Publicado originalmente el 2014 esta colección posee 15 cuentos que nos hablan de futuros imaginarios plagados de tecnologías y posibilidades fantásticas, pero que tal como anuncia su título son imperfectos, no siempre distópicos, aunque si en su mayoría, a veces lo que no encaja es simplemente uno. Fenieux nos ofrece la posibilidad de imaginar el futuro de la humanidad en espacios cotidianos, en una niña jugando con tierra o en un nativo digital buscando conectar con otros, ese equilibrio entre lo íntimo y lo social es justamente lo que invita a seguir leyendo.
La primera mitad del libro me gustó mucho más que la segunda, así que mis preferidos van de esa parte, como siempre en orden de aparición.
-Aristófanes: el relato presenta un multimillonario filántropo y ecologista, con una visión muy específica del bien que no se ajusta necesariamente a la de los demás. Una historia muy conectada con nuestra realidad.
—El caso niña niña: quizá el relato más oscuro en el libro, inicia con inocencia infantil y deja a cualquier lector con el pecho oprimido o con un mal sabor de boca. A veces las historias deben ser así, incomodas.
–Añoranza: la insensibilidad de la modernidad y la nostalgia patente se equilibran en esta historia que perfectamente podría describir nuestro presente.
Alicia Fenieux publicó estos cuentos hace más de 10 años y de alguna forma parecen más actuales que nunca, tanto que uno llega a cuestionarse si es posible evitar algunos o ya es demasiado tarde. Un conjunto de historias interesantes, semillas de reflexiones que cada cual sabrá llevar a germinar. Sin lugar a dudas un libro recomendado.