Cuando los niños de las cuencas mineras salían de su pueblo no tenían que decir de dónde eran. Todo el mundo lo sabía. ¿Por qué? Su ropa olía a humo. A humo de las locomotoras, de las chimeneas, de los tubos de escape...
Este libro cuenta la historia de esos niños que después fueron hombres y de aquellas mujeres que vivieron en una tierra poco a poco abandonada. Historias entrelazadas, fundidas sobre el negro de un carbón que ya no suelta humo pero sí memoria, lágrimas y carcajadas.
Los niños de humo es una memoria sentimental sobre la minería asturiana. Un libro intenso, crudo, cargado de ternura y humor negro, que recoge el duro testimonio del trabajo en la mina.
Aitana Castaño y Alfonso Zapico, en su condición de niños de humo, han apostado todo lo que son en estas páginas que se funden entre la realidad y la ficción. Sus recuerdos. Su tierra. Su historia. La historia de un territorio y un tiempo de lucha, no sólo por la dignidad de los mineros asturianos sino en permanente combate por la libertad.
Un trozo de la historia de Astutias y la minería, con protagonistas reales, con recuerdos, vivencias y mucho sentimiento. Un trozo de historia narrado con maestría por dos Niños de humo.
Un pequeñu trozu de l'hestoria de les cuenques mineres, los cuentos recopilen les vides, los sentimientos, les desgracies y dalguna que otra allegría de los habitantes d'estos valles mineros nel siglu pasau. Feliz de que l'hestoria del pueblu se divulgue pa to la xente y se mantenga viva. atte. una neña del humo
Me ha parecido más flojito que Carboneras pero aún y así me ha encantado. Es un libro de esos que dejan huella, que llegan adentro, que hacen sentir y pensar. Pienso en lo afortunados que somos de vivir en esta época que , a pesar de lo mucho que falta por conseguir al menos conocemos mejor que nuestros abuelos y padres eso que llaman democracia. Esas personas, nuestros abuelos y abuelas - en mi caso, que tengo 42 años - vivieron hambre y miseria, vivieron falta, escasez ... a veces intento entender por qué eran así mis abuelos ... Y me da pena, pena de que hayan vivido toda esa miseria. El libro me ha encantado, es una oda, un reconocer el trabajo de todas esas personas que trabajaban y vivían alrededor de la mina ... de los trabajadores claro. Los que se ensuciaban las manos y morían.
Más libros así por favor. Y las ilustraciones de lujo.
Una breve lectura que nos acerca, no tanto a lo que dice el título, pero si a las costumbres y formas de ser de la gente de unos valles mineros que debido a la alta dedicación a ese monocultivo dejó huella y cicatrices.
Es una lectura sencilla y con bastante sentido del humor como característica principal, que se ve enriquecida por las muchas ilustraciones, del tipo de la portada del libro.
Les hestories ficticies asombren un pocu lo bien que l'autora narra los fechos reales que recueye nel llibru, dacuando situaciones cotidianes, dacuando traxedies nos pozos. Homenaxe perfectu a toles persones que vivieron y morrieron nes Cuenques goliendo a fumu.
Una sería de historias cortas llenas de sentimiento y ternura. Lectura muy ligera pero muy rica. Me han encantado tanto las historias como los dibujos de Zapico que nunca decepcionan. Un libro muy bonito.
Un conjunto de relatos sobre historias de mineros de Asturias. Están escritos de forma sencilla, pero encierran una enorme complejidad y una verdad que te emocionan. Las ilustraciones son preciosas, y contribuyen a generar esa emoción.
«Vi morrer un mundu y quiero dar noticia d’él» Hestoria universal de Paniceiros, Xuan Bello
Los Niños de Humo es una recopilación de relatos, algunos reales y otros ficticios –aunque nacidos de la realidad–, que narran diferentes situaciones, en diferentes espacios temporales, de las gentes de las cuencas mineras de Asturias. Quizá esperaba un poquitín más de estas páginas, pero me he emocionado leyendo a Aitana Castaño y he disfrutado con las maravillosas ilustraciones de Alfonso Zapico, en blanco y negro –con una estética muy de las cuencas–.
Como en todas las colecciones de relatos, hay algunos que gustan más que otros, algunos los encuentras demasiado cortos, otros te erizan la piel y quizás con alguno no llegas a conectar del todo. En parte esperaba encontrarme alguna historia que conociese o hubiese oído gracias a mi güela (en realidad yo nunca la llamaba así, pa mí mi güela yera mi tatá), pero no me esperaba ponerme a llorar a mares leyendo algo tan simple que le oí contar toda su vida: «si cuentas bien y tienes paciencia, verás que Santa Cristina de Lena tiene hasta trescientas sesenta y cinco esquinas, una por cada día del año». Y me apetecía leer Los Niños de Humo un poco por eso: por hacer memoria y porque no quiero ver morir un mundo del que conozco tantas historias como si me hubiese criado en esos mismos valles mineros.
