En esta selección de cuentos, hecha con ahínco y pulso de editor experimentado por Juan F. Hincapié, encontramos figuras muy interesantes de la literatura nacional. Algunos de ellos ya consagrados, profusamente editados y traducidos, otros apenas despuntan en sus carreras. Todos nos ofrecen relatos de gran calidad y relevancia. Es una frase manida esa que dice que el cuento no vende en el mercado editorial.
También es un tópico decir que el cuento es un género de y para escritores. A primera vista parece descabellado hacer libros en los tiempos que corren. Con este primer volumen de *Puñalada trapera* esperamos coger a mansalva estos clichés y, por lo menos, asestarles un primer golpe. También pretendemos que nuestro optimismo trascienda las ideas preconcebidas y contagie a toda la cadena del libro, es este el motivo ara haber apostado a un libro totalmente colombiano.
Escritor y traductor colombiano. Maestro en Creación Literaria de la Universidad de Texas en El Paso, realizó estudios de doctorado en Lingüística Hispánica en la Universidad de Houston. Su primer libro, Gringadas (Ediciones B, 2010), fue elegido como uno de los mejores del año por la revista SoHo. Ha sido editor de Rio Grande Review y de Aceitedeperro; y editó la antología de cuento colombiano contemporáneo Puñalada trapera (R+N, 2017). En 2015, Rey Naranjo Editores publicó su primera novela, Gramática pura, y en 2018 sacó Mother Tongue: A Bogotan Story. Ha traducido Drácula, de Bram Stoker, y Frankenstein, de Mary Shelley; así como A Cup of Water Under My Bed, de Daisy Hernández (R+N, 2018) * Juan Fernando Hincapié is a writer and translator from Bogotá. He is the author of the novels Mother Tongue: A Bogotan Story, and Gramática pura, and the short story collection Gringadas. He is the first Colombian ever to translate Bram Stoker's Dracula and Mary Shelley's Frankenstein. He is the editor of Puñalada trapera, an anthology of contemporary Colombian short stories. He lives in Bogotá.
No se me dan muy bien las antologías, pero en este caso hay que admitir que se trata de un trabajo muy limpio, con una rica selección de trabajos. La edición es además lindísima. Me encantó el libro como objeto. Todos los cuentos son admirables, aunque en especial, me fascinaron los cuentos de Andrés Felipe Solano, Luís Noriega y Orlando Echeverri Benedetti. Felicitaciones a todos los autores y a Rey Naranjo por esta hermosa antología.
Leer una antología que lo incluye a uno y de la que se desconocen todos los otros cuentos ha sido una curiosa y enriquecedora experiencia de lectura. Algunos me parecieron sobresalientes, otros bien ejecutados, y un par, debo decirlo, no los habría escogido ni para un fanzine. Pero esto de los gustos literarios es caprichoso, y ya he leído comentarios de un par de lectores que respeto y para quienes esos cuentos son maravillosos; así que simplemente diré que me queda la sensación de que la literatura joven colombiana promete mucho, y a listar mis favoritos. "Educación sentimental", de Luis Noriega, es una historia sencilla muy bien contada y con chispazos de un humor a la vez negro y compasivo que se agradece mucho; "Criatura", de Juan Cárdenas, es, como todo lo que he leído de ese autor, un experimento inquietante y limpio a la vez; "Cuello", de Daisy Hernández, comienza como una especie de relato sentimental y desciende poco a poco hacia el delirio; "La niña", de Daniel Villabón, es un relato de terror bien logrado; y el mejor por mucho es el último, "El obispo de Duitama", de Matías Godoy, a quien le da por imaginar que Odiseo no es un guerrero argivo sino un prelado boyacense.
Lo bueno de las antologías es que vos te podes encontrar de todo, leí cuentos que me hicieron reír, entristecer y hasta enojar. MUY BUENA la selección y felicitaciones a Marcela Quiroz porque sus ilustraciones lo hicieron mucho más lindo. Demasiado talento en un solo libro.
