Mala baba es un libro de relatos con un hilo común que une las dieciocho historias que aquí se cuentan: la crueldad. Vista no como un elemento ajeno, sino como una parte innata de nosotros mismos. Personajes resentidos, violentos y malvados, atrapados en sus propias miserias; familias aparentemente estructuradas pero reventadas en lo interno; la sociedad de los desfavorecidos amorales narrada a golpe de monólogo interno.
Los cuentos están unidos entre sí por personajes y lugares que se repiten como si se tratara de un juego o guiño cómplice. Conforman así un universo propio en el que gobierna con mano firme la mala baba. La maldad en esencia, sin más aspiraciones que el poder reconfortante que ejerce sobre quienes la ponen en práctica.
Con un predominio de los ambientes rurales y las narraciones en primera persona, el libro que tienes en tus manos te abrirá las puertas de un mundo perturbado y perturbador. No por lo que en él se cuenta, sino por todo lo que calla; por los silencios que quedan en blanco para que tú los rellenes.
Un libro de relatos que son como pequeños bombones que puedes disfrutar poco a poco delante de una taza de té, o bien del tirón en una tarde de manta y sofá.
Me ha sorprendido cómo Pablo Garcinuño hila las historias, no solo con la mala baba de algunos personajes y la crueldad, sino con el impacto que te provocan algunos de los relatos.
Tengo mis relatos preferidos y otros hasta me han hecho reír, como el de las tres Marías. Algunos me han provocado una sensación impactante dejándome por unos segundos sin aliento.
Una lectura que no te deja indiferente y que provoca sensaciones, alguna de ellas espeluznantes.
Vamos, una pequeña joya que me alegro de tener para releer una y otra vez con el paso del tiempo, la cual recomiendo sin ninguna duda y efusivamente.
Relatos de situaciones a veces ordinarias, otras cargadas de surrealismo, pero en los que todos subyace la inquietante mala baba de personajes individuales o colectivos que perturba tanto como engancha.
Los relatos de esta libro tienen un punto en común, como el título indica, y es lo ruines que pueden llegar a ser sus protagonistas. He disfrutado mucho con la mayoría de ellos, tal vez porque el mal siempre es más interesante que la virtud.
En realidad, el libro se me ha hecho corto, al igual que los relatos. Hay algunos muy contundentes y que ganan con su final abierto, pero otros me habría gustado que se desarrollaran más. Unos pocos, claro, te los ves venir debido a la temática; otros consiguen sorprender.
En resumen, un gran libro, cortito y directo. Lo recomiendo para quien quiera una lectura para esos momentos muertos, o para intercalar entre volúmenes más gruesos. Eso sí, no es apto para personas que se escandalicen con facilidad.
Me ha gustado mucho. Los relatos tienen una buena dosis de mala baba (qué título tan apropiado), que me ha dejado a ratos con la boca abierta y a ratos con una sonrisa malvada. Me ha encantado cómo, aunque los relatos son independientes, cada uno con su historia, esas historias se van entrecruzando en ocasiones y aluden a otras (con una mención, una breve línea) y consiguen de algún modo que el conjunto de relatos sea aún más redondo.