Ésta es la novela que Homero habría escrito si no hubiera sido muchos y difuso, si hubiera vivido en el siglo XXI, en la ciudad antes llamada Distrito Federal. Canta la ira del Maromero, un policía indomable y enamorado, y la valiente defensa que un grupo de locatarios hace de su mercado. Encabezados por el tortero Ignacio, los comerciantes deciden dejar de pagar la cuota de protección que dan a los Agrios, el grupo de policías corruptos que desde hace más de un año los extorsiona. Los locatarios se sienten esperanzados, pues el más feroz de los Agrios, el Maromero, ha roto con el infecto cuerpo policial. Sin embargo, su destino no está en sus manos, al igual que el de todos los que habitan aquella furia convertida en ciudad.
Nací en México, D.F. Comencé a escribir desde chica para recordar u olvidar las pesadillas que todas las noches tenía. Tuve un blog de adolescente, participé en algunos concursos, gané unos, fui a la universidad y luego trabajé en Mordor. Justo antes de que me convirtiera en sombra vino el Latín a salvarme. Me llevó a Roma y luego a Madrid. Ahora vivo en Amberes, ciudad de río y piedra que me ve cada día levantar la pluma sobre la hoja.
Sin lugar a dudas una épica novela, intensa, dolorosa, real... la historia de una ciudad, un mercado, un micro universo que Sandra Olguín logra reflejar de manera híper realista... en más de una ocasión me detuve a saborear las descripciones casi morbosas que hacía de personajes y lugares. Deseo en verdad poder más de esta gran autora.
Excelente relato sobre la ahora CDMX, con personajes muy interesantes y auténticos. Un libro fácil de leer y que te transporta a la realidad actual en la capital mexicana... Movió muchas emociones en mí. Muy recomendable.
Que manera de destrozar mi fin de semana por parte de Sandra Olguin, una novela entretenida que nos muestra una ficción que no le pide nada a la realidad de nuestro país. A la espera de la próxima novela de Sandra!
Una historia envolvente que refleja la corrupción institucional y la vida de la gente que trabaja duro para poder sobrevivir en una ciudad como el Distrito.
Creo que en general es un buen libro, bien cuidado, se nota el trabajo que la autora puso en saber qué contar, cómo contar, con qué palabras, con qué estilo. Es una narración muy sensorial, me sorprende que a pesar de ser tan detallista en cómo se sienten, ven, huelen, saben las cosas la historia avance a buen paso y no te aburras. Es decir, esta descripción al detalle vale la pena. Dicho esto, el libro en general, me parece una agrura entera. Supongo que este comentario le alegraría a la autora, pues incluso sus personajes principales se hacen llamar Los Agrios. Está claro que no buscó que te sientas bien con esta historia. Sin embargo, de pronto es un poco demasiado, creo que se desequilibra, y había momentos en los que yo ya estaba esperando encontrar un adjetivo más que tuviese que ver con algo asqueroso o sucio sin justificación mayor, o encontrar una situación desfavorecedora por la peor suerte del mundo . Es decir, puede percibirse algo efectista de pronto, lo cual también me hizo percibir un cierto desprecio personal Olguin hacia la ciudad, algo que supongo no sería su intención sugerir. Además, en teoría lo que intenta es mostrar cómo es que todos somos víctimas de un sistema corrupto, aunque existen pistas de eso, no me parece que lo logre demasiado, no te deja empatizar del todo con los personajes, algunos son claros villanos y otros son claros héroes, parece que tiene sus "favoritos". Hay un personaje principal que de pronto sale de la escena sin más, y que parecía muy importante y no se vuelve a mencionar, y hay personajes que tienen una importancia prometida que no acaban del todo satisfaciéndola. Además, hay adelantos de la trama que no entiendo muy bien por qué están ahí, más allá de que sean para que siga la tensión y la atención en la lectura para personajes que desaparecerán por un tiempo y vivirán una vida "mejor", no sé por qué tomó tal decisión. Creo que es un buen ejercicio de crítica, de reflexión, de retrato del horror, pero no sé si logra realmente hacernos empatizar con una realidad atroz y complejísima de la que todos somos parte para que nos importe; o solo horrorizarnos desde la lejanía, reforzando clichés sobre lo subdesarrollado y desde "el mira que feas cosas pasan en esos lugares, barrios sucios y pobres", y hace querer alejarnos aún más de ella, verlo desde la distancia privilegiada, y de superioridad moral. Hmmm, creo que aunque intenta lo primero, puede estarse inclinando a lo segundo a ratos a lo largo del libro.
La historia en el Distrito que no es mas que la descripción de la realidad de nuestro México, una historia que refleja la necesidad de los que menos tienen de defender hasta con la vida su sustento de quienes por definición deberían protegerlos.
El dolor como común denominador de una historia que toca de maneras muy diferentes a todos los involucrados, aquellos que de manera activa se unen a una lucha desesperada por sobrevivir y aquellos que sobreviven esta lucha con el corazón desgarrado, siendo testigos mudos y algunos involuntariamente pasivos de la tragedia que fue anunciada como los truenos antes de una tormenta.
Este es un verdadero librazo. Sandra Olguín es una maestra que llena un libro que lleva el esqueleto de otra historia ya conocida, y lo decora con un lenguaje increíble, mexicanismos y sentimientos reales y crudos. Mentiría si dijera que no lloré muchísimo. Definitivamente este entra a mi lista de libros favoritos.
La ciudad antes llamada distrito es uno de los mejores libros que he leído, con una historia trágica y que se siente tan real que no pude contener mis lágrimas al final del libro. Sandra Olguín es una genio para describir las emociones de sus personajes, las cuales complementa de manera brillante con sus diálogos. Definitivamente no puedo esperar para leer sus próximos trabajos.
Quede devastada, por un momento pensé que tendría un final feliz 😭
Sé que no debería de sentir compasión por un personaje como Maromero, pero su dolor al saber wue Chema ya no estaba con él, me recordo mucho a Aquiles y Patroclo.
E Ignacio, mi Ignacio victima del sistema, una de tantas, me dolió mucho.
He leído muchas tragedias, pero pocos libros tan desoladores como este. Las últimas 30 páginas de verdad entierran la daga hasta el fondo, y luego la siguen enterrando... y lo peor es que nunca, en ningún momento, lo que estás leyendo aunque sea ficción, deja de sentirse real. Demasiado real.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Debo decir que este libro me dolió mucho. Solo lograrme preguntarme a lo largo de la paginas ¿Qué nos pasa? Corrupción, violencia… parece tan ajenos a nuestro contexto y es el pan de cada día en nuestro país.