Destacaría dos cosas de esta novela corta: su originalidad en el tratamiento del punto de vista y el ritmo de la narración.
Se lee en una tarde, de verdad, el ritmo es trepidante, y la historia es coral, muy coral, pasa de un personaje a otro mientras vas recorriendo el Parque del Retiro de Madrid, la sensación de tumulto, el agobio, cada persona con un pequeño mundo detrás de él/ella está muy bien trazado con apenas un par de pinceladas, las distintas tribus urbanas, los movimientos del 15M confluyen de maravilla en esta ucronía y esa sensación de aglomeración está conseguida.
Hay un hilo narrativo que el autor utiliza para que el lector siga la historia, pero creo que lo que es la historia en sí se diluye bastante, algo que es normal pues, como he dicho, el libro es absolutamente coral y en pocas páginas pasan muchos personajes, y al final todo se diluye y cuesta que deje poso.
Ahora, dicho esto, ¿recomendaría su lectura? Sí, sin dudarlo lo haría, y si vuelvo a encontrarme con un libro de J. M. Sala lo leeré con interés.