Esta antología contiene 22 cuentos de 22 escritores colombianos que nos dan una amplia gama de historias y temas, algunas que estaban bien (ni buenas ni malas) y otras que simplemente me parecieron geniales (hay uno o dos cuentos que no me gustaron). La edición del libro está muy bien cuidada, tiene unas ilustraciones fabulosas y creo que el tamaño y tipo de letra también está muy bien. Una de las cosas que más me gusta de este tipo de antologías es conocer autores y que ya tengo agendado leerlos. Me sorprendió este libro por se la primer antología en la que encuentro tantas escritoras y me encanta eso. De cada cuento dejé un pequeño comentario cuando terminaba de leerlo así que no considero necesario volver a hacerlo, además, sería genial que se leyeran y conocieran a estos escritores.
Excelente antología. Excelentes cuentos. Excelente experiencia de lectura. Para mí que los mejores quedan en la costa, y les aseguro que no tiene nada que ver con regionialismos. El de Margarita García Robayo y el de Orlando Echeverri Benedetti son imperdibles.
Excelente compilación de cuentos. Muchos autores desconocidos para mí y otros viejos conocidos, todos aportan con su trabajo a una antología bien pensada, con un diseño de ilustraciones digno de resaltar y una tipografía atractiva. Para mí, sobresalen los cuentos de Pilar Quintana, Carolina Cuervo y Margarita García Robayo.
Variadas voces que nos permiten descubrir nuevos personajes y situaciones que nos llevan a imaginar alegrías, miedos, esperanzas y angustias. Es una de las mejores antologías que he leído.
Un muy buen compendio de autores colombinaos contemporáneos. Se encuentra de todo para tener un abrebocas del trabajo de estos magníficos autores. Lo único que no me gustó fue el primer cuento que me pareció simplón y cero entretenido.
"Sufría pero no demasiado. Todo, en especial su cuerpo, era una especie de bruma. Buceaba en el dolor y el ahogo sin remilgos, a veces llorosa, a veces sonriente, pero siempre libre. No pensaba o lo hacía muy poco; había imágenes, casi todas del pasado, pero eran tan vagas que no habría podido decir de qué o de quién eran. Al parecer morirse era eso: todo hecho un borrón de acuarela mojada y uno que dejaba poco a poco de estar en su centro, que también perdía el color propio, que se esparcía como si al abrir los brazos escapara con torpe renuencia de sí mismo y se abalanzara hacia la libertad y el olvido al mismo tiempo". Fragmento: "El ringlete", de Humbertto Ballesteros.
"Al cabo de unos meses conté con la suerte de conseguir un trabajo nocturno brillando los pisos del aeropuerto. Conducía uno de esos pequeños y lentos vehículos cuyo vientre guarda una suerte de cepillo giratorio. Era un trabajo sencillos, solitario, que me obligaba a pensar con detenimiento en el desbarrancadero al vacío en que se había transformado mi vida". Fragmento: "La lumbre en mi vientre", de Orlando Echeverri Benedetti.
"Estas enojada. Hace mucho que estas enojada. Antes, el enojo era una sensación rastrera que circulaba por tu cuerpo como un gel ardiente que te quemaba las arterias. Ahora, el enojo es un cuerpo compacto que se ha instalado en la boca de tu estómago y pide salir. Todo el tiempo. Duele como haberse tragado una piedra tan grande que te preguntas cómo fue que pasó por tu garganta. No pasó nunca. Nació y creció allí, y te hace querer vomitar cada vez que chocas con algo que lo irrita. 1 - Comentarios vacío. 2 - Agresiones silenciosas. La humanidad se erige sobre esos dos grandes vicios." Fragmento: "Historia general de tu vida", de Margarita García Robayo.
De estos 22 cuentos de autores/as colombianos/as hubo uno que no me gustó ni cinco ("Año nuevo") y los cinco que más me gustaron fueron: "La rumba, son, palo muerdo" (Pilar Quintana), "La mata, la matica"(Andrés Mauricio Muñoz), "Resaca" (Carolina Cuervo), "La huésped" (Gloria Susana Esquivel) y "El obispo de Duitama" (Matías Godoy).
Fue mi compañera en los largos viajes en Transmilenio, extrañaré la intriga de comenzar un cuento sin saber qué esperar.
