Pedro pertenecía hasta hace poco al grupo de la Resistencia Gatuna, formado por todas aquellas personas que sin pudor decían «en mi casa no entra un gato, y punto». Hasta que un día conoció a Mía, una gatita blanca y parda que se instala en su piso y no solo se adueña del espacio, sino que también conquista su corazón. Pedro no podía imaginar hasta qué punto Mía iba a cambiar su vida.Divertidas, desenfadadas y emotivas, estas memorias gatunas desvelan todos los entresijos del mundo de los gatos. Y mucho más. Porque, en realidad, ¿quién no ha sido primerizo alguna vez?
(Oviedo, 1981) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, máster en Periodismo por la UAM-EL PAÍS y en Recursos Humanos por el Instituto de Empresa. Comenzó su carrera periodística en La Nueva España. Posteriormente, se incorporó a EL PAÍS. Trabajó en la Fundación Princesa de Asturias y en el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer. En 2010 fue nombrado director de comunicación de EL PAÍS, puesto en el que continúa y al que ha sumado nuevas responsabilidades en la compañía. Vive en Madrid en el piso de Mía, una gata (nada común) europea, y de su hermano pequeño e imitador nato, Atún. Es autor de En mi casa no entra un gato.
Eso dije yo y tengo dos gatitas en casa, motivo por el cual tuve obligatoriamente que leer este libro, con prólogo de Elvira Lindo. Pedro contrario a los gatos hasta que en 2016 llega Mia a su vida y a su casa, nos cuenta como es el día a día con un felino. La primera noche sin dormir, las llamadas constantes a la veterinaria, la obsesión por la seguridad de la gata cuando él se iba a trabajar, la adaptación de Pedro a la gata no de la gata a Pedro, porque los gatos cuando llegan a una casa, en ese momento se hacen los dueños de la casa y eres tú el adoptado, además da consejos para comprar juguetes, la comida, la esterilización y a cada capítulo del libro le acompaña una frase sobre gatos de personajes muy muy conocidos como Neil Gaiman, Unamuno o Neruda por citar a varios de ellos. Si tienes gatos y lees este libro te vas a sentir completamente identificado con el libro. Escrito de una manera muy tierna, divertida y desenfadada es un libro ideal para los amantes de los gatos, para aquellas personas que nunca han tenido un gato y tienen en mente adoptar uno o para aquellas personas que no les gustan los gatos con esta novela cambiarán de opinión. Adopta no compres animales.
Mía llegó un día a casa de Pedro y desde ese momento se convirtió en la reina del lugar. Pedro nunca pensó que acabaría conviviendo con un felino, de hecho cuando sus amigas se lo recomendaban, el renegaba con un "en mi casa no entra un gato". Pero finalmente entró, y vino para cambiar su visión sobre los gatos e instalarse en su corazón."En mi casa no entra un gato" es un libro muy tierno sobre un gatuno primerizo, que va aprendiendo poquito a poco como relacionarse con Mía, una gata muy independiente, que rápidamente se ganará el afecto del autor.
Lo que más me ha gustado, sin lugar a dudas, es que el libro todo el tiempo muestra ese amor que siente Pedro por Mía. Es un canto al amor y a que las relaciones pueden ser igual de bonitas e importantes con otras especies, no solo con la propia. Se nota que el autor lo ha escrito con cariño e ilusión y eso siempre llega. Está plagado del día a día de la vida conjunta que tienen y como el va a aprendiendo poco a poco del mundo gatuno. La primera vez en un veterinario, la esterilización de Mía, la presentación a su familia o los viajes son algunos de los temas con los que conoceremos la rutina de los dos.
