Cronista lírico, pero no sentimental, del desamor y de la soledad, Wong Kar-wai propone con sus películas una estilizada forma estética y mental de cultivar los anhelos amorosos, de combatir la amargura provocada por la ausencia o de cauterizar el dolor de la pérdida. En su cine, auténtica "guarida de almas en pena", el ardor romántico de sus personajes alimenta unas imágenes que generan cápsulas de memoria y fulgores de recuerdo, y que radiografían la percepción sensorial del tiempo para ofrecer resistencia a su torbellino. Cineasta de métodos inasimilables para la industria tradicional, producto inequívoco de la posmodernidad y objeto de culto cinéfilo en Occidente, su obra está llena de secretos y de hallazgos deslumbrantes que conforman una de las filmografías más personales y rigurosas de todo el cine contemporáneo.
«La cámara, que es quien narra, no es un personaje testigo sino la misma mirada de Wong Kar-wai; una mirada que, lejos de la omnipotencia que acostumbramos a celebrar en el cine hegemónico, es terrenal, tiene problemas para ver e identificar lo que ve. Una mirada inquieta, deslumbrada ante la vida, humana, en una palabra. Con tal premisa, la cámara tiene que situarse en el exterior de los personajes y en el exterior de la historia misma, puesto que ella misma vive»
Lo marco como leído porque no creo que lo retome. Interesante y muy completo, pero demasiado espeso y complejo para un simple aficionado a Wong Kar-Wai sin aspiraciones académicas.
Magnífico libro sobre uno de los mejores directores que tenemos en la actualidad, me hace entender mucho mejor su obra y enamorarme más (si se puede) de In The Mood For Love.