Un bus que transporta mineros, cesantes, videntes, turistas e inmigrantes, atraviesa la carretera Panamericana con dirección al norte de Chile, pero durante el viaje se cruza con un frente de mal tiempo que pone en jaque su llegada a destino. Con una prosa seca y precisa, Carlos Araya Díaz desarrolla un relato que explora en el tiempo, la geografía y las contradicciones del Chile contemporáneo. Un mosaico construido a través de las voces de dos tripulantes y sesenta pasajeros que sueñan con los espejismos del desierto.
De casualidad me encontré con esta joyita. Un libro corto, pero bien logrado. Utilizando el dispositivo de un viaje en bus de Santiago a Arica, en relatos cortos vamos conociendo la vida de sus pasajeros. Acertivo y profundo. Lo único que no me gustó es el final, ya que progresivamente la historia va creando una tensión narrativa que no queda en nada. Aún así un libro que vale la pena leer.
Muy buena novela. Llegó a mí por casualidad y fue una estupenda sorpresa. Triste, muy desolada, muestra un mundo fragmentado con un pie forzado que funciona muy bien. Se cuenta la historia de cada pasajero que viaja en bus de Santiago a Arica. O sea, muchas historias, algunos cruces y un mundo que no es tan conocido para los que vivimos en la capital. Más que recomendable.