Compré este libro usado a $45 hace unos años. No conocía a Gindin, sí a uno de sus discípulos, Sapetti. A pesar de estar escrito hace 35 años me parece un texto muy actual porque varias de las cuestiones que plantea siguen vigentes. Más allá de los muchos avances -sobre todo en los últimos diez años- en temas de género, de sexualidad, de diversidad y de inclusión, todavía hay muchos arquetipos que siguen inalterables en ciertas clases sociales, corporaciones o distintos espacios. Probablemente interpele más a nuestros abuelos (o padres, quienes los tuvimos de más edad) que son a quienes más refleja Gindin. Ya a partir de mi generación (X) desafíamos varios de los prejuicios relacionados a ser varón y ser mujer. Pero aún así, incluso entre los millenials y los centennials se observan rastros de milenios de una sociedad donde los roles de los hombres y la mujer estaban disociados (casi siempre para ventaja del primero). Hoy incorporamos la emoción, la ternura, la conexión y la vulnerabilidad a nuestra propia masculinidad entendiendo que la potencia, que nos hace más íntegros como humanos y nos desafía a ir más allá que ese hombre productor que vivía en el mundo exterior.
Como buen médico y psicólogo el autor presenta la sexualidad desde el punto de vista biológico, espiritual y mental. Acompaña con ilustraciones, es didáctico para asegurarse de nivelar y que no queden dudas sobre las partes del cuerpo, su función, su disfunción y todo lo que necesita saber un hombre adulto. El autor propone varios ejercicios, habla de la sexualidad según las edades, erradica mitos, intenta llegar a la causa y no quedarse en la superficie del síntoma, contextualiza los problemas y profundiza, articulando muy bien lo teórico y lo práctico para volverse una herramienta útil.