Cada vez son más los que siguen una dieta vegetariana, y el entorno, poco a poco, se está volviendo más amable. Pero existen hoy en día nuevos peligros derivados de una industria alimentaria dispuesta a vender sus productos vegetarianos ultraprocesados, y nos hallamos ante situaciones en las que encontrar una opción vegetariana (y saludable) se convierte en un auténtico suplicio. Cenas de empresa, domingos en casa de tus suegros, el cumpleaños de tu mejor amiga… Y ahora ¿qué como?
Lucía Martínez, autora del blog dimequecomes.com, con mucha información sobre alimentación saludable y un apartado específico dedicado a la dieta vegetariana, nos presenta Vegetarianos concienciados, un manual de supervivencia imprescindible para seguir una dieta vegetariana saludable sin tener que renunciar a ningún plan y, además, para cargarse de argumentos y luchar contra la desinformación. Porque no es fácil vivir rodeado de dimes y diretes, pero no es tan difícil sobrevivir si sabes cómo.
Repleto de consejos para sobrevivir en casa y fuera de ella (sí, con los más pequeños también), este libro se convertirá en el manual de referencia para todo aquel que haya decidido seguir una dieta vegetariana y en la puerta de entrada perfecta para los que todavía dudan sobre su viabilidad.
Un complemento perfecto para su otro libro: Vegetarianos con ciencia. Tenemos ideas para menús (¡para todo el mundo!), un resumen sencillo sobre lo básico y más de cincuenta referencias bibliográficas.
Me ha gustado especialmente los pasajes dedicados a hablar de la socialización cuando eres vegetariano, los consejos e ideas de menús y, en general, el mensaje poderosamente seductor hacia la adopción de un estilo de vida definitivamente más ético. Recomendado!
Buenos consejos pero a mí me aportó muchísimo más Vegetarianos con ciencia. También es cierto que sigo a la autora en las redes y muchos de los comentarios que hace he tenido la gracia de haberlos visto en tiempo real. Sin duda una ayuda enorme a cualquiera que tras decidir comer éticamente quiera también comer sano.
Leí hace un tiempo la primera entrega de Lucía Martínez en materia de vegetarianismo, “Vegetarianos conciencia”, que llenaba un hueco muy necesario en librerías. Apenas había bibliografía en español con información válida y actualizada que sirviera de manual para un público general interesado por esta opción de vida. Desmontaba falsos mitos nutricionales, informaba con rigor sobre las propiedades de los alimentos y analizaba desde diferentes puntos de vista, todas y cada una de las motivaciones que nos pueden (y deben) llevar a optar por un estilo de vida más consciente, ético, empático, saludable y bien informado.
Así pues, en cuanto me enteré de la publicación de esta segunda parte, fui preparando el boli de tinta dorada para subrayar, porque sabía que iba a ser genial. Y, spoiler: lo fue. Superó con creces mis expectativas.
Esta vez, el contenido no solo es diferente y actualizado, sino que remite al anterior en algunos puntos (y también a su blog, donde el contenido del libro anterior está volcado casi en su totalidad y puede consultarse gratuitamente) pero continúa ampliando y explorando otros aspectos que en la anterior ocasión no tuvieron cabida.
Para empezar, me encanta que haya dedicado tanto espacio y explicado tan bien todo lo referente al auge de los alimentos procesados para veganos y vegetarianos, me explico: tradicionalmente, la población que seguía una alimentación basada en plantas, exenta de animales muertos, tenía una salud muy buena. Su elección, a la mayor parte, les llevaba a informarse bien en cuestiones de nutrición, rechazaban sustancias tóxicas y tenían un estilo de vida activo facilitado también por su buena alimentación (por ejemplo, las malas digestiones y los atracones redirigen al sofá y no a salir a hacer deporte, y es un círculo vicioso). Sin embargo, la industria alimentaria ha detectado el declive en las ventas de cadáveres de animales y se ha puesto a investigar rápidamente para recuperar ese nicho de mercado. Así, empresas lecheras han sacado a la venta bebidas vegetales, o empresas carniceras, hamburguesas o salchichas hechas también con ingredientes de origen vegetal. Parece increíble pero es así.
