Fundamentalmente español, se podría rastrear en buena medida la evolución de la identidad nacional en base a esta colección, el camino histórico de las preocupaciones del pueblo y los intereses de sus artistas. Del optimismo barroco a la nostalgia pos ocupación francesa, pasando por el rechazo al racionalismo propio de la ilustración que denotaba a su vez un profano desdén por la religión, que por siglos formó parte de la cultura y las tradiciones españolas. Hay también una notoria armonía en la selección de Menéndez, el camino ascendente por todos los movimientos artísticos en esos siglos es grácil y certero, aunque desafortunadamente quedan fuera los modernistas, que después de los archidiscutidos autores del siglo de oro son quizá los más reconocidos.
Mientras es evidente que el énfasis del editor nos sitúa sobre todo en la época de esa etapa inolvidable de la literatura castellana clásica, y después al romanticismo meloso del siglo XIX tardío (con Bécquer como máximo exponente popular), encontré mucho más interesante ese momento perdido que representa el siglo XVIII, con escritores que desconocía por completo como Lista, Jovellanos o Zorrilla, con poemas robustos y emocionantes, sin caer de lleno en ese sentimentalismo. Incluso podría apreciarse cierto dejo del gótico en esta poesía, pero qué sé yo de éso. Este libro es, ante todo, una travesía para descubrir y comprender, y no podría recomendarlo más ampliamente si te interesa, como a mí, iniciarte en el mundo de la poesía.