Books can be attributed to "Anonymous" for several reasons:
* They are officially published under that name * They are traditional stories not attributed to a specific author * They are religious texts not generally attributed to a specific author
Books whose authorship is merely uncertain should be attributed to Unknown.
Grunshenka, tres veces mujer, es una novela erótica ambientada en Rusia del Siglo XVIII. La obra sigue las peripecias de Grushenka, una esclava que consiguió liberarse, y tras varias correrías por el mundo, estableció un lujoso y mítico burdel. La novela es famosa por la controversia de su autoría, se cuenta que se basa en el expediente policial de una antigua sierva y dueña de burdel, novelado por un autor anónimo y después traducido por J.D., estudiante de literatura anglosajón que divagando entre las librerías rusas halló este texto y lo tradujo para darlo a conocer a Occidente. Críticos, historiadores y aficionados al erotismo no logran ponerse de acuerdo, es muy difícil precisar su autoría, por una parte se desconoce la existencia de la circulación de este relato en Rusia, además se notan algunas incongruencias históricas que pueden llevar a pensar que lejos de ser una biografía, se trataría de una ficción del estudiante J.D. En todo caso, la lubricidad está garantizada.
Grunshenka fue comprada por el príncipe Alexei Sokolov, a través de Katerina, su ama de llaves, para formar parte del séquito personal de su esposa, la princesa Nelidova. El objetivo de Nelidova fue conseguir una vasalla idéntica a ella. Nelidova y Grushenka tenían el mismo porte, las mismas facciones, idéntica belleza, espléndidos cuerpos y pieles delicadas; sin embargo, el nido de amor de Grushenka era más hermoso, seductor y encantador. Nelidova nunca se lo perdonó. La princesa hizo de su sierva una modelo para el sastre, mientras ella masajeaba su voluptuosidad con las consortes; el modista trabajaba los ropajes, zapatos y vestidos sobre el cuerpo de Grushenka. Al poco tiempo la princesa utilizó una estratagema similar para introducir a la sierva en la cama de Alexei; y escaparse con sus amantes. Después de ser vendida y comprada casi como esclava, Grushenka conoció el precipicio de lo servil: vejaciones, humillaciones, golpes, insultos, sumisión, tiranía, sometimiento y abusos sexuales. La “Fanny Hill” rusa aprendió en al poco rato a disfrutar de su carne, las violaciones se convirtieron en deliciosos episodios, la voluptuosidad apareció en su vida para insertarse para siempre.
Los embustes de la princesa y su sierva fueron descubiertos por el príncipe quién las castigo con contundencia. Grushenka logró escapar herida y vilipendiada, decidida a quitarse la servidumbre de encima y encontrar la libertad, contaba con una poderosa arma: el sexo, sus licores y locuras. En efecto, Grushenka fue tres veces mujer porque aprendió el arte de los placeres amatorios, la entrega pasional a toda hora, a toda carne y en toda forma, las miles y variadas posiciones del contacto, el goce lúbrico de los fluidos, los orgasmos seguidos y profundos. Sus manos hábiles, su lengua ávida y sus labios dulces hicieron sucumbir a hombres y mujeres, aristócratas y campesinos, jóvenes y viejos. En cada delectación, en cada fragancia, en cada gemido fue elevada a los altares del inframundo: de sirvienta a diosa del sexo, una novela de aprendizaje, el Bildungsroman alemán.
El acierto de la novela es describir las extravagancias eróticas con una escritura que refleja cierta crítica a la opresión de la época. Una etapa sanguinaria en donde la vida de los miserables, empleados y vasallos valía poco, en donde los nobles y aristócratas se dedicaban a gozar de los cuerpos de sus siervos y siervas con golpes, desvaríos y exigencias sexuales. Asimismo se explora el contexto histórico ruso permeado por el sexo, se evidencia la desigualdad, la injusticia y la perversidad, mostrando que la imaginación puede conducirse por los senderos más horripilantes sin cargo de conciencia. Si bien es cierto, no se puede afirmar que los detalles sean exactos, pero si se puede advertir ese faceta de inequidad, bajeza y perfidia que rodeaba a la aristocracia de la Rusia del Siglo XVII.