Esto tiene muchas lecturas. Una de las más graves es que adquiriendo esos productos financias a una empresa sin ética, que cría animales para esclavizarlos, maltratarlos, matarlos y venderlos descuartizados en bandejas de plástico. Aunque lo que estés comprando sean hamburguesas de tofu con berenjena. Y otra cosa tanto o más grave es que sería mejor que te las hicieras en casa porque las que venden hechas tienen añadido un montón de azúcares, almidones, conservantes y todo tipo de aditivos químicos que las hacen de todo menos saludables. La etiqueta veggie de color verde induce a error, no todo lo vegetariano es sano per se. Sobre esta cuestión de los procesados veggies, Lucía Martínez se explaya y no deja lugar a dudas sobre todos los aspectos, desde su visión ética y científica.
Otro tema que no puedo entender es cómo puedes ser vegano o vegetariano y probar cada cosa que sale al mercado “imitando” el sabor, olor, color y textura de la carne, me resulta perturbador. No quiero un filete ni por supuesto nada que me lo recuerde, en el momento que me apetezca morder carne ya me pegaré un mordisco en el brazo o me uniré a una secta de caníbales, de forma que no mate directa o indirectamente a ningún inocente, en fin.
En mi caso, decidir no comer más animales asesinados fue muy sencillo, y si echo la vista hacia estos años atrás, resulta que es una de las mejores (si no la mejor) decisión que he tomado en mi vida. No sólo porque sea algo maravilloso, «gente corriente tomando decisiones extraordinarias», (pág. 188), sino porque suelo equivocarme en todo lo que hago, y esta es una de las pocas cosas de las que sentirme orgullosa. Eso, y mi independencia, que por ser un tanto extrema es probable que del vegetarianismo sea de lo único que no me arrepentiré cuando sea vieja.
A partir de la página 72, tenemos recetas sencillas para tomar como base y echar a volar la imaginación montando platos deliciosos, súper saludables y muy nutritivos. También, muchas ideas para una cesta de la compra económica, sostenible y sana.
También hay espacio para afrontar las zancadillas con las que nos encontramos cuando salimos a la calle en este mundo carnicero y hostil, qué podemos elegir cuando tapeamos o cómo podemos afrontar el típico menú del día trasnochado y poco atractivo… que además de vegetariano o vegano, sea saludable.
Me he sentido tremendamente identificada hasta la última coma de este libro, excluyendo, puesto que nunca me ha afectado directamente, la parte de la tremenda desinformación a nivel nutricional del personal sanitario de este país, puesto que por suerte no he necesitado que me atiendan nunca en aspectos nutricionales. Únicamente, me sucedió que mi médica de cabecera no sabía que los niveles correspondientes a la vitamina B12 que ofrece la analítica de la Seguridad Social, no están exentos de alteraciones debido a los análogos de la misma, ni que había que realizar un examen específico para determinar en qué valor me encuentro realmente. También, me dijo que si tomaba huevos o lácteos puntualmente, mis requerimientos estarían cubiertos, lo cual no es totalmente cierto (la cantidad necesaria para alcanzarlos, si no me la suplementaba, desplazaría otros alimentos y mi alimentación estaría desequilibrada). Pero no hizo aspavientos y le pareció estupenda mi opción de vida, así que no se lo tengo demasiado en cuenta. Algo que recuerda Lucía Martínez sin descanso, es que para cuestiones de alimentación acudamos siempre a un dietista-nutricionista, que es el profesional más adecuado y con formación específica y actualizada. No porque tenga nada en contra de los médicos, por supuesto, sino por algo tan sencillo como que si te rompes una pierna no acudes al odontólogo. Por eso.
