La sociedad materialista nos sugiere que una diva es una mujer que ha alcanzado el status de una celebridad ya sea por su voz, su talento como actriz, etc. Con frecuencia escuchamos o leemos de la diva de la canción, la diva del cine y la actuación. Ellas son generalmente, ricas y famosas. Amadas, admiradas o envidiadas por millones. Pero la diva real puede ser una mujer común y corriente. Te sorprenderá leer que cada mujer YA lleva en su ADN el código divino de la diva real. Lamentablemente, nuestra sociedad sugiere que las cosas materiales son las únicas cosas de valor e importancia mientras que el idealismo espiritual de una mujer virtuosa sugiere que lo que parece existir es un producto del pensamiento, la conciencia y el alma. Las ideas son la verdadera realidad. El problema es que la mayoría vivimos atrapados en la ambigüedad de estas dos filosofías de vida. Pero yo creo que la realidad es que la diva real es un ser espiritual con un cuerpo, una mente y unas circunstancias particulares.