Meterse en el mundo del jazz siempre es algo fructífero. Meterse en el mundo del jazz de los 50s-60s es todavía muchísimo mejor. En este caso, por medio de entrevistas, pero a grandes grandes músicos. Cada uno de ellos va a presentar ideas y diferentes puntos de vista sobre el mundo del jazz, pero todos presentando al fin y al cabo la misma idea: la del disfrute de la música como un todo, y la del esfuerzo desde el lugar que les tocó estar para darle lo máximo al público.
Bonustrack: andá a YouTube y buscá aunque sea una canción de cada músico entrevistado al comienzo de cada capítulo. Estos son los libros en donde vale la pena escuchar un poco de música de fondo. A veces distrae, lo sé, pero en libros como estos el resultado es complementario.
Una interesante colección de entrevistas a algunos de los músicos más importantes de la escena del jazz. Te permite conocerlos un poco más de cerca, cómo se expresaban, su visión y relación con la música, sus experiencias y reflexiones.
Es cierto que en algunos momentos no me ha gustado demasiado por dónde se llevaba Ben Sidran las entrevistas, sin sacar jugo a algunos músicos o centrándose en cosas que para mi gusto eran menos importantes, pero al mismo tiempo llega a momentos de gran intimidad con ellos.
Ha sido genial escuchar de primera mano las dificultades de algunas bandas para girar incluso en la época dorada del jazz (especialmente las big bands). Descubrir que la historia se repite, y que en aquellos años también tuvieron dificultades y cerraban clubs. Me ha gustado mucho conocer conexiones entre músicos (muchos de ellos desconocidos para mí y que no se mencionan en la actualidad), anécdotas en ensayos y locales de música en vivo, ver lo enchufados que estaban algunos músicos desde muy jóvenes a la música, su largo recorrido con tantas fases distintas y descubrir contratiempos que derivaron en momentos únicos (algunos que de jóvenes tocaron con grandes por casualidad).
Lo mejor: - La entrevista con Rudy Van Gelder, que grabó algunos de los álbumes más míticos para Blue Note y Prestige en su estudio casero montado en casa de sus padres, con el equipo fabricado por él mismo. - La entrevista a Sonny Rollins. Sigo aún asimilando que un grande como él crea tan poco en sus cualidades y capacidades. - Descubrir la memoria prodigiosa de Johnny Griffin, con fechas y momentos exactos de cuarenta años atrás. - Adentrarme en la manera tan increíble, fascinante y extraña que tiene Carla Blay de expresarse. Brutal cómo siente y se relaciona con la música desde pequeña.
La traducción al español no me ha gustado, me ha resultado algo incómoda. Sí, está en español de Latinoamérica y yo hablo español de España, pero creo que ese no es el motivo y que tiene que ver con la traducción en sí, no por el tipo de español, ya que leo bastantes novelas latinoamericanas y no me resultan así de densas ni tan poco fluidas como este libro.
Un gran libro de entrevistas a grandes protagonistas del jazz como Sonny Rollins, Miles Davis, Herbie Hancock, Art Blakey, Don Cherry, Paul Motian, Wynton Marsalis, Horace Silver, Michael Brecker, Max Roach, Johnny Griffin, Carla Bley, Mel Lewis, Rudy Van Gelder y Keith Jarrett. Los entrevistados están cómodos con el Ben Sidran y disfrutan del momento. Incluso me sirvió para hacer un playlist muy ecléctico con las canciones referidas en las entrevistas. Indispensable para los fanáticos del jazz.
Es interesante como en función de los entrevistados la charla desvaría en millones de cosas (método de composición, giras a la hora de tocar, aprendizaje del instrumento, etc.). Se me hizo un toque agrandado Mel Lewis y la entrevista de Keith Jarrett se volvió muy abstracta y espiritual.
También sirve para conocer a todos los entrevistados (no solo su personalidad) sino también para conocerlos artísticamente y ver que rol cada uno desempeña en las distintas épocas del jazz.