Acudiendo a los escritos de los grandes orantes de la historia y a la experiencia de diversas personas, el autor nos ofrece aquí pistas para aprender a comunicarse con Dios a la importancia del silencio, la paz interior y el recogimiento, saber escuchar, orar con la Escritura, pasar ratos ante la Eucaristía, etc.
Libro ascético y contemporáneo, con un lenguaje claro y conciso el autor te deleita con lo que ES la oración y cómo hacer de tu día una melodía interior.
En una frase: “(…) saber orar no es otra cosa que saber amar.”
Recomiendo este libro a las personas que están iniciando esos momentos “de tú a tú con Dios”, o bien aquellas personas que la monotonía o el ruido exterior han apagado su corazón.