A partir de cientos de entrevistas en diversos medios se construye el relato de la vida de un poeta considerado por la crítica como uno de los protagonistas en la lengua Raúl Zurita (1950). La tarea del artista, ha dicho él desde sus primeras
Raúl Zurita was born in Santiago de Chile. In 1973 he was arrested by the Pinochet regime and imprisoned in the hold of a ship. He was a founder of the group Colectivo Acciones de Arte (CADA), which undertook extremely risky public-art actions against the regime. In 1982 five airplanes wrote his poem “La Vida Nueva” in the sky above New York City, and in 1993 he had the phrase “NEITHER PAIN NOR FEAR” bulldozed into the Atacama Desert in a permanent, two-mile-long installation, visible only from above. Zurita received the Chilean National Prize for Literature in 2000 and the Asan Memorial World Poetry Prize in 2018.
Sin duda, uno de mis libros favoritos. No tanto para entender la figura o la obra de Zurita como tal, sino para pensar la poesía como una construcción colectiva, pensar la lengua como toda la historia de quienes la han hablado y poder sentir el peso de toda esa historia hablando a través de un solo hombre. La aproximación de Zurita a la escritura que empieza desde lo personal y se expande en lo colectivo es el rasgo que me hace fascinarme por su producción. Este libro me dejo más dudas que respuestas, las cuales espero poder resolver en una pronta investigación.
Excelente trabajo a su vez de Héctor Hernández Montecinos en compilar todas las entrevistas que se encuentran en este texto, ordenándolas de manera tal que sea una narración fluida que va separándose por temas sin perder nunca el hilo de lo que está hablando, como si todas fueran un solo texto.
Una biblia de todo poeta. Haré un pequeño resumen de los pensamientos más impactantes del subversivo poeta chileno: En una parte de la Divina Comedia en el canto V: “No hay mayor dolor que, en la miseria, recordar el feliz tiempo” En una dictadura, la gran lucha que pueden librar los artistas, los poetas, los escritores, es la lucha por preservar los significados. Escribir es un acto de amor, es como si la síntesis de toda la necesidad de afecto que tienen todos los seres humanos sobre la tierra, y quien escribe, en cierto modo, sintetiza toda la falta de amor. “Mi mejilla es el cielo estrellado y los lupanares de Chile” Cuando escribo, yo soy el cuerpo de mi escritura, no es que sea un cuerpo que escribe, sino que la escritura crea mi cuerpo. La dimensión del porvenir. Incierto, frágil, incierto. Creo que toda la poesía, historia de la poesía, al final es inseparable con la muerte, es como una paradoja que esconde la fatalidad. El gesto y la escritura se mezclan, la quemada en la cara como la mejilla de Cristo o la ceguera intencional como la de Edipo. Las tragedias se tratan siempre de cómo los hombres intentan cometer acciones que solo les pertenecen a los sueños. Mira las montañas, mira el mar, mira el desierto: sus cuerpos están allí. La poesía es la esperanza de lo que no tiene esperanza de lo que no tiene, es el amor del que no hay amor. Esos paisajes fueron la única pieza que encontraron miles de cuerpos. Con esto, el horror es más atroz. Cientos de miles de cuerpos jamás van a ser encontrados porque fueron arrojados al mar y que transforma, todos los paisajes de Chile en un cementerio. Esos paisajes le otorgaron una vida a cientos de hombres que nunca recibieron de otros hombres. La única piedad fue la piedad de los paisajes. En realidad, los sueños no los construyen los artistas, los construyen siempre los desposeídos, son ellos los que necesitan que advenga un mundo nuevo. El imaginario es la base de los mitos y tiene la capacidad de dar cobijo y hacer vislumbrar un sentido para la vida, en cambio, el conocimiento técnico no entrega resguardo a la existencia humana. Es por eso que el hombre actual desamparado y carente de sentido. El gran vidrio, ventanas a la realidad. Duchamp quería que detrás se viere el mundo exterior. El cuadro es ese cuando, pero también todo lo que va pasando detrás y que cambia de