Por otra parte, lo que no me ha gustado es que a veces sentía un pelín de falta de formación e información sobre algunos temas por parte de Pedro. Quizás es porque a mí me toca en lo personal, por mi realidad propia, ya que en mi familia hay cuatro gatetes y además muchos otros en colonias que cuido. Así que, partiendo de esta base, había algunos comentarios especistas y algunos momentos en los que parecía que se justificaba por querer tanto a Mía, pese a ser una gata, que consiguió en algunas partes aguarme la fiesta. Había muchos comentarios rollo "no estoy loco ¿eh?, aunque quiera a un gato". Y esa necesidad de justificar su cariño, a veces me molestaba, porque hace referencia nuevamente a la sobervia humana de creerse por encima de las otras especies. No solo en el caso de Pedro, es algo con lo que hemos sido criados todos, lamentablemente. Quizás si hubiera leído el libro hace dos años, con menos formación e información que la que tengo ahora, no hubiera caído en estos detalles, pero a día de hoy no puedo dejar de verlos, me chirrían
Aún así, lo recomiendo porque, como digo, el trasfondo es un inmenso cariño hacia Mía y hacia los felinos en general, pese a que haya cosas que no estaban bien tratadas en mi opinión. Tiene algunos momentos muy emotivos que te cautivan. Hay detalles muy interesantes como los de la madre del autor, que pasa de cabrearse con él por adoptar a Mía (como si tuviera derecho a ello vaya jaja), a verse cautivada por ella, llegando incluso a desear adoptar ella misma un gato. Un detalle muy bien traído ya que estos animales tienen muy mala prensa, y casi todo es mentira. Un libro tierno, que se lee de un tirón y que te hace sacar una sonrisa en más de una ocasión.
La preciosa relación entre la gatita Mia y Pedro, su humano, contada con muchísima gracia. Quien tenga gato se va a ver reflejado y quien esté pensando en adoptar uno va a encontrar aquí consejos muy prácticos para gatunos primerizos. Se pasa un buen rato y se aprende. Muy buen libro.
“Un hogar sin un gato es sólo una casa”, es lo que debió pensar Mía cuando cruzó el umbral de la casa de Pedro Zuazua Gil.
Después de una inspección rigurosa para asegurarse que aquel sería un buen lugar para vivir, se echó una siestecilla y aunque le costó un poco, al final convenció a Pedro de que sería una buena compañera de piso. Porque todos sabemos que los gatos no tienen dueño, ¿verdad?
Esta novela autobiográfica nos narra las aventuras y desventuras de Pedro junto a su preciosa gata. Con mucho humor, nos cuenta su día día que da para mucho. Tanto por las mil y ocurrencias de la gata como por las mil y una dudas que asaltan al humano. Buena muestra son los Whastapp que intercambia con su amiga Vero, que dan para unas buenas risas.
El autor nos cuenta los pros y los contras de convivir con un “lindo gatito”. Dan mucho cariño pero también hacen lo que les viene en gana como afilarse las uñas en los sofás, dormir en cualquier sitio excepto en la cama que les has comprado, tumbarse en la ropa recién planchada… Quien diga que se puede educar un gato, nunca ha convivido con uno.
Narrada en primera persona con un estilo directo y divertido, el autor nos explica cómo pasó del “en mi casa no entra un gato y punto” a vivir pendiente de una preciosa gatita que le ha robado el corazón, el vaso de agua y a la que tiene que pedir perdón cada vez que vuelve de viaje.
Si el autor os ha convencido con sus artes de colocador de gatos y necesitáis un minino en vuestras vidas, acercaros a cualquier protectora de animales y elegid al futuro dueño de vuestra casa. No os arrepentiréis.
Reseña realizada en exclusiva para Anika Entre Libros.
Ha sido entretenido y es muy bonito ver el amor que siente Pedro por Mía y todo los cuidados que le prodiga, creo que cualquier buen dueño de gato se sentirá identificado con muchas de las cosas que cuenta. También me han gustado mucho las citas que pone en los comienzos de capítulo y los datos históricos, literarios y científicos que comenta. La única pega que le pongo es que hacia el final se ha vuelto repetitivo. Ojalá el autor adopte otro gato no sólo por darle un compañero a Mía sino además para darle oportunidad a otro animal de tener un buen hogar.
