[4,5 de 5]
Tras haber derrotado a la reina de las hadas Drusila; Derian, Tid, Fer y el abuelo seguirán intentado derrotar a las sombras y el mal que se cierne sobre todo el país. Derian por su parte intenta superar todo su pasado, aunque ello implique alejarse de las personas que quiere para no causarles daño. Mientras Tid intenta reconstruir su vida aceptando su destino junto a Fer, aunque esto le cueste su propia felicidad. Por su parte Ferdinand intenta seguir su vida junto a Aefentid, sin embargo pronto descubrirán que nada es lo que parece y que su mundo está a punto de dar un giro de 180º. El único que mantiene la cabeza fría es el abuelo, quien tendrá que sobrellevar y ayudar a estos adolescentes en todas sus hazañas.
Sinceramente no quiero contaros mucho más porque desvelaría muchas cosas del libro y lo mejor será que os adentréis en esta segunda parte de la saga “Una danza entre dos mundos” vosotros solos.
En este segundo libro podremos conocer mucho más la evolución de Fer. Sinceramente he sentido que se le da mucha más importancia a este personaje, haciendo que el lector conecte con él y tenga mayor complicidad. De hecho ha sido mi personaje preferido en esta entrega. Ya que tanto Tid como Derian los he sentido un tanto estancados en sus reflexiones y algo más infantiles. Mientras que Ferdinand ha demostrado una evolución y resolución de problemas mucho mayor que sus otros compañeros.
Los nuevos personajes, como Hazel, con un carácter fuerte, luchador y que ha superado numerosos obstáculos me ha cautivado desde el minuto uno. Sin duda los giros que la autora ha añadido a esta entrega son sencillamente geniales.
No obstante, he sentido que muchas escenas pasaban muy rápido (hay que tener en cuenta que no es una novela muy extensa). Sin embargo, he echado en falta más dilatación en ciertos momentos, ya que muchos pasaban tan rápido que no daba tiempo a asimilar lo ocurrido. En ocasiones también he sentido que todo se resolvía de forma demasiado rápida o fácil para los protagonistas, siendo poco realista.
Pero el final trepidante me mantuvo en vilo leyendo sin parar. Y sin duda te deja con la miel en los labios y con unas ganas locas de leer la tercera parte de la saga.