«Estaría bien dejar de quererte, aunque sólo fuera un rato»
De todos sus libros, este fue el que más me desgarró el corazón, puede ser porque varios de los textos ya los había escuchado en spotify, entonces automáticamente al comenzar a leer, su voz sonaba en mi cabeza haciéndose más suave, más cálido, como una caricia acompañada de bálsamo donde tengo heridas de las cuales niego su existencia. Monica en el desamor no tiene adjetivo para describirla, salvaje, bestia, brutal, cruel. Nudo es lo que siento en la garganta cuando leo que aún me queda cariño a quien no debo, nudo es lo que se siente en el pecho cuando quiero recitar en voz alta y me quiebro. Es decir, es todo aquello que escriben mis manos cuando le recuerdo, no hay introducción ni conclusión, solo —Nudo—