Si sois de familia minera, leedlo. Si sois de las cuencas, leedlo. Y sino, también. Son relatos asturianos que llegan al corazón y que seguro que más de alguno os sorprenderá.
Libro que me ha encantado y me he sentido muy identificada con muchas historias. Me ha encantado lo de que te conozcan que eres de la cuentas por al acento. Incluso a mí fuera de Asturias me han llegado a preguntar si soy de Mieres, por el acento
Creo que fáltame alguna estrella. Leyéndolu tuve que parame a pensar, viajé a les Cuenques, pusiéronseme los pelos de punta, acordéme d'escenes de neñu, d'aquel últimu díi d'agostu, topé cites que te faen leeles cinco veces... Hay que leelu con tranquilidad, porque cada pequeña historia márcate. Debería ser obligatoriu pa quién se considere asturiana/u. Grandes dibuxos acompañando los relatos. Y al terminalu diéronme ganes de escribir la mi primera reseña n'asturianu (o un intentu, que ya empiecen a ser unos pocos años fora...)
Lo he leído en hora y algo. Qué ternura, qué reflejada veo la actitud de los mineros y todo lo que les rodea. Me he reído, me he emocionado y cada cuento me encogía un poco más el corazón que el anterior. Me quedo sin duda con “Día de paga” 😂😂
¡Increíble! Es un homenaje esplendido a la mina y todas esas familias que han vivido sus tragedias y alegrías. Como nieto de minero y familiar de unos cuantos mas no puedo más que recomendarlo.
Este libro de relatos es precioso. Aitana Castaño coge historias, momentos, sentimientos y frases de muchísimas familias y gracias a sus palabras las convierte en recuerdos que quedarán para siempre en una colección fabulosa. La autora, acompañada por los geniales dibujos de Alfonso Zapico, relata las historias de cientos de familias, de una España muy concreta, los mineros asturianos, y nos cuenta -con esa mezcla de prosa refinadísima y el habla asturiana, que parece que los estás oyendo hablar- las dificultades, penurias, romances, risas y momentos que vivió una sociedad que ya no existe pero que sigue arraigada en la historia del principado. Como ya he dicho, el libro son 37 relatos escritos magistralmente por Aitana Castaño, 37 historias que nos transportarán a otra época y nos meterán en las casas de aquellos asturianos que se dejaron tiñeron de negro su piel trabajando.
«Los niños de humo» es una lectura cortita pero necesaria. Es un libro de relatos cortos (muchos basados en hechos reales) pero que entremezcla todos los personajes, creando un pueblo entero, por lo que se lee como una novelita.
«Los niños de humo» es también un retrato y un reconocimiento a la cuenca minera asturiana y sus mineros. A años y años de dedicación y esfuerzo a un trabajo poco amable.
No hace falta ser asturiano o de familia minera para entender, apreciar y disfrutar los textos, pues dibuja una generación y unos años muy parecidos a los de cualquiera (dentro de una edad) en cualquier pueblo de esa época en esta España nuestra.
«Los niños de humo» son niños que huelen al humo de las locomotoras, son sus familias, sus vecinos, todos mineros. Es sudor, esfuerzo, sangre, sacrificio, y, a veces, muerte. Es también amor, crear familias, amistades, y algo de humor. Es una vida entera, la de la cuenca minera asturiana, hábilmente perfilada y dibujada por sus autores. Es esperanza, anhelos y sueños.
Una delicia, vamos.
Por cierto, Pez de plata es otra de las editoriales que he descubierto este verano. Me traje dos libros, de dos librerías distintas, pero los quiero todos.
La edición es preciosa. En todos los aspectos. El tipo de papel (portada y páginas); que está ilustrado (pero ilustrado de verdad, no como otras editoriales que anuncian/venden libros ilustrados y viene 3 dentro); incluye una lámina ilustrada a color (encima de uno de mis relatos favoritos). Las preciosas ilustraciones son del asturiano Alfonso Zapico, @zapigram.
Comprado en agosto en @libreriaicaro, la de Segovia. • ¿Qué encontraréis en este libro? Memoria y sentimiento de la minería asturiana. • Erratas encontradas: 7 (¡psicoanalista ven a mí!). En la página 97, por ej., falta texto ¿? • FRASES SUBRAYADAS:
«Era muy joven. Llamaba a su madre. Lloraba y lloraba y llamaba a su madre».
«Me la dio mi padre antes de escapar al monte. Me la dio y no me dio un beso porque los hombres entonces no daban besos».
