Dafnis y Cloe es una breve novela pastoril en que dos expósitos, de alta cuna, tienen una trayectoria común en el seno de sendas familias campesinas; ya de niños se dedicarán al pastoreo en común hasta enamorarse. reconocimiento de ambos por sus verdaderos padres, bodas de los mismos y su continuación como pastores. Leucipa y Clitofonte es una novela amorosa en un ambiente de aventaras, con un final feliz que comienza en el santuario de Ártemis en Efeso, donde ante Sóstrato, padre de Leucipa, se demuestra la virginidad de la misma, por lo que él accede a la boda de ambos. Se concluye con la boda de Calístenes con Calígona, mediohermana de Clitofonte.
Longus, sometimes Longos (Greek: Λόγγος), was a Greek novelist and romancer, and author of Daphnis and Chloe. Very little is known of his life, and it is assumed that he lived on the isle of Lesbos during the 2nd century AD.
Dafnis y Cloe está bien como curiosidad histórica y para conocer de primera mano la historia del ballet de Maurice, pero Leucipa y Clitofonte es un libro espectacular por sí mismo. El estilo florido y lleno de écfrasis y divagaciones sofísticas es idéntico al que adoptaría la narrativa barroca española 15 (!) siglos después, pero Aquiles Tacio también prefiguró muchos de sus temas* y de sus argumentos**, e incluso el enfoque metanarrativo de "historia dentro de una historia" al que daría fama Cervantes.
TAMBIÉN es un libro interesantísimo desde el análisis queer por los conceptos de género y sexo que maneja. ¡Hay varias páginas dedicadas a un encendido (y divertido) debate sobre los pros y los contras de la homo y la heterosexualidad! ¡MÉLITA LE DICE A CLITOFONTE QUE LE QUEDA MEJOR LA ROPA DE MUJER QUE LA DE HOMBRE!
__________ *Ya se habla de la idea platónica del amor, de la relación entre la mirada y la belleza e incluso, en cierto modo, del tema central del barroco hispano: la fugacidad de la vida y la ubicuidad de la muerte
**Desde argumentos generales, como la narración de viajes y piratería que luego retomaría Lope en sus Novelas a Marcia Leonarda, hasta elementos súper específicos como ¡los hombres disfrazándose de mujer para originar momentos de confusión (típico de la comedia de enredos pero especialmente conocido por el uso que le dio Calderón en La vida es sueño)!
Pues no he estado muy en sintonía con esta novela apacible, en la que los conflictos son nubecillas turbias que el autor disipa. no sea que los lectores se inquieten. En la que el erotismo ni tiene sexo ni malicia, con lo que se convierte en perverso. En la que los personajes no dudan apenas de sí mismos ni de los demás, y se emperran en sus deseos, sin que nada les desvíe un ápice de ellos. En que todo acaba cuando, por fin, la parejita, harta de acostarse desnudos, sin saber qué ahcer, logran introducir el balón en meta... Simplemente, tan emlifluo como deleznable... Y sí, el ambiente realmente bucólico, todo enternecedor, las descripciones, llenas de tópicos, brilantes... y aburridos.