Segundo libro leído en japonés. Creo que es el acercamiento al sentimiento nostálgico más preciso que he leído nunca. Tiene un aire a Tokio Blues pero es más breve y desolador.
Como aún no se ha traducido, miraros la adaptación al cine que hicieron el año pasado, está en Netflix y es muy bonita (We Couldn’t Become Adults).