El alzheimer se convierte en una sentencia inevitable. Aterrado de olvidar su carrera, las estrellas y a John, Elliot comienza a escribir post-it con cada recuerdo que quiere mantener.
¿El problema? Todo se transforma en una lucha a contrarreloj que no está seguro si podrá ganar.
Creo que es un relato con un gran valor, que podríamos decir que es un relato largo y que está tan cuidado y mimado que al autor no se le escapa ni un solo detalle especial.
Una forma excelente y responsable de mostrar una realidad tan dura y cruel como ser diagnosticado de Alzheimer. Terminé sumida en el sufrimiento del personaje, pensando en qué haría yo ante una situación tan difícil como esa. Estuve al borde de las lágrimas en buena parte de la lectura... y créanme es una sensación que no se va tan fácilmente al terminar el libro.