Corre el año 1920. La crisis ha hecho caer estrepitosamente el precio de la lana, al tiempo que los peones reclaman por sus derechos. Desde el gobierno central el presidente Yrigoyen intenta poner paños fríos a la explosiva situación, pero la información le llega distorsionada y miles de huelguistas terminan fusilados y arrastrados a fosas comunes. Iorwerth Awstin, descendiente de los primeros colonos galeses, ha comprado un establecimiento ovino que se viene a pique. Allí conoce a Julia, la nieta del dueño anterior, una joven salvaje que lleva la orfandad tallada a fuego en su corazón y que anhela conocer el amor. Con un pasado oscuro, una enorme culpa sobre sus espaldas y una familia azotada por los infortunios, Iorwerth debe afrontar los hechos de violencia que se expanden por la región y, también, resistirse a la tormentosa atracción que siente por la muchacha. Y un día Julia encuentra un diario que desnuda una tremenda verdad que él se niega a revelarle. Fiel a los hechos que rodearon a uno de los sucesos más luctuosos de la historia argentina, la autora vuelve a sorprender con una novela que combina la pasión más ardiente con la mejor literatura.
Trabaja de abogada, es docente en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata y es una apasionada de la novela romántica. Tiene nueve novelas terminadas, dos a mitad de camino, muchas poesías y algunos cuentos. Tormentas del pasado es su primera novela publicada. Cuenta historias desde que tiene uso de razón, y a los catorce años escribió su primer policial romántico. Sus novelas abarcan diferentes períodos de la historia de nuestro país. Especialmente interesada por los problemas ambientales; sus historias viajan del pasado al presente con magnífica fluidez.
Muy buena historia como las anteriores de Gabriela Exilart!! Excelente su relación entre ficción y hechos históricos!! la disfrute mucho y la lei realmente rápido (2 días). Para todo aquel que leyó los libros anteriores de la autora no se pueden perder este nuevo libro, y para los que no conocen la obra de esta autora, este libro es una buena forma de conocerla!!
Esta es un autora que me gusta mucho, leí de ella "Tormentas del pasado" y "Renacer de los escombros", dos novelas que recuerdo como lindas experiencias; no me pasó lo mismo con "Por la sangre derramada". Para empezar, los personajes me resultaron insulsos, sobre todo ella, una mujer sin proyectos de vida, sin habilidades en nada, bastante chata. Me gustó más la historia secundaria, sin lograr salvar la novela. Todo tardó mucho en pasar, se hacía repetitivo, y se resolvió para mi gusto muy fácil, poco creíble. Muy bien investigado, pero los sucesos históricos aparecían en el medio, como colgados de nada, los personajes se cruzaban con personalidades reales y cambiaban de tema sin tener mucho que ver con la historia central. me pareció una historia de amor que no tenía nada que ver con el contexto histórico, o sea no se relacionaban, podría haber pasado en la Revolución de Mayo, en la guerra de la triple alianza, o en la crisis de 2001 que medio daba igual. Me da mucha pena, pero no me convenció, de todas formas creo que l autora merece más oportunidades, por eso leeré "Pinceladas de azabache".
La historia es hermosa y narra muy bien los acontecimientos que se desarrollaron en la patagonia argentina en esos años. Sin embargo, en algunos momentos me pareció redundate ya que daba vuelta sobre lo mismo
Me siento a escribir la reseña de Por la sangre derramada y siguen dando vueltas en mi cabeza y en mi corazón Iorwerth, Julia, Kaukel, Anne, Virginia, Valentina y el pequeño Grwn; entrañables personajes creados por Gabriela Exilart.
En un poco más cuatrocientas ochenta hojas, la autora de Por la sangre derramada nos lleva a conocer la Patagonia Argentina de 1920, arrastrada a una profunda crisis económica y social. La actividad principal de este parte del país era la esquila. Por un lado el precio de la lana había caído estrepitosamente y por otro lado el descontento de la peonada, debido a las condiciones en las cuales los hacendados los obligaban a vivir, ponían en evidencia que vendrían tiempos difíciles.
En este contexto social los actores principales se conocen y deberán sortear más de un escollo para ser felices. Me gustó la construcción de los personajes. Debo admitir que Julia llegó un poco a desesperarme, pero con el correr de las páginas pude visualizarla en el contexto en el cual estaba inmersa y entender parte de su pasividad. Iorwerth fue el que más me gustó: su carácter, su inteligencia, su corazón desgarrado, su fortaleza y sus convicciones hacen de él un gran protagonista muy bien trabajado por la autora.
Por la sangre derramada es una historia en la cual se manejan dos líneas de tiempo bien definidas. Un narrador en tercera persona cuenta los infortunios de una Argentina de 1920 y como segunda línea de tiempo, está el diario de Anne, que nos lleva a conocer la llegada de la población Galesa a nuestro país en el año 1865, que venían huyendo de la opresión inglesa, no sólo económica, sino también política y religiosa.
