Javier Medina (Gijón, 1946-2008) ejerció, además de su pública y comprometida profesión de abogado, una labor artística multifacética (en muchos casos secreta): el cine y las investigaciones audiovisuales, la literatura o la pintura fueron algunos de los campos en que desarrolló sus inquietudes intelectuales y creativas. Sorprendido por la muerte cuando preparaba la exposición cuyo catálogo conforma la presente obra -completada con una selección de sus artículos de prensa, donde era colaborador habitual, así como de sus producciones audiovisuales-, habrán de servir estas páginas, además de como muestra de su singular trabajo creador, como homenaje sincero, cálido y emocionado.