Como siempre pasa en las antologías, hubo momentos que quise huir: cuentos que poco o nada me interesaba. Sin embargo, otros me maravillaron.
Dejó, entonces, mi selección sin ningún orden especial:
La mata, la matica de Andrés Mauricio Muñoz. La rumba, son, palo muerdo de Pilar Quintana. Año nuevo de Gilmer Mesa. Educación sentimental de Luis Noriega. Fausto de Patricia Engel. Historia general de tu vida de Margarita García Robayo. Cuello de Daisy Hernández. Un ringlete de Humberto Ballesteros. Círculo de colores de Juliana Restrepo. El obispo de Duitama de Matías Godoy.
De todo para todos. Una antología que reúne diversas perspectivas del cuento colombiano, con momentos altos y bajos, con talento exuberante y con la ausencia de él. La parte central del libro me pareció el punto más fuerte, mientras que el comienzo me pareció débil y tedioso.
Una buena muestra del panorama literario nacional.
Compré este libro para descubrir qué es lo que se está escribiendo hoy en día en Colombia, en materia de cuentos. Me encontré con una selección bastante aceptable y uniforme. Cuentos aceptables la mayoría, 4 o 5 buenos y 2 o 3 bastante flojos, que no salté con la ilusión de que mejoraran.
Un reproche es que algunos autores escriben bastante parecido. Pero, en todo caso, se agradece que le den oportunidades a estos escritores, nuevos para el público y se apueste por renovar el talento, tan necesario.
Refresca encontrar humor, uno de terror, y que la narración es ágil en su mayoría. Es un alivio descubrir que, en casi todos los cuentos (no podía faltar la excepción) se evitaron los tema del narcotráfico, las drogas, la guerrilla, tan manidos y tediosos.
Los mejores cuentos son los de Pilar Quintana, Gloria Susana Esquivel, Margarita García Robayo y el mejor de todos es el de Gilmer Mesa: Año nuevo: impecable.
Hubiera dejado fuera de la selección Mi novio albino, Especulaciones editoriales y Criatura, todo hay que decirlo.
El libro es bonito, con bonitas ilustraciones muy alusivas a los cuentos (aunque muy parecidas entre sí, podrían haber apostado por 22 ilustradores distintos). El título del libro es terrible. Aún así buen libro, vale la pena su lectura
Me pasa algo muy raro con esta antología. Algunos cuentos fueron muy.... no sé bien cómo explicarlo. Llenos de lugares comunes, pero eso no es lo malo: es limitarse a eso. Hay cuentos, aquí mismo, que parten de allí y se convierten en algo único, que tienen algo diferente que contar. Sin embargo, entre los que se quedaron cortos, algunos relatan historias de un estereotipo específico de personaje: la mujer adulta contemporánea que se siente un poco neurótica. Y eso aburre porque parecen escritos por la misma persona.
Por el otro lado, hay relatos que tienen cosas que uno podría criticar (eso de los temas ya cansones) y, sin embargo, los autores con total acierto aportan su estilo. Hay cuentos muy bellos, muy bien escritos. Se nota mucho el cariño en la escritura de algunos cuentos, más no en la selección de todos.
Leí Puñalada trapera y no sé si se quiere presentar como el estado actual de la literatura colombiana. Sé que están casi todos los que son. La verdad, no vi una curaduría juiciosa, sino un mosaico variado que va de lo sorprendente a lo francamente mediocre. Están muy bien escritos los relatos, eso sí, pero no creo que esto sea un mérito. Sabemos que escribir bien es fácil, incluso escribir muy bien es fácil. La literatura es difícil. Hay momentos fantásticos en el libro, postales, instantáneas de la vida, giros finales, pero a mi juicio carece de fuerza. Me inquieta que en un país tan convulso y violento se escriba con tanta decencia y pulcritud. Lo que sí hay es cierta distancia frente a los viejos señores mercaderes de la palabra, y eso siempre se valora.
