Ante todo, lo obvio: como anuncia la cubierta, el libro es algo así como un diario/biografía de Bart Simpson. E incluye infinidad de ilustraciones, con algo de texto. Podría decirse, sin faltar a la verdad, que se trata prácticamente de una gigantesca ilustración. Con esto quiero decir lo que parece: no hay demasiado contenido entre las hermosas tapas. El diseño y las imágenes son llamativos y muy coloridos, sí. Pero nada más. El humor del libro es el que, desde siempre, caracteriza a Matt Groening y seguro provee una lectura entretenida para sus fans. Sin embargo, a los que, como yo, no son demasiado afectos a Los Simpsons les advierto, mientras corro a refugiarme de las piedras que ya empiezan llover sobre mí, que hay cosas mucho mejores en las que gastar el dinero.