Grushenka trabajó en una tienda de modas (prostíbulo) y en unos baños públicos, acompañó a diplomáticos y aristócratas, vago por el mediterráneo y por Roma, tuvo centenares de queridos y queridas. Aprendió a usar el sexo a su favor, consiguió una posición social que su origen le negaba. En los baños públicos encontramos lugares de placer y esparcimiento, en aquella época el agua no se asociaba a la limpieza, al lavado o a la salud. No se trataban de baños para limpiarse, eran baños para divertirse, había música, viandas y cuerpos por todas partes. Las sirvientas estaban disponibles para cualquier imaginería erotómana. A diferencia de Justine, Grushenka abrazó el vicio y se entregó al placer, estableció un fabuloso burdel que se inauguró con una fiesta que duró 3 días. Se perdieron virginidades, todos estuvieron invitados a disfrutar gratis de las muchachas, y en repetidas ocasiones; la celebración terminó en un caos. La policía ayudó a controlar a los desenfrenados, mientras socorrían a las muchachas, todo en complicidad con Grushenka, la tres veces mujer, la que supo disfrutar de su cuerpo, hacer disfrutar a los otros y otras y edificar una fortuna, un nombre y un legado ennobleciendo lo tildado como abyecto: el sexo en todas sus formas y variantes. Grushenka nos recuerda que el vicio es el camino, la verdad y la vida.
La historia de Grushenka está escrita en tercera persona, ambientada en territorio ruso y entre La costumbres de princesas, príncipes y sus siervos. Eso es, de hecho uno de los puntos a favor, dado que contiene detalles interesantes del estilo de vida de esa época y nos presenta una cara diferente de la moneda. No un escenario en donde el mundo de luz, encanto, romance, gala y patriotismo que pudiéramos encontrar en los relatos sobre antiguos príncipes y princesas de Rusia (como en La Guerra y La Paz de Tolstoi) sino más bien, un escenario que bien podría ser como un "Detrás de cámaras".
Grushenka es una novela dura. Basada en el testimonio policial de la misma Grushenka, dado muchos años después y del que relata su vida desde su juventud hasta sus días actuales. He ahí otro dato interesante: el hecho de que, aunque el autor del libro sea anónimo, se halla basado en la vida de una famosa "madame" Y no solo en su imaginación. (Al menos hasta donde sé, pues en su introducción nos explican que el mismo atestado policial todavía se encuentra entre los documentos históricos de la policía de Moscú)
Los que lo lean entenderán que esta novela no se trata de una novela romántica. Tiene uno que otro tinte de romance muy leve; pero no llega a protagonizar en ningún momento y no le gana al tinte histórico y erótico. En fin, debo hacer una advertencia para los que decidan darle una oportunidad: No esperen un cuento de hadas.
No es la historia de una sierva con buena suerte que por obra del destino se vuelve una princesa, ni la historia de la damisela en peligro a quien rescate un héroe. "Grushenka" es la historia de una joven sierva, que corre con el infortunio de ser demasiado parecida a una frívola princesa rusa, por lo que es vendida a ella y a partir de entonces conoce una vida llena de abusos y justicia de los poderosos contra los débiles. Poco a poco pierde su inocencia y va a dar a un mundo lleno de perversiones en el que el sexo se encuentra vacío de amor o consideración. Los años transcurren y mientras Grushenka intenta sobrevivir, aprende a punta de malos tratos y reveses de la vida, a dejar de ser usada y a comenzar a usar el sexo como una herramienta hasta llegar a vivir de ello.
Esta crítica es sin duda una de las más complicadas que he tenido que hacer. No puedo decir que me encantó el libro ni que se ha vuelto mi lectura de cabecera; pero sí que me ha hecho reflexionar en muchos aspectos, lo cual es bastante decir si se toma en cuenta que el género erótico no está dirigido para nada a causar reflexión alguna. Pero sí, supongo que despertó en mí cierto sentido social, por muy extraño que parezca.
Grushenka es todo un personaje; no es un heroína, sino un personaje que puede Y quizás fue real y entonces, a partir de esa idea, no fui capaz de juzgarla por las decisiones que tomó a lo largo de su vida. uno diría que sería capaz de cualquier cosa salvo lo que hizo el personaje o que, en todo caso, preferiría la muerte; pero estimo que lanzar esa conjetura sin estar, literalmente, en su pellejo, no es otra cosa que soberbia o el hecho de creerse absurdamente superior a las condiciones de la vida que pueden cambiar de un día para otro. Si Grushenka fue víctima de las circunstancias o si sólo fue una casquivana más lista de lo que se pensaba, no lo sé, ...... es una conclusión en la que deberán llegar cada uno de los lectores si es que deciden darle una oportunidad a este libro.
No diré que esta lectura es la octava maravilla ni que mágicamente ha cambiado mi percepción del género erótico; Pero no puedo dejar de comentar que es crudamente diferente a los ejemplares que leído sobre el género. En mi clasificación es un libro leíble y sólo me queda decirles que hay sexo explícito y no con tono romántico. Advertidos están.
