérez Reverte una vez, "Somos lo que somos porque fuímos lo que fuímos". Entre los siglos XVI y XVII se deshizo un imperio por no saber modernizar un país y quedarnos abrazados a la imagen del dios cristiano. En la soberbia de nuestros gobernantes nos enemistamos con media Europa, que es como decir con el mundo entero, y así poco a poco dejamos de ser una potencia hasta perder todo un imperio. Pero nos quedan los escritores y pintores del siglo de oro y el orgullo de unos tercios que nunca se rindieron.
Este libro se centra en un hecho histórico de importancia trascendental, la batalla de Nordlingen. Pero antes de llegar a la batalla va explicando todos los antecedentes, a veces remontándose a varios años atrás. La cantidad de información es apabullante, con muchos testimonios contemporáneos de primera mano que muestran los hechos desde diferentes puntos de vista que se complementan entre sí. La descripción de la batalla la hacen sus protagonistas contando la parte de le tocó vivir a cada uno de ellos, formando una imagen global. Lo que no me gusta del libro es su falta de ritmo, se hace pesado de leer en ocasiones porque se van superponiendo muchas voces, el tiempo avanza y retrocede y vuelve otra vez a lo mismo que ya te han explicado dos veces por otras dos personas. Es un libro para leerlo como se lee una tesis doctoral, para adquirir conocimientos pero no para disfrutar de la lectura.
La historia me ha gustado. Conocer las hazañas de nuestro gran ejército de antaño, los Tercios. Conocer un poco más de nuestra historia. Sin embargo, al estar basado en las cartas y escritos de los protagonistas, la presentación literaria, emulando en parte el castellano de la época, me ha costado un poco seguirlo en algunos momentos. Pero recomiendo su lectura si queremos conocer un poco más al Conde-Duque de Olivares y al Cardenal-Infante Fernando de Austria.