1943, Copenhague. Los nazis han decidido erradicar a los judíos daneses. Alertados por un rabino, algunos consiguen escapar, entre ellos, David y su amigo Max. Adolescentes, casi niños, encuentran refugio en Suecia para después emigrar a México. Así, llegan a una nación hospitalaria, pero un tanto hipócrita, un país que, como ellos mismos, está en formación y efervescencia.
Pasan los años. David y Max descubren el amor y otros placeres y otras amarguras, cada uno desde su propio lado. El mundo parece tener vértigo o, al menos, prisa. David tendrá un nieto, también así llamado, cuyo devenir sigue esta novela, de México a Dinamarca, y de vuelta, del ámbito del teatro al del cine y de regreso: mundos flotantes, tejidos de generaciones, punteados por la insólita mirada de un extraño personaje que todo lo contempla. Una serpiente o un gusano invisible se muerde la cola y se envenena.
Europa y los faunos traza la constelación de soledades que es toda familia y, al mismo tiempo, logra ser una Bildungsroman colectiva: la novela de formación, no de un individuo, ni de un grupo de individuos, sino de un fragmento del mundo.
Narrador y ensayista. Estudió lengua y literaturas hispánicas en la FFyL de la UNAM y relaciones internacionales en El Colegio de México. Traductor de Joseph Conrad. Colaborador de Artes de México, El Buscón, El Economista, El Gallo Ilustrado, El Semanario Cultural, Sábado, y Unomásuno. Becario del proyecto Robinson Jeffers. Miembro del SNCA desde 1994. Becario del FONCA, Jóvenes Creadores, 1989. Premio Nacional de la Juventud en 1986. Premio Narrativa Colima para Obra Publicada 2009 por Yerba americana.
De verdad traté de terminarlo, pero es imposible, la primera parte esta buena, pero la segunda esta desastrosa, el personaje principal es aborrecible, aparte de refuerza estereotipos bastante negativos de la comunidad LGBT+. Muy decepcionado porque de verdad esperaba mucho de este titulo.
Hace un año tomé este libro y lo abandoné después del primer capítulo. Por lo que había leído, no me sentía con ánimo para un recorrido histórico sobre el genocidio nazi. Hoy, tras concluirlo, veo que esos primeros capítulos distan mucho de la historia que Pablo Soler Frost construye. Esto me deja pensando si el inicio es realmente necesario para la trama, y creo que sí lo es: el peso del linaje y del origen es fundamental para los personajes.
Después de las primeras páginas, Europa y los faunos se convierte en una historia sobre el descubrimiento personal. Sus personajes se ven inmersos en un entorno cambiante, donde deben afrontar el deseo de aferrarse o soltar la tradición, y la decisión de aceptar su orientación sexual.
Conecté con el libro por el fuerte peso nostálgico en la descripción de la Ciudad de México y por lo cómico que resulta la mirada tan cruda de sus personajes. A veces disfruté el cambio de narrador, otras no tanto; pero lo que sí se lleva todos los aplausos es el gusano cínico: un pasaje fresco, agudo y sincero.
Me gustaría rescatar un pasaje sobre el genocidio: "Nadie en los muchos muelles dijo nada, nadie en los baluartes que miran a tierra, nadie en la calle acristalada, nadie dijo nada en el callejón de Pedro, ni en las cocinas ni en la tienda de pasteles de miel, ni en los establos ni en los picaderos ni en cubierta ni en las calderas de los barcos o de los invernaderos ni en las salas de espera ni en los clubes aristocráticos. Los judíos desaparecieron. Los estudiantes en su camino a la Facultad de Teología y las mujeres aguadoras que compraban anchoas donde Soeborg y pan donde los Lund nada dijeron de los verschwundenen Juden que buscaban las tropas invasoras (a lo mejor El Que Es El Que Es se los ha llevado) ni el hombre que hacía ladrillos, ni las mujeres que bordaban mensajes en cojines con motivos florales y que activamente, muy activamente, organizaron la evacuación. Todos ayudaron de concierto. Los nazis prendieron a unas pocas decenas: no más".
Se refiere a esta novela como Bildungsroman de una generación, aunque también parece ser saga familiar y no termina gustándome como un género o el otro. Está tan cargado de referencias eruditas que me sentí un poco como si entrara a una cátedra sin haber hecho las lecturas obligatorias. Reconozco el gran trabajo de Pablo Soler, pero es una lectura que me costó terminar.
Después de leer este libro quiero demandar al autor por "engañar a su lector", por "no respetar a su lector" y por "robo de tiempo a su lector". De hecho, esta obra es la máxima expresión del engaño a los demás, su contraportada 0% que ver con lo que nos entrega. Se nos promete la historia de un joven judío danés que huye de Europa, durante la IIGM, y llega a México. En un inicio, el autor sí nos da ello, pero... esa trama desaparece desde el momento en el que llegas al 15% del libro. Poco a poco, se convierte en un conjunto de historias aisladas en torno a los descendientes de este joven.
Incluye algunas escenas excesivamente eróticas que no tienen un propósito en sí. Asimismo, el autor juega a sentirse filósofo y, de un momento a otro, el libro se plaga de puras citas pretenciosas de diversos grandes filósofos de la historia, al mismo tiempo que el autor intenta hacer un pseudoanálisis sobre estas frases y las liga con sus propios pensamientos y vivencias. Le doy una calificación de dos estrellas únicamente porque la primera parte del libro es llegadora, pero fuera de eso es un texto que no me molestaría no haber leído nunca.
Descripción del libro en tres palabras: Aburrido, Monótono y Forzado.