modo permanente. Hoy el arte extremo sería atentar contra la propiedad. El Santo tiene que luchar con los demonios para al final vencerlos, ser tentado por ellos y derrotarlos para así alcanzar el estado de la santidad, en cambio, el poeta tiene que luchar con los demonios para verlos, no para vencerlos. Francisco Vidal enunció: “Se acabó la palabra pueblo. Ahora nos llamamosindividuos”. Al eliminar la palabra , se eliminó el sentido de lo coletivo porque un pueblo signfica sueño, un horizonte hacie el que se marcha y un corazón común desde el que se proviene. La palabra pueblo aunque suene redundante, está inserta en el pueblo de cualquier nación
La poesía es la más grande imagen de la piedad y al mismo tiempo los horrores del mundo lo sobrepasan. Todo gran poema inaugura un debate encandilado y sin tregua. Nicanor Parra lanzó su famoso “los poetas bajaron del Olimpo” y fue leído como una celebración, cuando en realidad era la gran derrota. Hablamos porque estamos separados, el lenguaje es lo que cubre la separación de los seres humanos. La poesía es el género más frágil porque depende del lenguaje en un mundo en que el lenguaje agoniza y el más poderoso porque es el único que puede darle a esa agonía sus nuevos significados. La poesía es un gran arte, que recogió y fundó la historia. Lo que llamamos Occidente nace en rigor con los funerales de Héctor al final de la Ilíada, ahí surge la gran imagen de la piedad, cuando Aquiles devuelve el cadáver de Héctor a su padre, Príamo El poeta es la antítesis de ese ruido, el que puede resistirlo y levantar de nuevo la comunicación, vivimos en sociedades nostálgicas de épocas en que loa palabra tenia un rol fundamental. Lo que pinta Miguel Ángel, no es la presencia de Dios en el mundo, sino por el contrario, el momento que Dios abandona la historia humana Toda obra de arte, sea lo que sea y toque el tema que toque, sea cual sea el género, está diciendo nos fuimos felices porque si lo hubiésemos sido felices. En Los Conjurados, se refiere a Cristo en la cruz y su última frase es “No importa que él sufra si yo sufro ahora”, todo Borges está sintetizado en esa frase. Las infinitas catástrofes, infinitos dolores, pérdidas, abandonos, nos dan una dimensión sobrecogedora, la dimensión de la existencia, pero el fin del arte es el fin del dolor, mientras haya un solo ser humano desdichado la poesía continuará siendo el arte del futuro. SOBRE EL AMOR, EL SUFRIMIENTO Y EL NUEVO MILENIO, campamento del salvador, el mozote, donde asesinaron a miles de hombres, descubrió que los niños juegan con los huesos de sus propios padres y abuelos. Escribir debe haber un quiebre, una rotura, una herida. Se dice que la diferencia entre poesía y prosa es que la poesía gasta un galón de gasolina por metro y la prosa gasta un litro cada cuarenta km, es un asunto de intensidad. García Márquez escribía libros porque no podría colocar bombas, Tolstoi retrata el dolor de otros. El arte tiene algo de carroñero, recoge las escorias, los cadáveres putrefactos de otros seres, se alimenta de ello. La novela tiene una estructura. Y si la poesía no toma eso de la novela, la poesía es una rte de museo. O sea, no dice nada Creo que el único pecado original es el pecado de la propiedad, todas las obras son destellos, pequeñas olas de mar que surgen y en el que vuelven a hundirse, esas son los sonetos de autores o los cantos de otros, pero todas ellas le pertenecen a ese océano inagotable que es el único autor: el habla anónima de los pueblos, los lenguajes de la tribu. Hay una frase Mitterrando: le tenía miedo a la muerte, cuando estaba muy enfermo, dijo que era tonto temer lo inevitable. No dependen de ti, depende de los demás, porque dependen, en cierta medida, de lo que tú puedes escribir. Todos queremos ser reconocidos por algo, pero la poesía es como el arte del estoicismo. Si no eres capaz de matar a un hombre, no eres un artista, no eres un poeta, pero si lo matas, eres un vulgar asesino. Yo entiendo al arte así. La máxima pasión que si uno no está volcado con el estómago, como sacar las tripas, con todo, y