Las hijas del agua, tercera novela de la tetralogía, protagonizada por mujeres y cuya unión son los elementos de la naturaleza (aire, tierra, agua y fuego). Presenta un gran carácter feminista, defendiendo la lucha por los derechos de las mujeres en la Venecia del S.XVIII con lq presencia de féminas de gran relevancia en la historia como fueron María Antonieta, Mary Wollstonecraft o María Josefa Pimentel, duquesa de Benavente (mecenas de Goya).
Se crea una gran ambientación sobre el declive de la gran Veneciabe intenta, a su vez, dar forma a una idea de feminismo en la que el hombre es el malo malísimo de la película y la mujer la buena buenísima, transmitiendo un mensaje poco positivo, poniendo en valor la superioridad de un sexo sobre el otro, quedando al final una historia simple, plana y previsible.
Como novela para pasar un rato no está mal, siendo una lectura sencilla, ágil y con alguna que otra trama llena de intriga, aunque podría sacarse mucho más provecho de la ambientación histórica en la que transcurre y el tema elegido, ya que se pasa por todo ello de manera muy superficial.
Si os llama la atención la trama, debéis dar a esta novela una oportunidad, quizás, en mi caso, tenía unas expectativas más altas y por eso no me lleno tanto como esperaba. Sea como sea, que brille siempre el resto y la igualdad en esta sociedad que nos ha tocado vivir.