"Los cometas relucen con gran intensidad antes de desvanecerse dejando una larga estela”, dice Chapman. Ese parece que fue el destino de Syd Barret. El éxito vertiginoso del álbum The Piper at the Gates of Dawn le catapultó al frenesí del espectáculo, para el cual alguien de su sensibilidad posiblemente no estaba preparado: menos aún habiendo caído en la espiral del LSD, y más tarde, en la locura. Tras su expulsión del grupo dadas sus crisis nerviosas y devaneos, se convertiría en la gran ausencia para los Pink Floyd, que compondrían algunas de sus masterpieces en honor a su líder y amigo perdido, como Shine on you crazy diamond o Wish you were here. No se pueden entender discos como The Dark Side of the Moon, The Wall o Wish You Were Here sin Syd Barret". Más en https://capitulocuarto.com/2018/12/26...
"Los cometas relucen con gran intensidad antes de desvanecerse dejando una larga estela, dice Chapman. Ese parece que fue el destino de Syd Barret. El éxito vertiginoso del álbum The Piper at the Gates of Dawn le catapultó al frenesí del espectáculo, para el cual alguien de su sensibilidad posiblemente no estaba preparado: menos aún habiendo caído en la espiral del LSD, y más tarde, en la locura. Tras su expulsión del grupo dadas sus crisis nerviosas y devaneos, se convertiría en la gran ausencia para los Pink Floyd, que compondrían algunas de sus masterpieces en honor a su líder y amigo perdido, como Shine on you crazy diamond o Wish you were here. No se pueden entender discos como The Dark Side of the Moon, The Wall o Wish You Were Here sin Syd Barret". Más en https://capitulocuarto.com/2018/12/26...