Una emotiva historia entre padres e hijos que une el presente con las trincheras de la guerra.
Jota observa los camiones que entran y salen del mercado de frutas y verduras donde ha trabajado hasta su jubilación cuando, de pronto, sin comunicárselo a nadie, sube a uno de ellos en dirección a la frontera francesa. Va en busca de la tumba de Albert Ingham, un soldado británico que, con su amigo Alfred, combatió en la batalla del Somme, en 1916. Ambos vivieron juntos los horrores de la guerra y así es como fueron enterrados, el uno al lado del otro en un pequeño cementerio del norte de Francia; en la tumba de Albert Ingham figuran unas enigmáticas palabras que su padre ordenó inscribir al enterarse de las circunstancias en que había muerto su hijo. Jota viaja hasta allí guiado por el eco de esas palabras. En el trayecto, va leyendo las cartas que Albert envió a su progenitor, un testimonio desgarrador sobre la desolación de las trincheras salpicado de versos que escribieron los poetas de la guerra. Arrastrado por esa historia de hace cien años, Jota revive la relación que mantuvo con su propio padre y el desmoronamiento familiar que causó la extraña enfermedad de su madre.
Joaquín Berges nace en Zaragoza en 1965. Lector de vocación temprana, no tarda en descubrir el universo que se esconde entre las páginas de un libro, siempre que no se trate de un libro de texto del colegio, en cuyo caso el universo tiene el inconveniente de que entra para examen. Durante su infancia y adolescencia lee novelas juveniles, clásicos literarios y muchas obras de teatro. Este último género cae en sus manos gracias a la influencia del grupo de teatro 28 de Diciembre de Daroca (Zaragoza).
Influido por todo ello, Joaquín estudia Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza, donde toma contacto con otros muchos autores clásicos y afianza sus conocimientos sobre la lengua española en su conjunto. De esos años provienen además muchas y valiosas amistades que conserva hasta hoy en día, y su vinculación con su primera lectora y crítica, con quien comparte un extenso álbum de fotografías y un libro de familia con dos páginas.
Una vez acabados sus estudios universitarios Joaquín ingresa en el departamento internacional de una importante empresa española, donde desarrolla su carrera profesional. Durante unos años realiza diferentes cursos relacionados con el marketing, el comercio exterior y el perfeccionamiento de su inglés.
Sin embargo, su vocación literaria le produce un pertinaz insomnio y le conduce a escribir sus primeros cuentos y borradores de novela. En Junio de 2009 publica su primera novela, El Club de los Estrellados, en la colección Andanzas de Tusquets. Esta novela es elegida como "mejor ópera prima en castellano" en el Festival du Premier Roman celebrado en Chambéry (Francia). En Mayo de 2011 publica su segunda novela, Vive como puedas, en la misma colección, que es acogida muy favorablemente por crítica y público. En Octubre de 2012 publica Un estado del malestar, su tercera novela, que resulta galardonada con el Premio Cálamo al libro del año. En Abril de 2014 publica su cuarta novela, La línea invisible del horizonte, que él define como un homenaje a las montañas del Pirineo de Huesca y es considerada como una historia de superación, de secretos y emociones ocultas. En Mayo de 2015 publica Nadie es perfecto, un divertimento literario que transcurre en una mansión inglesa con mayordomo y aristócratas y es con diferencia su libro más cómico.
Actualmente Joaquín vive en un pueblo a pocos kilómetros de la ciudad de Zaragoza, con su esposa, sus dos hijos y un erizo africano que no le deja dormir por las noches, justo ahora que comenzaba a librarse de su insomnio.
Aburrido, lento. Si se hubiera centrado en esos dos soldados, hubiera salido una novela histórica muy original. Pero lo mezcla con una historia "actual" que parece un telefilm de tarde en Antena 3.
Cuando vi el libro me llamó la atención. Muchas veces he pensado en la palabra "desertor" cuando hablan de la guerra y siempre he sentido mucha empatía por los que toman ese camino. Empatía y comprensión. El libro me ha gustado. Mezcla pasado y presente de forma amena. Pero si soy sincera lo que más me ha gustado ha sido la historia de los dos voluntarios ingleses. Esas ganas que había en el pasado de ir a luchar por causas nobles, sin querer nada a cambio, valiendo el buen gusto que te deja hacer algo por el bien común. En nuestra época ya no existen esas cosas, ya no existe el querer hacer algo sin pedir nada a cambio, sólo por el gustazo de ayudar. O casi no existe (me gusta aferrarme a ese "casi"). Buen libro, ameno y bien escrito 😊
Presente y pasado se aúnan en esta novela para contarnos que todos despertamos en la vida, evitamos lesas obligaciones que no nos agradan. Una tumba en Francia de un soldado británico y un viaje en camión en busca de esa tumba y de la propia identidad.
Descubrir a este autor ha sido un regalo. Me gusta su narrativa, la forma de decir las cosas y de introducirnos en ellas. La trama bélica se ve inmersa en un mundo lleno de sentimientos y ternura.