Este libro tiene doce cuentos de diferentes escritores y escritoras de Colombia. Mi intención no es escribir sobre cada ellos, porque eso ya es cuestión de cada lector. Solo quiero hablar de la impresión general que me dieron… Estoy algo decepcionado de los cuentos escogidos, bueno, unos cuantos se salvan de esa tristeza. Creo que fueron muchos cuentos, muchos autores diferentes que me hicieron perder el interés en estos meses que estuve leyéndolo. Tiene su encanto, por supuesto, sobre todo las hermosas ilustraciones y que calzan perfecto con cada historia. Muchos escritores me dejaron con ganas de más, por esos pocos, este libro valió la pena.
iAh claro, como ahora a usted le dio porque la mentira no es pecado!
Pero no porque lo diga yo. El Quijote también es mentira y usted no considera a Cervantes como un pecador, amiga mía.
No, eso es diferente, eso es literatura.
Qué no es literatura, amiga María Elena, es lo único que hay, dijo el obispo con absoluta calma.
María Elena lo miró como a un bebé que vuelca por quinta vez el plato de sopa en el mantel y lo celebra. Intentó, por lo tanto, no seguirle alcahueteando los caprichos, para que aprendiera. Pero no se aguantó:
iEntonces Dios qué! iQué es Dios! ¿Me va a decir que no es el Creador del Universo sino un personaje de una novela? ¿Y la Virgen quién es entonces: Dulcinea del Toboso?
Dios es el Creador, claro que sí, lo sé y lo creo con convicción, amiga mia, como también lo cree usted. Pero la razón por la cual lo creemos es porque está escrito en la Biblia. Nosotros no creemos en Dios en cuanto autor de un libro, sino en cuanto personaje.
La más precaria selección de narrativa colombiana contemporánea. Cuentos malos de autores inflados, intrascendentes. No hay un solo cuento que se salve. Lo leí por compromiso. Otra persona no lo hubiera terminado.
Puñalada Trapera es una recopilación de 22 cuentos escritos por varios autores colombianos. Lo primero que debo decir es que me encantó el cuidado con el que @rey_naranjo hizo este libro: la tipografía, el papel, las ilustraciones, los espacios…mejor dicho es precioso. --- Ahora sí les hablo del contenido: los cuentos tienen una extensión variable, algunos flojos, otros que me salté porque en el primer párrafo no me enganché, otros que me gustaron mucho y otros como el de Gilmer Mesa que me sacudieron. Creo que esta clase de libros son necesarios para tener acercamientos a los autores colombianos, a las nuevas caras y a las sorpresas (como Carolina Cuervo, de la que desconocía esa faceta de escritora). Me gustó mucho el de La mata, la matica pero creo que el que más me gustó fue el de Pilar Quintana, pura ironía…como la vida. El de Gilmer Mesa uuuuy… fuertecito porque yo por lo menos no estoy acostumbrada a ver de cerca situaciones incestuosas, pero sé que es más común de lo que pensamos y eso que él suavizó el asunto…y pa decirles la verdad me olvidé por completo que eran padre e hija y me pareció una historia tierna…pero el final…pffff.
Como propuesta me parece genial, ya que le da la oportunidad escritores poco conocidos de mostrar sus trabajos y como es una recopilación de varios autores, obviamente no tiene porqué gustarte todos los cuentos (esa es la razón de mi calificación, habían escritos muy buenos como otros que realmente no pude ni terminar de lo flojos que eran).
Plus: las ilustraciones de este libro están preciosas y para distraerte un momento o querer realizar una lectura rápida de principio a fin, este libro es perfecto.
Rey Naranjo nos tiene acostumbrados a ediciones muy cuidadas. Las ilustraciones de Marcela Quiroz son de lujo. En cuanto a la selección, como muchas antologías, es irregular, aunque en conjunto el libro es un buen fresco de las letras colombianas que publican en este momento. A mi juicio, los mejores fueron los relatos de: Humberto Ballesteros, Patricia Engel, Antonio García Ángel, Margarita García Robayo, César Mackenzie, Pilar Quintana y Daniel Villabón (el mejor cuento del libro). Y quitaría de la selección el relato de Mariana Jaramillo Fonseca.