Por la sangre derramada se lee rápido, la estructura narrativa es muy ágil. Si bien no creo que sean temas fáciles de escribir, se puede observar un relevamiento de información muy importante. Cuando la novela tiene un contexto histórico, la información recabada es, creo yo el sesenta por ciento de la historia. Por eso valoro tanto que el autor se informe, indague, investigue. Y una vez más me saco el sombrero con Gabriela Exilart.
1920. La crisis ha hecho caer estrepitosamente el precio de la lana, al tiempo que los peones reclaman por sus derechos. Desde el gobierno central el presidente Yrigoyen intenta poner paños fríos a la explosiva situación, pero la información le llega distorsionada y miles de huelguistas terminan fusilados y arrastrados a fosas comunes.
Iorwerth Awstin, descendiente de los primeros colonos galeses, ha comprado un establecimiento ovino que se viene a pique. Allí conoce a Julia, la nieta del dueño anterior, una joven salvaje que lleva la orfandad tallada a fuego en su corazón. Con un pasado oscuro, una enorme culpa sobre sus espaldas y una familia azotada por los infortunios, Iorwerth debe afrontar los hechos de violencia que se expanden por la región y, también, resistirse a la tormentosa atracción que siente por la muchacha. Y un día Julia encuentra un diario que desnuda una tremenda verdad que él se niega a revelarle.
Fiel a los hechos que rodearon a uno de los sucesos más luctuosos de la historia argentina, la autora combina la pasión con el telón de fondo de las luchas obreras en la Patagonia de la década de 1920.
Dos historias románticas (un tehuelche y una joven inmigrante galesa, el hermano de ésta y la hija de un autoritario estanciero) se entretejen.
La metamorfosis de los personajes es excelente, página a página nos detallan sus historias, sus culpas, sus torturas, sus heridas, lo que nos hace entenderlos y ponernos en sus zapatos.
No es de lo que más me gustó de Exilart. si bien suele hacer romance histórico y busco eso con ella, en esta novela sentí que la parte histórica se hizo densa. O tal vez no me enganchó el contexto. Valoro, como siempre, la investigación histórica. Y los personajes son verosímiles. La recomiendo si te llama la atención el contexto histórico: crisis de 1920 en la Patagonia.
Historia ambientada en la Patagonia de inicios del siglo pasado.
Con una trama que te va llevando y haciendo conocer los problemas socio-laborales de la región; y una dramática historia de amor, van pasando las paginas y -sin darte cuenta-, te devoraste el libro
El relato historico de Gabriela Exilart es siempre el punto mas fuerte de sus novelas, especialmente al elegir sucesos y épocas menos "famosos" de la historia. Este libro no es la excepcion, situada en la Patagonia argentina de la década del 20, relata la vida en la sangrienta lucha entre organizaciones obreras reclamando derechos para los empleados y los grandes estancieros criadores de ovejas, que retienen aun un concepto un tanto esclavo del trabajo. La participación de los distintos gobiernos, tanto locales como nacionales, los desmanes, lo que no quedo registrado oficialmente, el asesinato masivo de huelguistas al escalar la violencia entre las partes. Este es el marco general, precisa y amenamente relatado, situado en los bellisimos paisajes de Rio Gallegos, y con una novela coral de fondo, un par de historias de amor desencontradas y marcadas por el contexto. En mi opinion a esta ultima parte le falto un toque de originalidad, que suelen tener los otros libros de la autora, no consegui conectar con los protagonistas. En general disfrute leerlo, aunque me quede un poco corta.
"El tehuelche se desplomó sobre una silla y Awstin se sentó en el lecho. Ambos amigos quedaron en silencio, reflexionando. Un nuevo pacto acababa de nacer entre ambos: la promesa de ser felices".
Terminé esta hermosa historia de amor, enmarcada en la triste y sangrienta historia que vivió la Patagonia Argentina por el año de 1920, con los enfrentamientos con los soldados y fusilamientos sin compasión de miles de huelguistas que lo único que buscaban era un salario, y un trato digno.
La historia de Iorwerth Awstin, de Julia Montero, del indio tehuelche Kaukel y Virginia Armenderos, es una mezcla de amor, de necesidad, de sabotearse a la entrega total por un pasado pesado como una loza, que impide a los protagonistas ser felices.
Una vez más mi querida Gabriela Exilart, lo ha vuelto a hacer. Una historia tan bella como dolorosa. Tan luminosa como oscura. Me confieso con una fijación y debilidad por los indios... ¡ Amé a Kaukel! Totalmente recomendada a quienes gusten de la novela romántica, enmarcada en parte de la historia Argentina.