En Bailaderos surge la palabra como si la conjurasen fuerzas misteriosas. Las islas Canarias ocultan leyendas oscuras, inquietantes y sorprendentes; Diego Pun las rescata a través de tres formas diferentes de narrar. El mundo de las brujas nos abre puertas para conocer mejor la realidad de nuestro entorno.
¿Te gustan las brujas y las viejas leyendas? Entonces este es tu libro, que recoge de forma muy cuidado historias de la tradición oral canaria. Es fantástico.
Muy bonita colaboración con el fin de rescatar y dar a conocer diversas leyendas de la provincia de Tenerife. A través de tres narradores diferentes, se nos presenta siempre cada cuento encabezado por una planta y sus propiedades medicinales así como su uso para ritos y conjuros.
Quizá, y para mi gusto, se fuerza un poco la lucha por la defensa de los derechos de la mujer, aparece de forma muy recurrente en los primeros cuentos, repitiendo la reflexión de forma demasiado seguida, AUNQUE, por otra parte, qué mejor lugar y momento para esa reivindicación que un libro en el que casi todas las leyendas están marcadas por el pensamiento de la época pasada, en el que cuando una mujer era diferente, se la tachaba de bruja y era denunciada (a) y juzgada (por) la Inquisición -vamos a evitar lo de Santa delante de este sinónimo-.
Las notas a pie de página contando al lector de dónde provienen las fuentes de la leyenda me encantaron, me imagino perfectamente a los diversos señores que viven en esos pueblos perdidos de Tenerife, por lo que he pasado tantas y tantas veces, recordando y transmitiendo las historias de antaño. También me gustaron mucho las ilustraciones de Nareme Melián, siempre a tiempo en cada historia.
En resumen, es un libro de la tierra muy cortito e interesante, tanto por el contenido mágico que transmite, como por el trasfondo real que hay detrás, y también por lo atractivo que es visualmente. Lo recomiendo.
"Los murmullos de los Chorros de Epina el día de la humillante sentencia hablaban de libertad, de justicia, del derecho a ser lo que queramos, de la necesidad de crear un pueblo que piense por sí mismo."
Hace poco me vine unos días de febrero a una casita rural, a disfrutar de la naturaleza y el invierno. Dentro de la casa, en la mesa de noche habían dos libros para quién quisiera leerlos. Uno de ellos ya lo había visto en la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria y me llamó la atención pero no lo compré. Me alegra haber tenido esta fortuita oportunidad de leer porque cuando se trata de las islas, historias del folclore, cuentos y ecos de otra época, nunca viene mal para conocer un poco más nuestras raíces.
Este libro es un compendio de cuentos o relatos cortos sobre brujas de antaño, algunas más antiguas que otras, pero en cualquier caso, todas ellas muy arraigadas a las costumbres y a la tierra. Se nos presenta cada relato con una anotación de una hierba medicinal, sus propiedades terrenales y divinas, que se asocia a la historia de una bruja diferente.
Me ha parecido un libro delicioso, con olor a laurel, manzanilla y a tierra mojada. Me trasladaron a los pinos y al sonido del viento en los barrancos. Escuché a los cernícalos y me adentré en la historia de cada una de estas mujeres excepcionales y místicas, seres más o menos mágicos.
Es un libro ideal para leer con los niños, apto para todos los públicos ¡Me ha encantado!
Geniales fábulas restaurativas hacia la memoria de tantas mujeres canarias perseguidas por su sabiduría y fuerza. Además, pone en valor la flora canaria. Un libro muy bonito.
Una recopilación muy buena de leyendas canarias de brujas. Escrito de manera amena y con fantásticas ilustraciones. Se trata de un gran trabajo editorial. Sin duda seguiré leyendo esta colección.