Leyendo esta increíble antología de cuento colombiano uno puede hacerse una imagen amplia de varias literaturas emergentes en nuestro país. Escritores reseñados por @ficcionescolombia hacen parte del conjunto de cuentistas, junto a otras voces ya consolidadas en el campo y a otras que comienzan a aparecer. Sin duda no lo abarca todo, nada lo hace, pero es un excelente comienzo para adentrarse en la narrativa colombiana reciente.
Pocas veces he disfrutado tanto una antología de cuentos como lo he hecho con “Puñalada trapera”. Conozco poco de la composición sociocultural de Colombia, así que no puedo opinar respecto a la selección de autores y autoras (a varios de los cuales, dicho sea de paso, ya conocía de lecturas previas), pero, en cuanto a estilos, temas y géneros, creo que los editores de Rey Naranjo sí se merecen su estrellita.
En cuanto a los cuentos:
• “Jabalíes” de Antonio García Ángel Me gustó que se tratase de una historia circular que, gracias a su buen ritmo, logró mantenerme expectante.
• “Calderas” de Mónica Gil Restrepo Me gustó el contexto deportivo y el eje de la historia (la herida), pero no entendí bien la finalidad, ¿a dónde me quería llevar la autora?, ¿qué esperaba de mí como lector?
• “Educación sentimental” de Luis Noriega Fue uno de mis favoritos. Disfruté de esa mirada de la universidad / lo académico como entidad sectaria que orbita alrededor de la figura del maestro. Además, el contexto del romance juvenil me pareció acertado y divertido.
• “La rumba, son, palo muerdo” de Pilar Quintana También de mis favoritos por tratarse de una historia fresca y cautivante. Llamó mi atención que el protagonista fuera una persona en silla de ruedas, algo poco visto en la literatura que he consumido (recordé a la costarricense Carmen Lyra y su “En una silla de ruedas”).
• “La mata, la matica” de Andrés Mauricio Muñoz Me gustó mucho la ironía desde la que está contada. El padre es un gran narrador. Cuestiona nuestros conceptos de "lo mejor" y "mejor crianza".
• “Resaca” de Carolina Cuervo Un texto que habla de celos, de envidia y que, por supuesto, termina de manera magistralmente vomitiva. Puntos extras por hacerle publicidad a la comida peruana.
• “Año nuevo” de Gilmer Mesa Perturbador en todo sentido. Amé el final.
• “Fausto” de Patricia Engel La historia y la forma en la que la cuenta resultan interesantes, pues el cuento habla de la marginalidad y se aleja del estereotipo de los traficantes. A pesar de eso, no me cautivó.
• “Baila en el bosque” de Andrés Felipe Solano Me gustó el inicio, la combinación de pasado (familia / padre) con presente (romance), pero me costó conectar una vez que inició la historia de los militares. No entendí bien lo que me querían contar.
• “Mi novio albino” de Mariana Jaramillo Fonseca Nunca había leído nada que estuviera protagonizado por un personaje albino. Más alá de eso, la historia no aporta nada realmente novedoso. Es algo ya contado (relación de poder que se convierte en romance tóxico: docente – alumno).
• “La lumbre en mi vientre” de Orlando Echeverri Benedetti Me gustó, pero me quedé con la sensación de que algo me faltó. Quizás una emoción mayor, algún plot twist más agresivo.
• “La huésped” de Gloria Susana Esquivel Interesante y con un buen final, pero le faltó ritmo.
• “Casa de los gatos que le pegan a los perros” de Daniel Ferreira Me gustó. Simple, pero interesante.
• “Historia general de tu vida” de Margarita García Robayo Rescato la narración en segunda persona. Ahora, aunque encontré cosas interesantes, no llegué a conectar del todo.
• “Criatura” de Juan Cárdenas Luego de leer la maravillosa “Elástico de sombras”, llegué con mucha expectativa a este cuento. Lamentablemente, no me gustó. Ya ni siquiera recuerdo de qué iba.
• “Cuello” de Daisy Hernández Me gustó mucho la idea de hablar dese la anatomía (me recordó parcialmente a “Sigo aquí”, uno de los libros de Maggie Offarell en el que habla de sus experiencias con la muerte), pero el fondo, es decir, la historia en sí misma, no se me hizo relevante.
