En Palabras Escapadas las letras se convierten en música, hacen hoteles en los ojos, mientras mujeres mágicas, poderosas, con alas de espuma de mar, se apropian de las células del cerebro y entre gemidos vuelven a los seres aves migratorias, impidiendo que se cierren las puertas del amor y las lágrimas sean parte de la cotidianidad de los hombres, capaces de sentir y expresar el dolor del olvido para renacer al volver a ver unos ojos dilatados por la ausencia. Leer el libro, descodificarlo es sentir la espléndida luz del amor, la esperanza, la pasión, el desenfreno. María Trinidad Quintero Lindarte Fundación Huellas Caribeñas Amigos por el Magdalena y Colombia