La historia es entretenida y te saca más de una sonrisa. Recomendado para los amantes de los gatos.
CITAS LITERARIAS
"Durante el primer día con un gato, uno aprende varias cosas: entre ellas que hacen lo que les da la gana, cuando les da la gana y de la forma que les da la gana."
¿Lo habéis leído? ¿Cuales son vuestras Citas Literarias favoritas ?
No está nada mal, y al final me ha entretenido bastante. Se hace una lectura muy rápida y cómoda. Pero dista mucho de ser perfecto. Me da la impresión de que es una recopilación de artículos sueltos, y le hace falta algo de edición para que haya un hilo conductor y no se repita lo que ya ha contado anteriormente.
Me ha encantado, claro que voy a decir yo que soy una enamorada de los gatos... Un libro muy tierno y con el que cualquier dueño de gato se sentirá identificado, porque es para el lector que tenga gato, al resto le resultará carente de interés.
Un libro franco, ameno y sencillo acerca de la realidad cotidiana de convivir con un gato. Son divertidos los momentos que reflejan las manías y los aires de condescendencia con los que nos tratan nuestros amigos felinos. Y sin embargo, nos tienen el corazón robado y la voluntad, tomada. Durante la lectura he tenido unas ganas constantes de ir a abrazar a mi gatito y de dar gracias porque forme parte de nuestra familia, y eso es un motivo más que suficiente para recomendar este libro.
Esta obra de no ficción se ve enriquecida por las citas de escritores y pensadores que también se vieron hechizados por los ojos de un gato, así como por las referencias musicales y cinematográficas al mundo de los mininos. Tal vez en algún punto he echado de menos un mayor nivel de profundidad, pero también hay que reconocer que el estilo llano y directo es una de las fortalezas del libro.
En este libro el escritor nos cuenta principalmente como ha cambiado su vida después de adoptar a una gatita llamada Mía. Pero no solo habla de Mía, también va intercambiando capítulos donde el autor (y a veces otras personas) realizan breves reflexiones sobre los gatos.
En general ha sido una lectura amena y divertida. El libro está escrito con mucho sentido del humor y es fácil sentirse identificado con algunas de las situaciones que narra el autor. Lo malo para mí ha sido que (sobre todo hacia el final) se hace un poco repetitivo, además algunos capítulos están muy poco desarrollados y dan la sensación de estar ahí puestos de relleno.
Lo descubrí en la feria del libro de Madrid este año (y me lo llevé firmado) He tenido gatos desde pequeña y ahora tengo dos, así que está bien ver la perspectiva de un primerizo y cómo al final los jodíos nos ganan terreno. Lectura ligera y recomendable. Te echas unas risas.
'En mi casa no entra un gato' es una novela encantadora y muy divertida, que se lee en un suspiro y te deja con una sonrisa en los labios. Tengo claro que la recomendaría a todo el mundo, especialmente si eres gatoadicto, pero quizá aún más si siempre has pensado que no te gustan los felinos, pues verás que, en realidad, necesitas uno en tu vida.
No me ha parecido gran cosa. Escrito en un lenguaje muy sencillo, y sin mucha revisión ya que hay anécdotas que repite varias veces a lo largo del libro. Parecen las aventuras de un niño rico que de repente descubre las bondades de los gatos, contadas por el propio niño. Es entretenido pero a mí no me ha convencido, lo olvidaré en 2 días.
No me estaba haciendo especial gracia y encima va y dice que pulveriza con spray a la gata cuando sube a la encimera y hasta aquí puedo leer. A los gatos no se les pone trampas, no se les regaña, no se les pega, no se les pulveriza. Se buscan alternativas para ellos: más superficies y rascadores, estimulación ambiental en general. Y si se sigue subiendo a la encimera y temes por su integridad, se tapa la vitrocerámica, en los bazares hay opciones. Pero pulverizar a un gato con agua es una agresión para ellos, igual que cogerlos por el pellejo del cogote porque tú no eres ni un gato ni su madre. Espero que la gente no confíe en este libro para informarse acerca de cómo cuidar de un gato.
