Ignacio Solares was a prominent Mexican novelist, editor and playwright, whose novel La invasión (The Invasion, 2004) was a bestseller in Mexico and Spain. Until 2005 he served as the Coordinator of Cultural Activities for Literature and Arts at the National Autonomous University of Mexico (UNAM); he was a faculty member there and directed the cultural magazine Revista de la Universidad de México. He formerly served as director of the Department of Theater and Dance and the Division of Literature at UNAM. He edited the cultural supplement to the weekly magazine Siempre.
El estudio del alma, de la mente, del mundo interior, del consciente y del inconsciente, comenzó desde que el hombre se hizo autoconsciente. Hemos procurado desde entonces organizar los estímulos del exterior en información útil que nos permita alcanzar la salud mental y física. Es maravillosamente inexplicable porqué, a tanto milenios de iniciar esta aventura humana, hemos construido varias civilizaciones, aprendido a manipular y poner a nuestro servicio a la naturaleza y sus leyes, a entendemos y dominamos muchos procesos complejos de nuestro lugar en el cosmos excepto el micro cosmos que encarnamos. Me explico: conocemos el funcionamiento de la realidad inmediata mejor que lo conocemos nuestra mente. Es más, sabemos cómo criarnos pero persistimos enseñar a los infantes malos hábitos con el ejemplo, nosotros percibimos nuestras taras cotidianas y pregonamos que es suficiente y nada, al amigo le aconsejamos como auténticos sabios en cómo vivir saludablemente, sin embargo nosotros somos un campo de batalla de contradicciones y falsas prácticas. Cualquier libro, este es uno muy didáctico, que nos recuerde la zonas desconocidas de la psiquis, y fuente de nuestra propia miseria, es valioso y su estudio obligado. Para los que sabes qué propusó Freud y Jung combinado con las entrañables enseñanzas del esoterismo universal, lo digerirán con ameno agrado, los que no, es una amigable introducción al misterio: el homo sapiens. El hombre actual ignora que ignora; nunca lo menosprecien.