Me encantan las citas que abren los capítulos, me encanta el estilazo y la ironía de Lucía escribiendo, no me gustan demasiado los párrafos con tinta naranja con que se han maquetado algunas partes, me encanta su respeto por la naturaleza y el ímpetu que la empuja a compartir sus conocimientos por el bien común, me encantan también sus compañeros del Centro de Nutrición Aleris y la energía tan bonita que desprenden entre todos, sólo puedo decir, GRACIAS.
Muy fácil de leer y de entender. Se lo recomendarían a todas aquellas personas que quieren comenzar con el veganismo y no saben cómo. Sobre todo cuando tu entorno es un poco hostil.
Durante los meses de marzo y abril (en pleno confinamiento por la COVID-19) me leí el libro "Vegetarianos con-ciencia" de la misma autora. Llevo una alimentación vegetariana fuera de casa, aunque en casa no siempre es posible por temas familiares. Leí ese primer libro con ganas y desde la perspectiva de una persona que ya está familiarizada con el tema y se ha informado sobre ello.
Ese primer libro me resultó muy interesante, fácil de leer (me he encontrado con otros libros que requerían unos conocimientos técnicos que no poseo de momento) y con información y reflexiones bien estructurados, organizados, actuales y argumentados. Me pareció que mezclaba muy bien y sin llegar a saturar detalles técnicos (características de nutrientes, proporciones de macro y micronutrientes para llevar una dieta saludable, etc.) con consejos para iniciarse en el vegetarianismo / veganismo, ideas de menús, etc. "Vegetarianos con-ciencia" me parece súper recomendable para personas que quieran conocer más sobre el veganismo y personas que tengan más experiencia.
Este segundo libro no me ha convencido tanto (por eso las tres estrellas). Creo que está enfocado sobre todo a personas que ya son vegetarianas / veganas y cómo llevar un estilo de vida saludable decidiendo no comer nada procedente de animales, porque sí aunque se suela relacionar ser vegetarianx con comer completamente saludable se puede comer de manera insana siendo vegetarianx.
La autora habla del auge de los productos ultraprocesados veganos, diferentes situaciones en los que puedes encontrarte trabas siendo vegetarianx / veganx, como en consultas médicas y otras instituciones, restaurantes sin opciones en los que tienes que pedir que te preparen algo diferente o te modifiquen el plato, viajar comiendo saludable, etc. Escribe también sobre el falso mito de que ser vegetariano es más caro o de los divulgadorxs de salud, sobre todo online, y cómo distinguir buenos divulgadores de comida saludable de los que no lo son.
Su título "Vegetarianos concienciados: Un manual de supervivencia" es fiel al contenido, ya que es verdad que explica cómo comer de manera saludable pero también cómo enfrentarte a situaciones que no son del todo "vegan friendly" y salir airosxs. Me he sentido identificada en muchas aspectos y situaciones que relata, he aprendido, recordado y asimilado conceptos, reflexionado sobre algunos conceptos y disfrutado del libro, pero algunos fragmentos se me han hecho muy repetitivos y por eso me ha costado más leerme y "engancharme".
¿Lo recomendaría? Sí. Pero recomendaría mucho más "Vegetarianos con-ciencia" y complementarlo con algunos fragmentos de este.
P.D. Lo releeré para subrayar algunos fragmentos :)
Estaba deseando leer este libro desde que salió. No he leído su primer libro (o primera parte) "Vegetarianos con ciencia", así que me centraré en este únicamente.
Lucía Martínez nos habla sobre de lo que supone llevar una dieta vegetariana en todos los ámbitos de la vida (en casa, el trabajo, comer fuera, de viaje...), desmontando prejuicios y excusas sin fundamento de la mayor parte de la población como "ser vegetariano es más caro" o la más popular "¿Y las proteínas?". También alude a la necesidad de implementar más sanitarios capacitados para asesorar a pacientes con una dieta diferente como puede ser la vegetariana. Da algunos consejos o pautas para adolescentes vegetarianos, la lactancia y los bebés. Además de añadir varias sugerencias de menús vegetarianos saludables y algunas recetas clásicas.