Narra la historia de una sierva sometida a los benamenes de sus amos, señores y señoras de la Rusia zarista. Es objeto y presa del deseo y la envidia de la princesa Nadilova, por la cual la somete a castigos en el potro y a los desafueros de los esclavos. Finalmente la utilizó para reemplazarla, por su similar belleza, en la cama a su obeso esposo, mientras ella disfruta con su amante. Eran identicas en su cuerpo, y cara, vestida iguales podrían engañar al más astuto amante. Al ser descubierta es castigada brutalemnte y cedida a un sobrino del príncipe Sokolov. Posteriormente Grushenka se convierte en una esclava fugitiva, cayendo en manos de explotadores y explotadoras sexuales.
Cuando finalmente cree encontrarse con el amor y la Felícidad de una hombre, es expulsada de Rusia. Deambula por Europa, dedicada la fiesta, orgias y desenfrenos sexuales; posteriormente retorna a Rusia para convertirse primero en gobernanta y después en una exitosa Madame en Moscú.
Escenas explícitas abordan con detalle las relaciones quiméricas y usufructo de las siervas por parte de sus amos. El libro aborda aspectos de denuncia frente al sistema social primitivo, salvaje y el funcionamiento de un sistema de prostitución. Por todo ello se presumen las razones que llevaron al autor a ocultar su identidad.
Un clásico de la novela erotica, cargado de un lenguaje directo, buena trama y una red de personajes muy particulares. Vale la pena leerla y sumergirse en la vida sufrida de Grushenka, cuyo carácter y destino fueron marcados por los látigos y las torturas, y el recorrido pervertido de su sexo.
Grusheka: “El destino le había quitado la felicidad. Había nacido sierva; los poderosos decidirían su destino, y sus lágrimas no eran arma suficiente para poder luchar contra su voluntad”.
1. Porque es un clásico de la literatura erótica Rusa, que nos muestra a una protagonista fuerte, que trata siempre de sobresalir de sus problemas y darle un giro a la sociedad cruel que se esta viviendo. 2. Grushenka rompe con los estándares de la protagonista erótica, que sólo esta para dar placer, esta mujer es una heroína que ayuda a la gente que mas necesita, es excelente alumna y maestra, entiende de sensaciones, es inversionista, es victima. La verdad esta mujer tiene muchas capas. 3. Aprendes mucho del sexo lesbico y las escenas eróticas son muy bien descritas. 4. El uso de la tortura con la mezcla del erotismo fue algo muy duro de leer, pero al mismo tiempo es gratificante por que aprendes otra rama de este género.
Punto negativo: Los últimos 3 capítulos se vuelven muy repetitivos y cuesta trabajo acabar la novela.
Es un muy buen cuadro de la Rusia zarista, con la esclavitud y la prostitución de antesala, cuadro que rara vez se encuentra en la literatura erótica debido a que Grushenka no se limita a describir los interiores donde ocurren las faenas. Quedo enamorado de un personaje audaz, sexy e inteligente como lo es Grushenka
Grushenka Pavlovsk, Grushenka: Three Times a Woman (Brandon House, 1966)
What an awful little book this is. And how rare it is to actually find any information on it. So pretty much everything in this review pertaining to the background of the novel is speculation (and mostly secondhand speculation from, erm, Brandon House scholars--yes, they do exist--at that. My apologies if any of this is horribly off the mark).
Grushenka purports to be the autobiography of a Russian peasant girl with a taste for S&M written at the turn of the century. And to the book's credit, Grushenka's rise to wealth and power does have the distinct odor of Horatio Alger about it, albeit with an underlying scent of leather. However, research has pointed to the book's actually being published for the first time in 1933 in New York in a private edition, a work of utter fiction (my, how surprising) written by B-movie mogul Val Lewton, producer of such classic films as the 1942 version of Cat People and the following year's I Walked with a Zombie. (Lewton did do some scriptwriting work under the name Carlos Keith, adapting Robert Louis Stevenson's "The Body Snatcher" and penning the Boris Karloff film Bedlam.)
And honestly, if the book really wasn't written by Lewton, it's worth a one-word review: crap. It's probably only worth one word anyway, but it's interesting to take the trail of a book written by a not-yet-famous individual, watch it go out of print during his fame, and see it not reprinted until over a decade after his death (the Brandon House edition was released in 1966, and to my knowledge has not seen a second printing since). I won't go so far as to say Jeremy Reed has written better erotica than this, but it certainly has nothing to compare to some of the more ribald works of, say, the mediocre William Kotzwinkle.
Gets * ½ simply because it's not as mind-numbingly boring as Rice's Sleeping Beauty novels or Reed's Sade's Sister trilogy.
Me gusta la forma en la que se describen las escenas, además de los personajes, y de la asombrosa realidad de los hechos, son detalles muy importantes para una narración de éste tipo.
Historia de una sierva rusa que las paso canutas allá por el siglo XVIII-XIX. Es bastante detallado, pero sin llegar a ahondar demasiado. Hay algunas escenas realmente crueles.