Cuando vi la sinopsis durante su lanzamiento, supe que tenía que leer esta historia, tarde o temprano. Cuanto más extraña es la premisa, más me llama la atención.
Antes de empezar, voy a plantear la siguiente cuestión: ¿Es posible escribir una novela de cifi sin un solo diálogo? Cristina Jurado demuestra que no solo es posible, sino que se puede escribir un monólogo original, enredado, intrigante, cercano, interesante, frío y emocionante al mismo tiempo. Además, la autora aprovecha la ocasión para analizar de forma casi científica las relaciones humanas, desde el punto de vista de una raza alienígena, que ha encontrado en la Tierra el hogar que necesitaban. Sin embargo, esta casa está habitada y la raza humana no es muy proclive a invitar a gente desconocida a su casa, como ya sabemos. Al margen de los elementos científicos, creo que es muy interesante ver el análisis que realiza Cristina Jurado sobre la humanidad desde la perspectiva de la antropología social.
Es una historia maravillosa sobre la tolerancia, el respeto, el amor y la amistad. Es una historia para leer con calma, como si estuviéramos escuchando esta historia (más que leyendo), dejándonos sorprender con las diferencias y con todas sus posibilidades. Hay que dejarse llevar por la narración, entrar en sus brumas, hasta que lleguemos al final y veamos que la conclusión es más que clara.
Me ha encantado leer Bionautas. Había leído otras historias de Cristina, pero no había leído las historias ambientadas en el mundo de Bionautas. Ha sido un auténtico acierto. Totalmente recomendada.