Una antología con un tema que me llamaba mucho la atención y, después de leer las perspectivas de las autoras, no ha dejado de interesarme: plantean mundos fantásticos y de ciencia ficción muy interesantes, con visiones diversas, curiosas y que a veces no parecen tan, tan lejanas.
El prólogo de Lola Robles, aunque a veces se me hacía demasiado largo (porque soy una impaciente que normalmente se salta los prólogos en las antologías, lo siento, tenía que confesarlo), me parece una introducción a temas sociales con muchísima información, donde también deja pinceladas políticas o jurídicas para entender qué es lo que vamos a encontrarnos en los relatos (y en el mundo que tenemos o podríamos llegar a tener).
En cuanto a los relatos, un poco lo dicho: todos tienen detalles interesantes, con narraciones muy personales y precisas, cada una a su manera. Otorga diversidad al tema, a las historias. Destaco sobre todo el relato de María Angulo (ese mundo futurista con castas, donde por muy difícil que parezca encontrar el apego, está ahí) y el de Chus Álvarez (el planteamiento en modo de recortes - entrevistas me ha enganchado y le da ese puntillo diferente al resto, más convencionales en ese sentido; además, en cierto modo es el que más cercano parece de todos). El lirismo de Teresa P. Mira, la crudeza de Conchi Regueiro, la deshumanización y racionalización excesiva de Nieves Delgado o lo extraño en el relato de Cristina Jurado conforman el resto de la antología que, sin duda, conforman una antología con un montón de preguntas y unas cuantas respuestas.