Blasco Ibáñez escribe desde París, para sortear la censura en España, un potente aleagato en contra de la intervención del rey Alfonso XIII en la vida política española de principios del XX.
Critica su germanofíia durante la Primera Guerra Mundial, sus corruptelas como accionista de empresas que operaban durante la guerra de Marruecos o su participación/inacción en el golpe de Estado de Primo de Rivera.
Blasco Ibáñez se proclama a menudo como un verdadero patriota, a pesar de que la casta monárquica le tilde de "mal español".
De fuerte contenido republicano, Blasco Ibáñez pide la abolición de la monarquía española, no por la caída de la monarquía per se, sino por representar esta un obstáculo para el progreso del país y es que, como decía Don Manuel Azaña: "El que quiera la República únicamente para derrocar al rey, es un ignorante".
Libro imprescindible para conocer las razones que impulsaron la República, y que sentaron las bases del Estado de Derecho que actualmente disfrutamos.