Me ha divertido este libro en tiempos de cuarentena por el COVID-19, y coincide bastante con la apreciación de que en las sociedades modernas hemos perdido mucho del conocimiento básico que nos ayudaría a iniciar una civilización desde cero.
El ejercicio mental parte de la premisa de que quedamos unas 10.000 personas vivas tras una pandemia, con el planeta básicamente como está ahora, tipo "Soy Leyenda". La catástrofe nuclear no nos permite arrancar de nuevo. Como se ve en tiempos de cuarentena, lo primero que llama la atención es cómo la naturaleza reclama su sitio y se abre camino. Habría muchos incendios, especialmente en ciudades. A medio plazo habrá que huir de ellas, no serán seguras. Demasiado gas almacenado, explosiones. Hay que ir al campo, y mejor hacia la costa.
¿Qué pasaría en los primeros meses? ¿Qué hay que hacer? Lo primero, buscar cobijo, alimentos y agua. Necesitaremos 3 litros de agua por día. Nos explica cómo filtrar el agua con carbón vegetal y arena. También las botellas de agua servirán, y mejor al sol para esterilizarlas. El pegamento nos servirá para cerrar heridas. En cuanto a comida, un super nos durará 55 años, con las latas y conservas. La gasolina no durará tanto, 10 años máximo. También explica que hay que ir a un campo de golf para buscar las baterías de los cochecitos, alternadores de coches para disponer de generadores eléctricos. Los plásticos, mejor PET.
A medida que vamos repasando disciplinas la cosa se complica y el poder replicar lo que explica el autor resulta más complejo. Empezamos con la agricultura, una práctica tremendamente artificial y hambrienta de nitrógeno, fósforo y potasio, así como pesticidas. Hay que volver a la agricultura tradicional. Nos explica la composición del suelo: arena, limo y arcilla en proporciones ideales 40/40/20. Habrá que reinventar el arado, una máquina para dar la vuelta al suelo; la grada, para aplanar; la sembradora. Plantar las tres principales: maíz, arroz y trigo. Y ya después cebada, sorgo, mijo, avena y centeno. Para evitar el barbecho, plantar leguminosas: guisantes, alubias, trébol, alfalfa, lentejas, soja y cacahuetes. Es lo que se llama el sistema Norfolk: Leguminosas, trigo, tubérculos y cebada. Los tubérculos nos ayudarán a alimentar el ganado, que nos dará estiércol y carne. El estiércol humano hay que pasteurizarlo a más de 65 grados. Y para obtener fosfatos: harina de huesos y ácido sulfúrico para dar fosfatos.
El siguiente capítulo nos cuenta la historia del alimento, y la invención de la cocción como herramienta digestiva fundamental. Explica las técnicas de conservación de alimentos (desecación, sal, vinagre, ahumado). Luego explica cómo hacer pan con la harina que surge de pulverizar el grano. También señala la importancia de la levadura, sobre todo para hacer cerveza. Y muestra cómo hacer una nevera sin electricidad ni compresor, un refrigerante de absorción. De la historia de la ropa, me quedo con lo complicado que es esta industria hoy. habrá que aprender a tejer lana. Y como curiosidad, el botón se inventó en el año 1300.
Lo siguiente es hablar de sustancias. Hay que rescatar el carbón vegetal como combustible, ya que pesa poco y tiene un gran poder calorífico. Se hace quemando madera sin oxígeno. Aprendemos a hacer velas de cera animal. Cal viva, se hace con carbonato calcio a 900 grados. Jabón, a partir de grasas animales con potasa que se obtiene de la ceniza de madera. Arcilla, a base de cocer barro. Mortero de cal y cemento, presente en época de los romanos (el Panteón). El cemento hidráulico, hormigón armado, metales (acero). Y por último el vidrio, que no es más que arena fundida con sosa.
El siguiente capítulo es sobre medicina. El peligro más relevante en un mundo postapocalíptico es la infección, por lo que seguirá siendo importante lavarse las manos. Para el cólera, el tratamiento es evitar la deshidratación, por lo que hay que beber mucha agua. Habrá que inventar el forceps, para ayudar a dar a luz. El estetoscopio, y ya para nota los rayos x. Si hay que hacer cirugía, las tres As: anatomía, asepsia, anestesia. Por último explica como hacer penicilina. No sabía que era tan laborioso.
Sigue con la energía. 14000 kWh son 3000 kg de madera seca, es decir 0,25 ha de bosque. La hidroeléctrica deber ser la primera: los romanos inventaron la rueda hidráulica vertical. Hasta la Edad Media no surge la rueda hidráulica de corriente alta. El molino de viento es más sofisticado, ya que requiere de elementos de frenado y orientación. Nos anima a reinventar la máquina de vapor vertical con presión atmosférica. Las turbinas Kaplan y Pelton. Nos explica la ley de Ohm, y aunque está mal formulada, se argumenta bien porqué es mejor llevar corriente alterna que continua. Explica qué son y como funcionan los transformadores (inducción electromagnética). Lo que está claro es que todo tendría que ser un poco prueba y error.
En el apartado de transporte, la cosa es un poco ciencia ficción cuando anima a construir un motor de explosión o incluso una máquina de vapor . Habrá que reinventar el yugo para el transporte con animales.
En la sección de comunicaciones, se explica cómo hacer papel con celulosa: está muy metida dentro del tronco del árbol. Hay que usar un proceso que se llama hidrólisis. Es el mismo proceso que se usa para que el jabón y para ello se usan los mismos álcalis: potasa, sosa o cal. Para hacer tinta podemos usar cualquier cosa que manche. Añadir sal para que sea conservante. La tinta para que no se vaya con el sol se llama tinta ferrogálica. Nos invita a descubrir el morse. Luego nos anima a inventar la imprenta, y la radio; es fascinante cómo se hicieron radios rudimentarias durante la II Guerra Mundial.
La química avanzada tendrá que ser pilar fundamental para avanzar como sociedad. Aquí nos explican varios procesos básicos (y creo que imposibles de reproducir en una isla desierta). La electrólisis, la fabricación de explosivos, basada en el ácido nítrico como poderoso agente oxidante, la pólvora (con partes iguales de salitre y azufre con seis partes de combustible de carbón), la nitroglicerina, muy inestable y para lo cual se añade un material absorbente para hacer cartuchos de dinamita, invención de Nobel; la fotografía. La química industrial basada en hacer dos componentes básicos: sosa y nitratos. La sosa se necesita para fabricar vidrio, jabón y papel, y se hace con un proceso muy ingenioso a partir de sal común llamado proceso de Solvay. Los nitratos se obtienen si somos capaces de sintetizar amoníaco. Es un descubrimiento clave en la historia de la humanidad. Si el guano y estiércol se acaban y el nitrógeno de la atmósfera es muy abundante, pero poco reactivo, debemos acudir al proceso de Haber Bosch. Básicamente es mezclar hidrógeno y nitrógeno 400 grados y 200 atmósferas para obtener nitrato de amonio.
El libro termina con la reflexión de cómo medir el tiempo (el reloj de arena, de sol y mecánico) y como conocer dónde estamos (latitud por estrellas y longitud con un buen reloj). Finalmente, apunta que lo fundamental es obviamente el método científico, la prueba y error. Resultaría descorazonador volver a quemar a gente en la hoguera.