Este libro, después de un largo tanteo vino felizmente a titularse Humo dulce, es el resultado de un amor constante y de una lenta artesanía que abarca el espectro de reflexión de su autor sobre la la vida, la muerte y lo sobrenatural.
Leer este libro con tan sólo dos meses de haber llegado a Medellín, me despertó la curiosidad de leer más libros de escritores colombianos. lo disfruté un montón. Sus historias, su poesía, el misterio y el amor se sintieron míos. Gracias.