En la era de la tecnología y el impacto de la multiculturalidad en nuestras comunidades, es cada vez más necesario el cultivo de las habilidades de comunicación. Sin embargo, la inmensa mayoría de los ciudadanos nos comportamos no verbalmente de manera intuitiva, siguiendo unos patrones culturales adquiridos y cediendo todo el protagonismo a la palabra. Nos expresamos no verbalmente, pero nos falta conocer la técnica y los conocimientos para decodificar los mensajes de los demás y adaptar los nuestros en función de lo que queremos transmitir.
En mi biblioteca tengo muchos libros sobre retórica, cómo hablar bien y cómo hablar en público. Por lo visto, me había saltado la comunicación no verbal y este libro me ha ayudado a descubrir de nuevo su importancia en el mundo profesional y personal. Las palabras de Watzlawick en el libro me parecen muy impactantes: "No podemos no comunicar". Es decir, podemos dejar de hablar, pero no podemos dejar de enviar información a través del comportamiento no verbal.
Recomiendo vivamente el libro a todos los lectores.