Con sus más de cincuenta años de historia, el Museu Picasso es aún un museo por descubrir. Y lo es porque, a pesar de que la mayoría de las obras de la colección le pertenecen desde hace mucho tiempo, las miradas de los conservadores y de los investigadores ?y también las de los propios visitantes? consiguen renovar de forma permanente el conocimiento y la percepción que podemos tener de ellas. Buena prueba de esto, de la riqueza, la singularidad y la versatilidad de los fondos del museo, la encontramos en la nueva Guía de la colección que viene a substituir la publicación que con idéntica finalidad apareció a finales de los años noventa.