• “Un ringlete” de Humberto Ballesteros Hermoso relato que aborda el tema de la despedida, el irse en paz, creyendo en sí mismo.
• “Círculo de colores” de Juliana Restrepo ¡Hermoso! Un lindo relato que aborda el tema de la ancianidad. Me recuerda mucho al texto jamaiquino llamado “Como una mula tomando helado bajo el sol”. Son pocas las historias que toman la vejez como eje central de su relato. Este es también uno de mis favoritos.
• “Un negocito propio” de César Mackenzie Me costó agarrarle la onda, pero es una historia muy loca. En cambio, la forma, el estilo de narración, me pareció bastante simple.
• “La niña” de Daniel Villabón Me gustó porque, a diferencia de los demás, se centra en el horror / suspenso. Además, está bien narrado, tiene buen ritmo.
• “Especulaciones editoriales” de Natalia Maya Ochoa Me gusta que la historia se desarrolle en una editorial y todo lo que esto conlleva, pero no pude seguir muy bien el hilo. Me costó comprometerme como lector.
• “El obispo de Duitama” de Matías Godoy Cualquier historia con un cura rebelde y casi-hereje tiene altas posibilidades de ser un buen relato. Los juegos narrativos y visuales que propone Godoy son geniales. Por supuesto, amé la mirada crítica que se propone respecto a la iglesia católica.
Entre los cuentos que más me gustaron se encuentran: - La niña. - Mi novio alvino. - Historia general de tu vida
• Tal vez, se dice, no estaba enamorada sino engañada. Ambos estaban engañados. O tal vez en eso consistas estar enamorado. • Había una canción que estuvo mucho tiempo convencido de que decía: “Te vio nacer una garza en el aire”, cuando en realidad decía “ te voy a hacer una casa en el aire”. • Algunas veces el amor te atropella como un conductor borracho en fin de semana festivo. Una tragedia en realidad, pero no te importa porque eres la victima y ya estás más allá de la esperanza. • 1 – Comentarios vacíos. 2 - Agresiones silenciosas La humanidad se erige sobre esos dos grandes viciosF • Piensas que hay un punto en el que alguien obstinado en una causa idiota, pasa de ser un iluso a ser un terrorista. • Tu suegra lanza halagos al viento. Siente que debe decir cosas amables, pero superficiales, por default: estás linda —cuando es obvio que no—, que lindos zapatos —los mismos de siempre—, qué lindo peinado —un moño descuidado. Antes te examina con ojos de Lince de pies a cabeza, frunciendo la nariz. Luego larga esas frases que se evaporan con su aliento. • Un taxi frena antes de que haya reunido el valor para decirle lo que de verdad quería decirle y es entonces, cuando entiende que el tiempo se ha agotado, que le suelta la frase en la que no ha dejado de pensar desde la primera vez que pasaron la tarde hablando juntos, esto es, que Irene es lo mejor que le ha pasado en la vida después de la guerra de las galaxias. • Siempre viviste en ciudades que te parecían feas. Hasta que descubriste que todas las ciudades son irremediablemente feas, salvo algunas en las que no vivirás. • Mi abuelita sabe, porque me conoce, que él me quiere mucho y que yo no lo quiero tanto. este tipo de cosas aunque no se acuerde que esté comiendo su sopa de Cangrejo. Y lo siente por mí, porque sabe que me va a tocar casarme con éste, con el que me tocó a los veintisiete. • Patricia se acercó a la ventana y la desempaño con la manga del saco. Solo vio las gotas zigzagueando vidrio abajo, que no tardó en volver a empañarse. • Dijo, como siempre decía, que así como Dios estaba en todas las personas, la Biblia está en todos los libros, y que así como ser bueno con el prójimo era ser bueno con Dios, así en la Tierra como en el Cielo, leer novelas con gusto y admiración era cabalmente lo mismo que leer las escrituras, que al fin y al cabo la Fe no era otra cosa que la suspensión de la incredulidad extendida por los siglos de los siglos. Amén.