«El frío que sintió en aquel viaje no fue nada comparado con el que sufrió durante los siguientes siete inviernos en la fábrica». • Lectura para 4 de los #24retosdelectura: 6.- 1ª obra de una autora 8.- Autora que no he leído antes 9.- Libro donde aparecen hermanas 21.- Obra de autora publicada en S. XXI • #LeoYComparto #bookish #DimeUnLibro #bookaholic #booklover #instalibros #bookworm #bookstagram #LeoAutoras #PezDePlata #PezDePlataEditorial #AitanaCastaño #AlfonsoZapico #Libros #BlogLoQueLeo #TrilogíaMinera1 #TrilogíaMinera • #LosNiñosDeHumo @pezdeplata.editorial @sairutsa // #ColecciónNarrativaPezDePlata
Me parece un libro de relatos increíble y totalmente recomendable. Se trata de un libro bastante breve, pero que llena mucho. Algunos relatos me han gustado tanto que sin darme cuenta los he releído antes de pasar al siguiente. La autora ha logrado trasladarme a la realidad de las minas, de la época y a la sociedad que vivía en torno a ellas. Se nota que el libro ha sido realizado con mucho cariño, el cual se percibe también en las ilustraciones que lo acompañan. Estoy deseando leer algo más de la autora.
Frases recuerdo: - "Me estaba acordando de lo mal que se pasa cuando uno está fuera de casa, y no conoce a nadie, y no le sabe igual el el pan, ni el agua, ni el arroz. Estaba pensando que es difícil entender porqué tienes que vivir lejos de los tuyos..." - " La triste flor del olvido, nunca nacerá en tu fosa".
No todo el mundo puede valorar un libro como este de la misma manera debido a la carga emocional que traslada a los lectores que conocemos o hemos vivido en contacto con lo narrado. Lo único que no me ha convencido ha sido el peso metido a la parte que rodea la guerra civil, desequilibra una narración que esperaba estuviera enfocada de modo más emotivo/nostálgico. Dicho esto, leer el libro ha sido como escuchar a mi abuelo contarme historias de la época en la que se ganaba la vida picando en la semioscuridad.
Gracias a los autores por el trabajo hecho y traernos este trocito de nuestra historia.
Tuve la suerte que estar en la presentación del libro en Mieres, y claro, estas historias contadas en la misma cuenca... calan, Aitana y Alfonso son dos verdaderos artistas que han sabido transmitir esa Cuenca en la que muchos nos criamos y (afortunadamente, sí, afortunadamente) vivimos, y al final como ellos también son dos niños de humo reprensentan esta forma de ser tan “especialina” que tenemos en Les Cuenques
Maravillosos relatos sobre la cuenca minera, escritos con ternura y realismo. Leer esto ha sido como escuchar a mi familia hablar. Las expresiones, las anécdotas, el contexto, todo me recuerda a nuestra propia historia. He disfrutado mucho con la prosa ligera y sensible y con las ilustraciones en blanco y negro, casi de humo. Recomendable para los que queráis conocer un poquito más de lo que pasaba por allí arriba cuando había minas y el rio bajaba negro de carbón.
Una delicia de libro, para leer un día de Navidad, por ejemplo. Aitana y Alfonso pincelan con sensibilidad lo que fue una forma de vida de pueblos enteros y el carácter singular que la minería forjó en ellos. Cada relato es un punto sensible que te recuerda a algo o alguien o te hace pensar o te hace reír.
Me ha gustado muchísimo. Unas historias muy bien contadas, tal como era y es la vida, la realidad y la forma de ser de la gente de las cuencas. Todos los relatos son muy interesantes, pero especialmente Ovación, una lección de humanidad, educación y empatía. Para rematar, la lampistería final me ha emocionado. Por escoger una frase me quedo con esta: "La triste flor del olvido, nunca nacerá en tu fosa". Y por supuesto, no se pueden obviar las magníficas ilustraciones de Zapico, que le aportan un valor incalculable a la narración. Lectura recomendable cien por cien.
"... Cuando un minero necesita que le pasen madera para apuntalar algo grita: . Y está expresión, dar tira, pronto salió de los pozos para significar en la calle, nada más y nada menos que , pero un ayudar que implica también comprensión, un hombro donde apoyarse y, sí, también solidaridad..."
“Los niños de humo” está formado por un conjunto de narraciones muy cortas, algunas entrelazadas, pero todas relatan algo de una persona relacionada con las minas asturianas. Gracias a libros como este los personajes mueren, pero sus historias no desaparecen como el humo.
Una preciosa recopilación de histories de la vida en les cuenques mineres de Asturies que no dejen indiferente. Unes te saquen una sonrisa y otres casi una lagrimina. Léese muy rápido y deja un regustín a casa en el pechu.