por el otro lado máximo de rigor formal. Lo que conmociona de un hombre no son sus sentimientos, sino sus rictus, esos movimientos casi imperceptibles que se van grabando en las comisuras de los labios, en los párpados o en el simple crispamiento de los entrecejos. Decir un nombre es siempre nombrar una vida que irremediablemente se va rompiendo. Tu vida, la que se quema, la vida es el soporte. No es el papel, es tu vida, los poemas no son sino la traducción de eso, porque tu vida está llena de cosas indecibles. Las dolencias, de otra forma, son un llamado y un recordatorio de la pertenencia a la tierra. Como el nacer, que es también un acto de dolor, la vuelta a ella es igual un proceso de violencia y de estupefacción. Si el arte es una compensación a las carencias, al dolor, a las miserias que te tocaron, esa compensación tiene que ser desmesurada. El arte no puede sino ser exagerado frente al horror exagerado del mundo. La poesía es gran testimonio, el gran poema no solo nombra los hechos sino también lo que los hechos no fueron. Es la piedad por cada detalle del mundo, tu puedes llegar a partir de los ojos de alguien a la mirada de Dios. Si no hay fractura, las palabras no tienen por donde salir. La maldición de la distancia es la palabra. A través de los ojos, de la cara de alguien, de un ser humano que amas, el universo se levanta y te responde. Cuando tu te retiras, el universo se retira y se recoge contigo. Como cuando Isaías está contento dice que canten los cerros y las montañas bailen, y cuando está triste, es todo el universo en que se resquebraja, se entierra. Creo que la poesía es una piedad por cada detalle del mundo, por cada detalle, por cada persona. Por qué uno va escribir un poema sino para que eso tena un lugar Me gusta el comienzo del Génesis: Estaba en la oscuridad y el espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas. Eso es poesía. La desnudez absoluta de los significados. Hay una cierta crueldad en el espectador, que quiere ver que una vida se consuma, de una vez, rápido. Los demás avivan al tipo que está sufriendo, para compadecerse una vez que se ha destruido. La muerte debe ser la experiencia máxima de la vida. Estarse muriendo, es una visión alucinante. No va a pasar nada y así va estar uno, expectante. Como en Blade Runner, cuando el tipo muriendo dice cómo puede morir todo lo que ha visto. Hay algo muy emocionante en el apagarse. La religión es muy posterior a la poesía, es muy tardía. La religión es la institucionalización, y en cierto sentido es la muerte de grandes imágenes poéticas. Dios y dioses surgen de los poemas. Son los poemas los que crean a os dioses griegos, no lo los dioses griegos los que crean a Homero. Los poemas quisieran dejar de existir porque eso significaría que cada segundo de la existencia se ha transformado e un acto creativo. Escribir obras no para que perduren, sino para que un día desaparezcan. Una lengua llena de heridas, de recuerdos, de arrasamientos. Una lengua poblada por fantasmas, pero al mismo tiempo es una maravilla porque también es una lengua que construye.
Un recorrido por la vida, trabajo y pensamiento del poeta chileno Raúl Zurita, es una belleza de verdad. Son una serie de entrevistas todas ordenadas en orden cronológico, sin las preguntas, solo las respuestas, opiniones, pensamientos de un poeta maravilloso que además tiene muchos lados. Habla desde su experiencia en la dictadura chilena, pasa por poetas como Nicanor Parra, Pablo Neruda, habla sobre Dante, sobre el arte propio y joven, mucha política, muchísima poesía y arte, y amor. Aluciné con este trabajo de extraer de la situación entrevista tanto corazón, tanto arte. Ya quería mucho a Zurita como poeta, con este libro también aprendí mucho sobre poesía y arte, sobre su propio trabajo, al cual había llegado sin conocer del todo el contexto, así que siento que completa mucho lo que conocía de él, y me hace quererlo también como persona. Lo recomiendo mucho, no solo si les gusta su poesía, realmente es un trabajo maravilloso. Hector Hernandez Montecinos, gracias por este librazo!!