Todo lo que usted quería saber sobre las relaciones entre el cine y la moda y siempre había preguntado: aquí podrá el lector encontrar respuesta a muchas de esas preguntas. Cine y moda. ¡Luces, cámara, pasarela! sale a la luz con vocación de amable estímulo para que todo aquel que quiera disfrutar y aprender del fértil encuentro entre el séptimo arte y el diseño del vestir tenga un principio teórico y literario desde el que partir. Queremos que nuestro libro sugiera senderos para que el estudioso, el profesional del mundo audiovisual o simplemente el curioso indague por su cuenta tras recibir el estímulo de la pléyade de firmas de primera magnitud que han recogido en estas páginas sus reflexiones, experiencias y propuestas del maridaje entre el celuloide y la alta costura. Así, con ilusión y auténtica pasión por las historias que la gran pantalla nos hicieron y nos hacen soñar, y por su exquisito gusto estético y criterio a la hora de pensar en el vestir, los más de setenta colaboradores de esta Biblia del cine y la moda han aportado artículos e investigaciones de gran valor; trabajos que seguramente sugerirán muchas ideas a quienes se acerquen a ellos. Cineastas, diseñadores, actores, periodistas, profesores, escritores, expertos en comunicación y creadores en general no han querido perderse esta colorida aventura.
Con este libro me encuentro en una relación amor odio. Recuerdo cuando lo empecé a principios de año me enganchó una barbaridad. Sin embargo al llegar a un capítulo, en concreto el de la moda en el cine japonés perdí el interés. Creo que se sumó con un bloqueo lector junto con que el tema tampoco me llamaba especialmente el interés. En estos últimos meses, sobre todo en noviembre y diciembre, quería terminar este libro sí o sí, porque tampoco era tan malo como para dejarlo a medias. Como puntos negativos remarcaría los fallos de narrativa, en el libro se encuentran más de una y dos erratas (muchos más) lo que siendo un libro de contenido más científico debería de haberse cuidado más. Además se repiten muchos ejemplos entre capítulos y capítulos lo que hace notar la falta de comunicación entre los diferentes profesionales encargados de la narrativa. Y por último las imágenes me hubiese gustado que hubiesen sido impresas a color y no hubiese venido nada mal pie de foto. A favor, a pesar de todos los puntos negativos que he dicho, el libro ha tenido puntos muy a favor, sobre todo me quedo lo con la parte en la que hablan de los 100 trajes/vestidos más famosos del cine y otros capítulos como el dedicado a la directora de cine Sofia Coppola o el de la diseñadora Edith Head.