Marala Bertrand decide viajar por tierra desde Caracas, Venezuela, hasta la ranchería El Escondido cerca de la frontera colombo-venezolana. Allí pretende recoger la información necesaria entre sus pobladores, los indígenas Urawíes, para elaborar la tesis de grado de su maestría en Educación. Marala nunca imaginó lo que el destino le deparaba para ese viaje. Extraviada de la ruta y sin saberlo ya en la Guajira colombiana, solicita posada en una rica hacienda, La Costera, donde es recibida y atendida por su elegante propietario, Aitor, quien además se ofrece para llevarla a la ranchería Urawí que ella busca. A partir de allí la existencia de Marala se transforma en un remolino de alucinantes experiencias que se mezclan con las de un pasado en el que al parecer ella ha vivido. A través del amor y de la milenaria sabiduría indígena, Marala luchará para tratar de recuperarse a sí misma. Una historia que demuestra con su narrativa que por más que queramos siempre escoger nuestro propio destino, hay ciertas cosas en la vida que debemos dejar ir, para que el verdadero plan maestro pueda llevarse a cabo. Una novela dedicada a aquellos que buscan al leer perderse en una historia de romance y aventura, con hechos mágicos y un toque de historia antigua que la llena de sustancia que enamora al lector. Una novela ligera con un gran poder de entretener y de transportar a un tiempo donde todavía vale la pena arriesgarlo todo por amor, y donde por sobre todas las cosas, el destino se encarga de estudiar las cartas antes de jugarlas, aunque muchos lo crean por pura cuestión del azar.