Esperaba más de este libro. Es entretenido sin más, el autor se limita a contarnos cómo pasó de no querer tener un gato a adoptar a una gata. Y a través de las páginas nos cuenta como fueron los comienzos de la "relacion", la mutua adaptación y el cariño que surge en el día a día con estos bellos e inteligentes animalitos. A mi personalmente me ha entretenido pero no me ha aportado nada nuevo que no haya yo vivido con mis cuatro peluditas.😻😻😻😻
Este libro va a encantar a todo aquel que tenga gato, esté pensando tener uno o simplemente le encanten. Libro divertido que me ha sacado más de una carcajada y me ha tenido con media sonrisilla casi de principio a fin. Libro muy ameno, tranquilo, fácil de leer y con vocabulario sencillo. El amor que tiene Pedro por su gata Mia y todas las historias que cuenta de ella me hicieron sentirme completamente identificada. Y además que el autor sea Asturiano, es un plus bastante grande.
Divertido de principio a fin. Fue justo lo que estaba buscando en este momento de mi vida: algo con lo que sentirme completamente identificada. Escrita en un lenguaje muy sencillo, está muy amigable para leer. Era la lectura del mes para retomar el hábito y me la leí en un par de días!!!! Caí enamorada de Mía al primer instante. No había anécdota que no me hiciera recordar alguna de mis nueve peluditos. Recordé con mucho cariño mis días como mamá gatuna primeriza, desde las vivencias de Pedro que me lleno de una nostalgia, y reafirmo el amor que tengo por mis gatos.
Libro facil de leer, cuenta la historia de la llegada de un gato y como cambia todo en el hogar con su presencia si te gustan los gatos el libro te entretiene.
Un libro entretenido y agradable para los amantes de los gatos. Son capítulos cortitos de anécdotas y temas relacionados con gatos. A veces el hecho de ser historias tan cortas y a priori algunas algo desconectadas entre sí me hacía perder el hilo. Pero en general muy bien.
Estos tigres en miniatura tienen una fama inmerecida. Son indisciplinados e interesados pero también son capaces de seguirte, somnolientos, con los ojos achinados para hacerte compañía con su curiosidad.
Cuando adopté a mis 3 gatos pensé en darles cobijo pero son ellos los que se han convertido en un refugio para mí. Cuando pegan su carita a la mía y siento su cálido ronroneo el mundo me resulta un poco menos hostil. ♥️
(3'5/5) Un libro muy entretenido, sobre todo, enfocado para aquellas que han adoptado un gatito recientemente o han pasado por esa etapa, etapa justo en la que me encuentro y me he sentido tan identificada como risas me ha provocado, un libro tierno, divertido, sencillo con las aventuras de una gatita como protagonista, Mía.
Como madre gatuna (y primeriza también) he disfrutado mucho leyendo este libro. La forma de narrar de Pedro me ha encantado, muy divertida y me he sentido muy identificada en más de una ocasión con las venturas y desventuras de esta pareja humano-gato, lo que me ha hecho soltar más de una carcajada.
Ya desde el primer capítulo, Zuazua consigue atraparnos -mediante una prosa muy sencilla y con un humor muy particular y tierno- en la historia de cómo su gatita Mía entró en su casa y su vida y se apoderó de ambas. El libro es una colección de momentos que, sin necesidad de tener un hilo conductor cronológico, nos va guiando por todos los aspectos de la vida de su gata: cómo va conquistando cada rincón de la casa, cómo debemos ir dando por perdidas determinadas batallas en la educación del minino, cómo nuestros familiares cada día irán sintiendo más cariño por estos animalitos... Y nos hace ver que todos los dueños de gatos hemos pasado o vamos a pasar por lo mismo. Y al igual que con el corazón del periodista asturiano, Mía también nos acaba conquistando a nosotros.