Si ya eres vegetariano/vegano es más que seguro que ya conozcas gran parte del contenido de este libro, sin embargo hay muchos detalles que me han parecido muy interesantes y que yo desconocía. Los consejos para comer fuera de casa, los compromisos sociales o los viajes también me han resultado muy útiles. Al final del libro la autora añade unos párrafos sobre las previsiones del futuro en relación al vegetarianismo. Es un hecho que se ha visto un importante crecimiento en los últimos años. Cada vez hay más personas comprometidas, ha habido un decrecimiento en el consumo de productos animales o derivados, y las empresas se han percatado de ello, por eso cada vez nos encontramos más opciones vegetales tanto en los supermercados como en restaurantes de todo tipo, pero no debemos olvidar que hay que consumir con cabeza, y que basar tu alimentación en productos ultraprocesados se aleja mucho del perfil sano.
Cuenta con el prólogo de Virginia Gómez (Dietista Enfurecida) que tiene la peculiaridad de decir las cosas muy claras, sin andarse con rodeos y siendo fiel a sus principios. Me encanta. Otra característica de este libro y por lo que también es bastante especial es el tono en el que está escrito, en parte irónico, directo y claro. Da la sensación de que todo te lo esté contando una amiga.
Me ha parecido imprescindible para quitarnos falsos mitos de la cabeza y ver la realidad actual en la que se encuentran los recursos y los animales del planeta (aunque no ha sido explícita en esto último). Y, sobre todo, ver la realidad en la que se encuentran todos los vegetarianos y veganos en la sociedad, cómo se ven juzgados continuamente con comentarios absurdos como si todos fuéramos nutricionistas con frases como "te faltan nutrientes" aunque nuestra alimentación se base en ultraprocesados y no probemos ni un plátano a la semana. No era consciente de la cantidad de comentarios que tienen que soportar a diario, así que gracias por abrirme los ojos también en esto.
Buena guía para comer sano y para dar un paso a, al menos, reducir lo máximo posible la ingesta animal (aunque Lucía no nos dé las gracias por hacer este minimísimo esfuerzo).
Me ha gustado, eso sí, muchísimo, la forma de escribir de Lucía. Clara, sin pelos en la lengua, como si en vez de escribir un libro estuviera escribiendo un artículo de opinión muy largo. De verdad, ha sido un gusto leerla.
Personalmente me resultó más útil su primer libro “Vegetarianos con ciencia”, ya que en ese momento buscaba información detallada sobre cómo llevar una dieta vegetariana desde el punto de vista de cada nutriente. Este libro es menos técnico y se centra más en dar consejos prácticos, en hablar de la situación actual del vegetarianismo en nuestro país y de los problemas a los que nos enfrentamos los vegetarianos en diferentes ámbitos de nuestra vida (casa, trabajo, viajes...). También hace hincapié en el hecho de que vegetariano/vegano no es sinónimo de sano, algo que aprendí también en su primer libro y que me ha ayudado mucho. Una vez leídos los dos recomiendo este libro para personas que se estén iniciando en el mundo vegetarianoo que tengan alguien cerca que lo esté haciendo. Sin embargo, creo que posteriormente sería recomendable leer “Vegetarianos con Ciencia”.
De nuevo un gran libro de la autora. Una gran ayuda para aprender a comer, tanto si eres vegano como si eres omnívoro. He aprendido que hacen falta alimentos muy básicos y fácilmente accesibles para ma tener una alimentación saludable. Lo que más me gusta de Lucía es que trata al lector como un ser que piensa y entiende las cosas sin necesidad de dar mil vueltas a una idea o de pintarle ojitos a un puerro. Incluye unas poquitas recetas que son factibles (sigues los pasos y llegas a una comida muy rica) y que son un básico para cualquier persona que coma.
