Un libro muy triste, creo que al final nadie se merecía lo que les pasó. El terror se adueñó de algunos, el odio y rencor de otros. Al final pude empatizar con la creación de Victor puesto que como él mismo dice, la causa de todos sus males no era algo que pudiera cambiar, su apariencia. Él sólo quería ser amado, aceptado, incluido en la sociedad.