Descubre de qué está hecho ese peso extra que aguantas (a diferencia de los hombres) y cómo puedes deshacerte de él.Estás viendo una película mientras piensas que se ha acabado el detergente, tienes que descongelar la cena y hay que cambiar las sábanas. ¿Te suena?La carga mental es la planificación, la creación de listas, el recuerdo de detalles, fechas, citas y todo el trabajo invisible que realizamos de forma constante para organizar nuestras vidas y las de las personas que nos rodean. La mayoría de las veces ni siquiera somos conscientes de la cantidad de peso que llevamos encima cada día. Muchísimos ámbitos de la vida aumentan nuestra carga mental, pero hay personas que deben sobrellevar una mayor cantidad que otras, y está demostrado que sobre las mujeres con obligaciones familiares recae una responsabilidad exagerada respecto a sus parejas del sexo masculino.Iria Marañón, autora de Educar en el feminismo, analiza de qué está hecha esa carga extra que soportan las mujeres y da consejos y pistas para ayudarlas a deshacerse de ella.
Iria Marañón (Madrid, 1976) estudió Filología Hispánica y es editora en una multinacional de educación. Ha desarrollado toda su carrera en el ámbito de la edición de libros y materiales literarios, artísticos y educativos. También es la creadora y autora de Comecuentos Makers, un blog feminista para despertar conciencias, en el que propone ideas para empoderar a las niñas y educar a los niños en igualdad, con la intención de darles herramientas para que aprendan a pensar por sí mismos, desarrollen la sensibilidad artística, el pensamiento creativo y el espíritu aventurero.
Me parece un libro imprescindible para leer, sobre todo en parejas heterosexuales (por ambas partes). Habla de cosas muy reales de las cuales somos poco conscientes, de una forma amena y sin juicios de valor. Facilita abrir los ojos a esta tortura invisible.
¿Qué es la carga mental? La definición que encontramos en este ensayo es la siguiente: “Es la creación de listas, la planificación, el recuerdo de detalles, fechas, citas y todo el trabajo invisible que las personas realizamos para organizar nuestras vidas y las vidas de las personas que dependen de nosotras. A la carga mental siempre debemos sumarle la carga física, que es la consecuencia de la primera.” Una vez tenemos esto claro, y especialmente si no estamos muy familiarizadas con este concepto, deberíamos ponernos a pensar en la carga mental que llevamos encima cada día.
La primera vez que leí acerca de esta cuestión fue con el cómic francés “La carga mental” de Emma Clit. Y desde entonces es algo que he inculcado en mi día a día ya que me he dado cuenta de que llevar el peso de las cosas, aunque sea de forma figurada en la cabeza, afecta gravemente al estado anímico. Es decir, ¿Es lógico que me duche al tiempo que estoy pensando en la lista de la compra? No lo creo. ¿De donde viene la incapacidad para estar pendientes solo de la tarea que estamos realizando? ¿Por qué insistimos en tener tareas secundarias en la cabeza? Todo esto es un tema que me parece francamente interesante, y después de aquel cómic tenía muchas ganas de leer un ensayo al respecto. La dura realidad es que no me ha aportado nada. Me ha resultado un libro básico con reflexiones sencillas. Creo que lo que más me ha molestado ha sido hacia quien está orientado este libro, es decir, a mujeres heterosexuales que están casadas, con hijos (varios) y que viven en monogamia. Muy probablemente también para una economía acomodada.
Muchas me habéis comentado que teníais ganas de este ensayo, además en todos los casos me hicisteis referencia al cómic de Emma. Ese cómic me resultó más revelador que este título y quizá os pase lo mismo. Aunque si eres una mujer heterosexual, casada con prole y vida acomodada, probablemente te sirva para tener charlas muy serias con el hombre de tu vida (literalmente tiene unos pinta y colorea para sentarte frente a él valorando quién hace más tareas del hogar y quién pasa más tiempo pensando en ellas).