Me parece un buen libro para personas que ya hayan decidido hacerse vegetarianas/veganas pero les esté resultando difícil adaptarse en diferentes ambientes (trabajo, restaurantes, viajes, etc) y para mantener una dieta saludable a pesar de la gran oferta de productos "plant based" ultraprocesados que tenemos hoy. Para veganos o vegetarianos más experimentados puede servir de recordatorio o para aprender alguna cosita sobre los nuevos productos, pero seguramente ya conozcan la mayoría de consejos.
A día de hoy hay un montón de libros que hablan del mismo tema, por lo que es difícil, en mi opinión, aportar mucho. Su primer libro es genial, pero con todo lo que tenemos a nuestro alcance a día de hoy (blogs, redes...), a mí personalmente, siendo vegana, no me ha aportado demasiado... El concepto es interesante, pero quizás sea para gente que está en transición o que se está planteando este nuevo estilo. Para mí, y siento decirlo, me parece un paso atrás de la autora, y soy muy fan suyo ...
Me ha gustado, dudaba entre dos o tres estrellas, pero es verdad que me aportó mucho más vegetarianos con ciencia. En este veo que hay bastante repetición (si te has leído el primero), bastante contenido de relleno y alguna sección interesante. Se lee rápido y es entretenido pero no me ha aportado mucho más.
M'encanta el sentit de l'humor de la Lucia. Bon llibre per complementar el de Vegetarianos con Ciencia.
M'ha agradat que hi hagués exemples de menús i ha tocat molts temes de vegetarianisme en el sistema sanitari i en nens, adolescents i embarassades que van molt be de saber.
Al no haberme leído el anterior libro, quizá la puntuación se quede corta. Ya avisa la autora con que este libro “complementa” al otro. Se me hace escaso algunos temas y no se profundiza. Aún así, lo recomiendo.
Fácil y rápido de leer, con muchos consejos y ejemplos útiles para el día a día de personas vegetarianas. Además incluye partes de reflexión y de divulgación. Es una buena herramienta para tener a mano e ir refrescando información para los nuevos vegetarianos.
Complements al "primer" llibre, "Vegetarianos con ciencia". Interessant i amb un to informal. Com aquell, té algunes receptes tot i que pot costar assimilar tanta informació.
Tiene muy buenos tips y recetas vegetarianas y veganas. Además, el capítulo sobre las vitaminas también me pareció bueno (no era algo que no supiera, pero igual estuvo interesante leerlo). Creo que eso es lo que resalto del libro.
El resto no me aportó mucho, pero estoy segura de que se debe a que hace ya unos ocho años que soy vegetariana. Seguro que a una persona que recién está comenzando en este mundo, le aportará mucho más. Hablo sobre todo de los capítulos más ideológicos y los que te daban tips sobre qué hacer a la hora de comer fuera de tu casa (en el trabajo, en una salida con amigos, en una boda, entre otras).
Hay capítulos enteros que me salté porque veía que no me aportarían nada, como el capítulo dirigido hacia los adolescentes.
¿Recomendado? Teniendo en cuenta que la autora ya tiene un blog con recetas y tips sobre cómo armar un plato saludable, yo recomendaría leer eso en lugar de este libro.
Este 2º libro de Lucía Martínez es la perfecta continuación del 1º. Si en el 1º aprendíamos qué era un vegetariano y en qué se diferencia de un vegano, cómo crearnos menús saludables en los que no te faltaba ni un nutriente y en cómo lidiar con los que se te ponen en contra, en este 2º ejemplar se adentra más en las nuevas barreras que se encuentran los veganos: comida basura, malos consejos en redes, desinformación por parte de los sanitarios... No necesitas ser vegano para disfrutar este libro: sus consejos de salud sirven para toda la población. Pero si lo eres o quieres llegar a serlo, tanto este como su primer libro son una fuente de información de calidad súper valiosa. ¡No os olvidéis de la B12!