«No me des nada para recordar. Yo sé cuán efímera es la memoria.» 🥀 🥀 Leer a Anna Ajmátova (1889-1966) es leer sobre la soledad, los amores imposibles, los adioses sin retorno, el dolor como un acompañante vital que nunca abandona, la alegría como la sensación efímera que impulsa a continuar, la muerte como algo a aceptar. 🥀 🥀 «El viento helado ha resecado mis labios Y he dejado de sonreír» Si se ha leído previamente la biografía de la autora sus versos son cristalinos y puros. Pero la magia de esta poeta es que, incluso sin saber nada de su vida, nos sentimos identificados y conmovidos por sus poemas ya que transcienden lo biográfico. 🥀 🥀 «En el universo enmudecido para siempre sólo hay dos voces: la tuya y la mía.» Como máxima representante del acmeísmo, recurre a lo valor semántico de las cosas, a la precisión de las palabras y al predominio de la realidad cotidiana y por ello tiene versos para anotar y memorizar como este: «No repitas lo que fue dicho antes, tu alma es rica. Puede ser que la poesía misma sea la única cita admirable.» #niundíasinpoesía #AnnaAjmátova #Soyvuestravoz #LeoAutoras
Me ha fascinado esta autora. Llegué a este libro buscando por las estanterías de la biblioteca, me llamó la atención el título (Soy vuestra voz) y me lo llevé conmigo. Y quién me iba a decir que me llevaba en mis manos a una de las poetas más importantes de la literatura rusa.
Pues esa es Anna Ajmátova, que con su estilo sobrio y directo, retrata una Rusia en decadencia, rodeada de conflictos, guerras y muertes. Una Rusia oscura y sin esperanza. En medio de esta barbarie, Anna se muestra a si misma como la "voz" de un pueblo, como si fuera una representante. A través de su poesía describe la situación de su país, el miedo constante a la vida y la falta de esperanza general de la población.
La poeta entrelaza los dolores de su país con los suyos propios y la pérdida de su amado y de su hijo. Pero también la pérdida de la memoria colectiva debido a la censura. Las numerosas muertes (o asesinatos) de poetas y escritores del momento.
Sin duda, la poesía de Ajmátova merece ser leída por la conexión que transmite con la humanidad. Por el sufrimiento que traspasa las páginas.
Qué hermosa relectura! Lo encontré hace mucho en una biblioteca y no lo volví a encontrar hasta hace poco. Libro descatalogado, pero de los pocos decentes que tenemos de Ajmátova en castellano que no incluyan el Réquiem. Es edición bilingüe, así que da puntos para su mejor deleite acmeista, y la traducción me gusta bastante, aunque haya poemas mejorables.
Es cierto, Anna es la voz de Rusia, de su Rusia, de los poetas y de las palabras por decirle al viento. Es conmoción y sobriedad, es amistad y honestidad…
Hace unos días me pasó que leí un libro increíble de poemas de Pasternak y solo alcancé a poner un verso que me extrañó particularmente por su forma sintáctica: simplemente me pareció increíble que en ruso se pueda llegar a ese tipo de forma. No quise decir mucho sobre los poemas porque me pareció que hablaban por sí mismos y cualquier cosa que se diga encima, salvo la reposición de ciertos aspectos históricos y contextuales para comprenderlos mejor, era pura charlatanería. En este caso me sucede algo muy similar. Esta antología reúne una muy buena cantidad de poemas y está traducida con muchísimo tino por la venezolana Belén Ojeda, que además escribe un bonito prólogo sobre la trágica vida de la poeta y el contexto de su sangrienta -como Ajmátova misma dice- y genial -esto lo agrego yo- generación. Ajmátova es una poeta increíble, fundadora del acmeísmo en lo que fue el Taller de Poetas que integraban también figuras del tamaño de Osip Mandelshtam. Su poesía va desde el simbolismo a un estilo depuradísimo donde la sencillez se combina con destellos insólitos de genio. Ajmátova no precisa materiales rimbombantes ni recursos lingüísticos demasiado excéntricos: con una brisa y un árbol puede hacer muchísimo. La dimensión de lo trágico es inevitable en su poesía, pero no es esa tragedia doméstica del divorcio de la poesía contemporánea: cuando Ajmátova dice 'detrás mío va mi desgracia', no hay solamente una metáfora, Ajmátova traspone un material-espiritual que efectivamente ocurre, como cuando en Tsvietáieva se dice: Mujer, ¿qué lleva debajo de la falda?. y ella responde -¡el porvenir!-. Nos encontramos ante una poesía que vuelve efectivas las palabras, las quita de su mera dimensión metafórica o figurativa. Así, en esta nostalgia de las formas universales que da lugar al acmeísmo, los motivos de amor, el rayo de luz que ingresa por la ventana, la figura cristiana de Dios, se vuelven motivos últimos, y el remate de un poema puede ser una mano bendecida, una plegaria, el alma o un ángel divino. Es una épica de las formas sencillas. Por último -si bien uno podría estirarse muchísimo más y hacer un análisis más exhaustivo- es importantísima en su poesía la figura de Rusia, lugar que jamás quiso abandonar, y donde transcurren casi enteramente todos los poemas de la antología:
PLEGARIA
Dame años amargos de afección, de ahogo, dame desvelo, fervor, prívame del hijo, del amado y del misterioso don del canto. Así ruego durante tu liturgia después de tantos días penosos, para que el nubarrón sobre la oscura Rusia se torne nube en gloria de rayos.
i discovered Anna while reading about gala dalí a few months back and get attracted by her, so finding this book without even looking for it was a great surprise. her poetry is honest and so full of pain because of death sometimes... delicate but powerful. I highly recommend it :)